Capítulo 2

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Hola queridos y queridas lectoras. WoW no me esperaba esa cantidad de votos y de visitas en menos de una semana. Parece que había ganas de la continuación. Me ha sorprendido la acogida después del pequeño descanso que hice. Me alegro que tengáis muchas ganas de continuar la historia de Aoi Tezuka.

Para aquellos lectores que solo saben de este fanfic. Tengo más en mi cuenta de Wattpad. Desde Spokon hasta Shonen. No os olvidéis pasar para leer mis otras historias y así la espera semanal será más amena.

Espero que disfruten de este capítulo

Aoi nota como le cae encima un cubo de agua fría y se levanta de golpe.

—Despierta, mocosa. Tus amigos acaban de llegar. Ya les expliqué la situación, faltas que te presentes—Mifune indica mientras bebe sake.

—Voy—dice y se estira mientras se restriega los ojos y se hace una coleta. Bosteza y sale afuera.

—Bien y por último. En este lugar hay una norma que hay que acatarla sí o sí—dice mientras bebe de su sake—Si no la cumplís quedaréis expulsados y nunca más tocaréis una cancha de tenis en un partido oficial y por ende vuestra carrera estará destruida—.

—¿Cuál es esa regla?—pregunta Ryoma con orgullo.

—Hay una persona más llamada, la diosa de la victoria. Ella no puede sufrir ninguna herida o rasguño. Además está a un nivel mucho mayor que todos vosotros, escorias. Venga, sal y preséntate—.

Todos los de secundaria se sorprenden al reconocer quién es la diosa de la victoria, excepto Yuuta que empezó a sospechar y que la galleta se lo confirmó.

—Hola, perdedores—saluda Aoi con una sonrisa—¿Preparados para sufrir un entrenamiento peor que el infierno?—

—¿¡Aoi?!—gritan todos.

—¿Pero no estabas en un campamento?—pregunta Oishi sorprendido.

—Y lo estoy, el de Sub-17. Vengo viniendo aquí desde que tenía 7 años—sonríe—Además este año, si consigo que vosotros, los 27 perdedores vuelvan a las canchas sin que ninguno de los perdedores y quejicas de estos senpais, bajen...seré una de los entrenadores del equipo Sub-17 que participará en el mundial—.

Le empiezan a brillar los ojos mirando a todos—Y bueno y eso, no sé cuántas carreras deportivas he echado a perder durante mi estancia aquí desde los siete años, estaré a vuestro cuidado—

—¿¡Eh?!—gritan.

—Ella entrenará con vosotros ya que ha cumplido con todos los deberes que le obligué a realizar para permitirse este lujo. Si ella vuelve con algún esguince o herida profunda, estáis acabado, los 27—indica.

—Y hecha la presentación, Mifune-san es muy impaciente. Os he dejado vuestro uniforme ya listo, cambiaros y venid aquí. Luego responderé a vuestras preguntas—sonríe Aoi—Cierto, también tengo que cambiarme.

Aoi entra en la cabaña, saca todos los uniformes blancos que estaban en la cabaña para los de secundaria, los tira al suelo, ella entra y cierra con llave. Dejando a sus amigos y superiores con cara de interrogación.

—Los chicos siempre os cambiáis fuera, la cabaña es solo para la mocosa. Aunque ella pidió dormir en la cueva cuando os toque a vosotros—bebe.

Sanada mira a Aoi y se cambia.

—Chicos, ya sabemos porque Aoi es tan fuerte. Aprovechemos esta oportunidad—Sanada dice en voz alta y todos asienten.

Están todos ya cambiados y Aoi mira los uniformes colgados.

La dama del tenisDonde viven las historias. Descúbrelo ahora