La familia Tezuka, Fuji y Chotaro, se hicieron amigas gracias a los pequeños y decidieron ir de camping juntos para que los niños disfruten de la naturaleza. Como eran muchas personas, se dividieron en tres coches. Los tres pequeños y mejores amigos se juntaron en el coche de Chotaro. La hermana mayor de Otori se hizo amiga de la hermana mayor de Yuuta y Sushuke, decidieron ir en el coche de la familia Fuji para conversar y por último en el de la familia Tezuka están Kunimitsu y Shusuke.
—Te has dado cuenta, ¿no?—Shusuke le dice a su amigo y rival.
—Sí, ahora son tres los que debemos cuidar—responde Kunimitsu.
Kunikazu, el abuelo de Kunimitsu y Aoi ríe—Bueno, es el deber de los hermanos mayores—.
En el coche de la familia Chotaro, los pequeños no paran de hablar de distintos temas sobre tenis, Five Colors y sobre lo que harán cuando lleguen, muy emocionados.
Llegan a una zona donde pasarán todo el día y los pequeños corren al río.
—Mira ¡Hay muchos peces!—Aoi señala y los tres pequeños están asomados viendo a los peces del río.
—Los tres, alejaos del borde, que os vais a caer—Kunimitsu indica—Fuji, no podemos bajar la guardia.
—No. Sabiendo que tu hermana puede desaparecer en cualquier momento y llevarse a los otros dos—responde.
—Venga, vamos a pescar—Kunikazu prepara las cañas de pescar y los dos hermanos mayores se sientan, se ponen a pescar con tranquilidad hasta que los dos pequeños se acercan.
—También queremos pescar—dice Yuuta.
—Sí, quiero pescar un pez enorme—responde Otori.
—Claro, esperen. Voy a por más cañas de pescar—Kunizaku se levanta y toma dos pequeñas, las prepara y se lo da a los dos críos. Yuuta y Otori se ponen a pescar mientras Aoi los mira aburrida.
—Pescar es aburrido—Aoi empieza a saltar sobre las rocas del río y cruza al otro lado, con agilidad, mostrando los frutos del entrenamiento infernal, sube el pequeño acantilado—¡Miren que alto!—.
La pequeña grita y los peces huyen de la zona.
—Aoi—su hermano mayor le hace el gesto de silencio y ella saca la lengua.
Al final para Yuuta y Otori se les hace aburrido pescar ya que hay que tener mucha paciencia. Se levantan y deciden irse a jugar con Aoi que está colgando boca abajo de una rama de un árbol mientras, en su raqueta hay atada una pelota de tenis y la golpea, balanceandose.
—¿Vamos a explorar?—pregunta Aoi con una sonrisa y baja de un salto.
—Pero podemos perdernos—Otori dice algo preocupado. Ambos están acostumbrado a la agilidad de Aoi, no se sorprenden de lo que acaba de hacer. Aunque los adultos están sorprendidos, de la pequeña.
—No pasa nada, solo hay que dejar marcas y sabremos llegar ¡Mis hermanos mayores del campamento, me enseñaron que hacer para no perderse!—sonríe Aoi con orgullo. Los dos se miran y siguen a Aoi para vivir aventuras. A la hora, los adultos y los hermanos mayores notan una tranquilidad, que solo ocurre cuando Aoi no está.
—¿Dónde están los niños?—empiezan a preguntar las madres.
—Fueron a jugar entre los árboles ¿Se habrán alejado?—pregunta la hermana mayor de Otori.
—Ay, que hemos perdido a los niños—dicen las madres. Kunimitsu y Sushuke se levantan.
—Nosotros los buscamos, ahora venimos—Kunimitsu indica y los dos hermanos mayores, toman una cuerda y se internan en el bosque.
Mientras los pequeños.
—¿Cómo subimos?—pregunta Otori ya que se cayeron en un pozo que no estaba tapado y por suerte no se hicieron daño.
—Escalando—Aoi dice e intenta subir por él pero se resbala y se cae de culo.
—¿Quién no tapo el pozo?—se queja Yuuta con los brazos cruzados.
—¿Creen que nos encontrarán?—pregunta Otori bastante preocupado.
—Sí—responde ambos—Siempre nos encuentran—.
—¿Siempre?—Otori pregunta y mira a sus dos amigos.
—Cosas como estas son algo normales para nosotros—responde Yuuta sin asustarse.
—La primera vez nos asustamos pero a la novena, ya te acostumbras. Solo hay que buscar alguna forma para salir—Aoi se queda pensativa y sonríe—¡Ya sé! Junten los pies de ambos y empiecen a subir, cuando lleguen arriba buscan alguna cuerda o liana y me ayudáis a subir.
Los pequeños asienten y empiezan a escalar despacito por el pozo y cuando llegan al borde, notan como los toman Kunimitsu y Shusuke.
—Tenías razón, Tezuka. Solo había que buscar el pozo—Fuji dice con una sonrisa y tiene a los dos pequeños.
—¡Nii-chan!—Aoi grita abajo.
—Voy, espera un momento—Kunimitsu deja caer la cuerda y Aoi empieza a escalar con ella, sin problema alguno, hasta llegar a la superficie.
—¿Estáis bien?—Fuji mira a los dos niños mientras Kunimitsu se encarga de revisar a Aoi.
—Sí, no dolió la caída—responde Yuuta.
—Había plantas que pararon nuestra caída—responde Otori.
—Os dije que mirarais a vuestro alrededor cuando juguéis en la montaña—Kunimitsu regaña a los tres niños y los cinco regresan donde están los adultos.
—Había un pozo sin tapar y nos caímos—cuenta Aoi.
—¡Eso es horrible! Debemos avisar a los guardabosques para que los niños no se caigan. Menos mal que no os hicisteis nada—las madres abrazan a sus pequeños.
—¿Cómo sabíais que se habían caído en un pozo?—pregunta el padre de Otori.
–Porque estuvimos mirando la zona del camping por satélite, en la noche y apuntamos los lugares peligrosos, entre ellos estaba el pozo—responde Fuji con una sonrisa.
—Que niños más responsables—se sorprende el padre de Otori.
Los dos se miran entre ellos—Es nuestra responsabilidad. Debemos cuidar siempre de los pequeños. No te preocupes, Chotaro-kun, estará a salvo—.
Los padres de Chotaro empiezan a sentir la seguridad que brindan esos dos aniños adultos y como el resto de adultos, acabarán sin sorprenderse cuando se pierdan más veces. Comen todos juntos y después juegan un rato al tenis, hasta el atardecer donde ya vuelven a Tokio después de haber pasado un domingo tranquilo.
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La dama del tenis
FanfictionAoi Tezuka, es la hermana pequeña de Kunimitsu Tezuka. Ella es una fanática del tenis y además como su hermano, es una chica prodigiosa en dicho deporte. Ella conoce a Genichirou Sanada desde que era una bebé porque siempre se iba junto a su abuelo...
