El motor del vehículo llevaba unas horas funcionando. Habíamos salido prácticamente corriendo del castillo de Victoria para fundirnos en un plan que ni siquiera en esos momentos existía.
Con Thomas de piloto, Victoria e Hilaria se encontraban a mi lado en la parte de atrás. Ambas afilaban las espadas que portaban siempre que podían en sus cuerpos.
-¿Cuál es el plan?-Thomas se atrevió a hablar por primera vez desde que salimos.-Ya no queda prácticamente nada para llegar.
-Matarla.-sentenció Hilaria afilando con fuerza su utensilio.
-Ya pero...
-Entraremos ahí y la mataremos.-explicó.-Fin del problema.
-No creo que sea muy buena idea.-me miró confusa.
-Creo lo mismo.-me siguió Victoria asombrándome.-No podemos simplemente entrar e iniciar una guerra.
-Sabes lo que esa puta hizo con...
-Si, se de muy buena forma lo que hizo.-cortó a Hilaria.-Pero también sé que los amigos de Maia morirían en el segundo que nuestros pies pisaran su fortaleza.
-Iré yo sola.-sentencié viendo como llegábamos a la base.-Me quiere a mi, pues le enseñaré que no debería tenerme en su equipo.
-Temo decir que es el único plan factible, Hilaria.
-Está bien, pero como te haga...
-No me tocará ni un pelo.-le aseguré.
-¿Tienes mi cuchillo?-me preguntó Victoria.
-Si, está en la mochila.-lo saqué de su sitio, resplandeció con fuerza.
-Pórtalo siempre en la mano.-sus manos dieron con la mía que tenía el cuchillo, no dudó en apretar.-No seas brusca, el cuchillo necesita cariño y cuidado. Con eso te hará caso.
-¿A que te refi...
-Hemos llegado.-me cortó Thomas.
-¿Aquí es donde vivías?-preguntó Hilaria saliendo del coche. Menos mal que ya había caído la noche.-Es muy...decadente.
-A mí me gusta.-levanté los hombros restándole importancia mientras salía.-Ha sido mi hogar desde casi el inicio.
-Tiene su punto por dentro.-susurró Thomas al ver las caras de preocupación de Victoria e Hilaria.
-Si, tenemos electricidad.-sonreí recordando las pequeñas fiestas.-Carlos decoró el lugar muy bien.
-Maia, es una antigua fábrica.-imploró Victoria.-No se puede llegar a calentar. ¿Qué hacéis en invierno?
-Tenemos mantas.
-En fin.-rodeó los ojos.-Nos veremos en la guardia en cuatro horas.
-Si no estás en esas, iremos a ese lugar y acabaremos con quien se ponga en nuestra contra.-Hilaria me pasa las llaves del coche.-Ten cuidado.
-Lo tendré.-les aseguré.-Nos vemos en cuatro horas.
Los tres se me quedaron viendo mientras arrancaba el coche, dejando una nube de polvo por todo el camino. La única luz que había era la de los faros del coche, lo que no me daba muy buena visión en todo momento.
No se veía a ningún humano por las calles, normal que así fuera. "¿Quién se atrevería a salir de noche en un apocalipsis vampírico? Aparentemente a mi, cuando salí a por suministros ". Pero la gente normal, no salía y ni se lo pensaba una vez. La noche era igual a la muerte y nadie quería eso.
Miré la guantera del coche, recordando que ahí fue la última vez que ví el famoso cuchillo caza vampírico. "Psicópata". La única palabra que se me vino a la mente cuando pensé en ella. ¿Quién necesitaba secuestrar a diez personas para que otra fuera a su rescate?
ESTÁS LEYENDO
Hematófaga
Vampiro¿Apocalipsis vampírico? ¿Qué clase de tontearía era esa? ¿Desde cuando existían los vampiros? Y sobre todo, ¿por qué soy su principal objetivo?
