Capítulo 67

113 10 2
                                        

Los hermanos Tezuka, los hermanos Fuji, Oishi, Kikumaru, Inui, Kawamura, Momoshiro Kaidou, Atobe, Kabaji, Wakashi, Otori, Shishido, Genichirou, Yukimura, Renji y Akaya están en la playa preparando todo para pasar el día.

—Quieta, Aoi. La crema solar—Kunimitsu detiene a su hermana pequeña quién se sienta obedientemente.

—Sí—Aoi indica mientras se echa la crema solar para protegerse de calor.

—¡Kirihara!—Sanada regaña a Kirihara que se iba sin echarse la crema solar.

—Según he leído, las atracciones  acuáticas abren a partir de las 12:00. Voy a ir a reservar para conseguir las pulseras—Atobe indica y todos asienten—Vamos, Kabaji—.

—¡Vamos al agua!—Aoi se marcha en un descuido de Tezuka y este suspira.

—Bajé la guardia—.

—¡Espera!—Kirihara y Momoshiro la persiguen.

—¡Oy, oy yo también voy!—Kikumaru corre.

Yuuta y Otori están sentados mientras, el primero  está inflando una colchoneta y el segundo está inflando una pelota de plástico.

—¿Por qué tengo la sensación que se acercan desgracias?—Fuji se queda pensativo.

—¿Qué puede provocar una pelota de plástico y una colchoneta?—pregunta Oishi.

—No hay que bajar la guardia—Tezuka indica.

Al rato, están: Aoi, Yuuta, Otori, Akaya, Takeshi, Wakashi, Kaido y Kikumaru jugando a la pelota.

—¡Kabaji, ven a jugar!—lo llaman y este mira a Atobe.

—Ve, Kabaji—Atobe le indica mientras se tumba a tomar el sol mientras tiene una copa fría de refresco en la mano y este va hacia el grupo a jugar a la pelota.

Yukimura está conversado con Fuji, tranquilamente. Por su parte, Oishi, Shishido, Tezuka, Kawamura y Genichiro están jugando a las cartas.

Por su parte, Renji e Inui han desaparecido, ya que se fueron a por ingredientes para sus zumos especiales.

—¡El que la deje caer, invita a todos a una bebida!—Aoi grita y da a la pelota.

—¡No pienso invitar!—Momoshiro dice y la devuelve.

Están jugando y Aoi se choca con alguien por detrás.

—¡Lo siento! No veía por donde iba—Aoi se disculpa con la pelota en la mano.

—¡Aoi!—gritan todos y esta se congela a ver a un chico, alto, grande con tatuajes, cicatrices y una mirada fiera. Dando a entender que es un delincuente.

—Ten más cuidado la próxima vez—indica el chico pero cuando creen que se ha librado.

—¡Aniki, esos son los que nos molestaron en el templo y en la piscina!—grita uno y esta sonríe.

—Todos...¡Corran!—grita Aoi y huyen.

—¡Esperen malditos mocosos!—grita rojo de la furia.

Los de tercero escuchan ruido y observan al grupo de segundo junto a Kikumaru correr y detrás una banda de delincuentes, persiguiéndolos.

—Por eso decía que no había que bajar la guardia—Tezuka se levanta y nota como Aoi se esconde detrás de su hermano.

Yuuta va junto a su hermano y los restantes se colocan detrás de los de tercero.

—¡Ey! ¡No huyan cobardes! ¡Os vais arrepentir por lo que hicisteis a mis hermanos!—grita.

—Chotaro ¿Qué ha ocurrido?—pregunta Shishido.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora