{Trap/25}

88 19 14
                                        

—Míralo —dijo Suga, apuntándome con el palillo que tenía en la mano—. Tiene ese brillo en los ojos desde que Moon apareció en su vida.

—¿Qué tipo de brillo? —preguntó Hobi, mientras yo sonreía como idiota porque por primera vez Suga decía algo bueno de mí.

Suga suspiró teatralmente.

—Ese brillo... —pausó, entrecerrando los ojos— que solo los estúpidos tienen.

Hobi explotó en carcajadas y yo también.

—Aaah, era demasiado bueno para ser verdad —dije negando y dándole un golpecito en el brazo—. Algún día vas a decir algo bonito de verdad.

—No podrás escucharlo porque vas a estar muerto —respondió con su clásico poker face.

—¡Suga! —Hobi ya estaba tirado en el piso riéndose.

Mi celular vibró. Sonreí instintivamente al ver el nombre de Moon.

—Hola, amor... ¿cómo estás? ¿Por qué me llamas a esta hora? ¿Pasa algo?

Su silencio me heló.

—Necesito... que vengas a mi casa, Nam. Necesito decirte algo.

—¿Estás bien? Te escucho... rara.

-—No tardes... —y colgó.

Me quedé con el teléfono pegado al oído, escuchando nada.

—¿Qué pasa? —preguntó Hobi—. ¿Por qué esa cara?

—No sé... sonaba mal.

—Tal vez se siente enferma —dijo Suga encogiéndose de hombros—. Ve.

No necesité más. Salí del estudio con una inquietud que me trepaba por la espalda.

¿Le pasó algo? ¿Alguien la lastimó? ¿Está llorando?

El camión tardó demasiado. Cada semáforo, una tortura.

Y al bajar... sentí ese presentimiento.
Ese vacío en el pecho que avisa tragedia.

Toqué la puerta.

Se abrió.

Y mi mundo se torció.

—Naco, corriente sin futuro... bienvenido —dijo Jihyun con esa sonrisa de serpiente que siempre quise romperle, pero a lo que veía alguien ya me gano.

—¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Moon? —Mi voz salió más oscura de lo que imaginaba.

—Adelante. Moon y yo te estábamos esperando.

Cada músculo de mi cuerpo me decía que no entrara.
Pero entré.

Y lo vi.

Moon estaba sentada en el sofá, cabeza entre las manos, su cabello cayendo como un telón negro que escondía su rostro...
pero no podía esconder los sollozos.
Ese sonido me atravesó como cuchillas.

—Mi amor —corrí hacia ella, arrodillándome—. ¿Qué pasó? ¿Te lastimó?

—Deberías quitar tus pobres manos de encima de mi prometida —escupió Jihyun.

—Ella no es tu prometida —gruñí—. Ya superalo.

—Ay, Namjoon... Namjoon... —dio un paso, disfrutando cada sílaba—. ¿Te acuerdas lo que te dije en la exposición?

Sentí que mis pulmones se apretaban.

—Te dije que se iba a aburrir. Que solo eras un pasatiempo.

—Moon... —le rogué—. Dime qué está pasando.

CallejeroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora