------------------------------MOON
Me mantenía en posición fetal, abrazada a una almohada como si fuera lo único que quedaba sosteniéndome. Los ojos me ardían, hinchados y cansados de tanto llorar... pero no me importaba.
Lloraría hasta deshidratarme si eso significaba sacar un poco del dolor de haber perdido a Namjoon.
—Papá... ¿por qué lo hiciste...? —mi voz temblaba, rota—. ¿Por qué se lo permitiste?... Dejaste que perdiera al amor de mi vida... siento como que desconectaron las arterias que alimentan mi corazón...y lo que me dijo...
Apreté la almohada con más fuerza, escondiendo ahí mis gritos de melancolía, esas lágrimas que parecían no tener fin.
No sé cuánto tiempo pasó. El llanto me había llevado al sueño, un sueño superficial y oscuro. De pronto, golpes fuertes en la puerta me arrancaron del estado en el que estaba. Me quedé inmóvil, escuchando. Al principio pensé que era parte de una pesadilla... pero los golpes continuaron, insistentes, desesperados.
No me moví. No podía. Estaba paralizada del dolor.
La puerta volvió a sonar, ahora con más fuerza, como si estuvieran intentando derribarla. Sentí un pequeño espasmo de miedo, pero no tuve voluntad para siquiera levantarme.
—Moon... ¡abre! —la voz de Tae parecía quebrarse del otro lado—. ¡Moon, por favor!
Después, otra voz:
—Moon, estoy preocupado. Abre... —era Jungkook.
Cerré los ojos con fuerza. No tenía fuerzas para contestar. Ni para arrastrarme hacia la puerta. Solo quería desaparecer dentro de esa almohada.
Los golpes aumentaron. Luego, un silencio tenso.
—Lo siento, Moon —dijo Tae, casi en un susurro—. No nos dejas otra opción...
El crujido violento de la cerradura cediendo me hizo sobresaltarme. La puerta se abrió de golpe y escuché pasos rápidos entrando, respiraciones agitadas, voces llamándome en pánico.
—¡Moon! —exclamó Jungkook.
Se quedaron quietos en el umbral de mi habitación cuando finalmente me vieron.
Estaba hecha un desastre. En posición fetal, temblando, el cabello pegado al rostro húmedo, las sábanas arrugadas alrededor mío. Sentí sus miradas cargadas de miedo y dolor.
Tae fue el primero en acercarse, despacio, como si temiera romperme más.
—Moon... —susurró, arrodillándose frente a la cama.
Sentí su mano temblorosa acariciar mi brazo. Jungkook se ubicó detrás de él, con los ojos rojizos, como si estuviera conteniendo su propio llanto sin éxito.
No pude sostener más. Un sollozo doloroso escapó de mi pecho mientras me aferraba a la almohada.
—Ven aquí... —Tae abrió los brazos.
No tuve fuerzas para ir hacia él, así que fue él quien me rodeó con cuidado. Jungkook me abrazó desde el otro lado, acariciando mi espalda con delicadeza.
Los dos me sostuvieron en silencio mientras yo me seguía empapando en llanto.
Momentos después me llevaron hasta la sala y me sentaron con suavidad. Jungkook colocó una manta sobre mis hombros.
—Moon... deberías ponerte el abrigo, hace frío —murmuró, acariciando mi cabeza con ternura.
Tae me sostuvo de los hombros, manteniéndome erguida porque yo apenas podía sostenerme sola.
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Callejero
FanfictionMoon tiene un compromiso perfecto... al menos sobre el papel. Pero detrás de la fachada se esconde una relación fría, expectativas familiares aplastantes y un futuro que no eligió. Todo cambia cuando conoce a Namjoon, un rapero de alma sensible y pa...
