Capítulo 27

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Aoi llega al hotel y de la nada, es cargada desde las axilas por Ochi y le salen sus orejas y cola de cachorro. Entonces nota como la llevan hasta un cuarto donde están los de secundaria superior y Ochi la baja con cuidado.

—Serás idiota—Byoudin le da en la cabeza con un coscorrón—¿¡Cómo se te ocurre hacer un tenis tan peligroso!?—.

—¡Lo siento! Estaba molesta—se queja con un puchero y recibe otro capón de Byoudin.

—Aoi, has puesto en peligro no solo tu carrera profesional sino también la de Amadeus—Ikuto le dice con seriedad.

—Lo sé, ¡Pero luego volví a mi tenis!—dice y recibe un tercer capón del capitán de la selección.

—Espero que hayas aprendido la lección, Aoi—Byoudin le dice con los brazos cruzados.

—Lo aprendí. Lo siento mucho—pone un puchero mientras se disculpa.

—Pero ganar a dos profesionales y además capitanes de los equipos número 2 y número 3....además, a Camus dos veces...—Duke indica con una sonrisa.

—Nadie sabe aún quién soy—Aoi indica mostrando su orgullo.

—Pero, Aoi-chan. Eres tendencia en twittenis—Shuji le enseña con una sonrisa que todo el mundo habla del "Angel caído".

Aoi se rasca la mejilla con una sonrisa—Que divertido. Menos mal que no saben que le metí cuatro juegos a Voluk-nii en Alemania—.

Hay un silencio en la sala y Shuji le tira de las mejillas.

—Aoi...—Byoudin se toca el entrecejo pero se le escapa un suspiro con risa y empieza a reírse a carcajadas.

—Solo te falta que ganes a Voluk de Alemania, a alguien de la selección española y a alguien de la selección estaunidense—Mori dice con una gran sonrisa.

Aoi sonríe y los mira bastante feliz.

—Yo juego con todo aquel que viene a la pista de tenis callejero—sonríe—No me importa quién sea, mientras nos lo pasamos bien—.

Al día siguiente, Aoi se encuentra por el hotel cuando ve que sus siguientes rivales son de la República de Aramenoma.

—¿Qué país es ese? ¿Otra planta de petroleo en mitad del mar?—pregunta en voz alta y suspira—Seguro que son malísimos. Bueno, me voy a la cancha—.

Llega a la cancha de tenis y ve a SteamTennis tarareando mientras está preparando todo.

—¿Aún sigues sin querer que te entreviste? Después de lo de ayer...el público está que arde—dice con una sonrisa.

—No—sonríe y entra en la pista—Vamos, TeniSteam. Un peloteo hasta que venga alguien—.

—De acuerdo—sonríe y entra a la pista. 

Un par de horas después, llega Yuuta corriendo mientras está sudando.

—¡Angel caído!—le llama Yuuta quién estuvo apunto de escaparse su nombre real.

—Yuuta, ¿Sucede algo?—pregunta Aoi mientras va hacia su mejor amigo.

—No te lo vas a creer...Ryoma...Ryoma ha dejado la selección de Estados Unidos y se ha unido a la Japonesa—informa.

—¿¡Eh!?—grita Aoi con sorpresa—Lo siento, TeniSteam. Tengo que irme—.

—No pasa nada. Nos vemos mañana—le despide y ve como esos dos se marchan de ahí.

Llegan al hotel y Aoi ve a Ryoma Echizen.

—¡Maldito principe egocéntrico! ¡Deja de ser tan egoista!—Aoi le da un buen coscorrón.

—Duele, Aoi-senpai. Duele—Ryoma se queja.

—Calla. Si tantas ganas tenías de unirte a la selección japonesa. No haberte ido, idiota—le vuelve a repetir y esta vez, siente un fuerte coscorrón en la cabeza.

—Ya, Aoi—mira al entrenador Mifune—Ya se habló. Él fue seleccionado solo que se marchó y debido a que hay bajas, dejan que los jugadores se unan a los juegos que quieran—.

—Duele—se queja.

—Nada de duele. Venga, vamos. Hoy no has tenido un entrenamiento intensivo—le empieza a dar y consigue que se mueva hacia la pista y ahí recibe un entrenamiento espartano, que la deja en el suelo mirando el cielo azul.

Cuando llega el último partido del bloque, se cancela ya que la República se retiró del torneo y por ende, Japón pasa a los cuartos de final, contra Francia.

—Bien, el partido contra Francia es dentro de cuatro días. Aún no he decidido a quienes meteré al campo ni quienes jugarán, así que no bajen  vuestro nivel ¿De acuerdo?—Mifune les señala y todos asienten con la cabeza.

Tras eso, Aoi se encuentra tumbada en su cama del hotel mientras bosteza.

—Contra Francia, ¿eh?—dice con una sonrisa—Estamos a nada de volver a enfrentarnos a Alemania. Veré a Nii-chan jugar otra vez—.

—¡Aoi! ¡Aoi!—la puerta se abre de golpe y esta medio dormida observa a Akaya.

—Akaya, ¿Qué pasa?—pregunta mientras bosteza y está con los ojos cerrados.

—¡Un peloteo!—pide.

Al instante, Aoi se levanta, se pone de pie en la cama y de un salto se baja.

—¡Tenis!—grita con una sonrisa y se va con Akaya a jugar.

—En verdad, nosotros nos estamos enfrentando al mundo pero tú también y de una forma increíble—Akaya dice con una sonrisa mientras saca.

—Lo sé, ambos estamos dandolo todo—Aoi sonríe—¿Qué tal con tu entrenamiento para dejar de lado el modo diablo?—.

—Complicado, pero siento que estoy cerca de trasnformarlo—Akaya indica con una sonrisa—Y todo es gracias a tu ayuda, entrenadora Aoi. Jugar contigo quién tiene siempre abierto el Pináculo de la Perfección y además, sentirlo. Hace que quiera derrotarlo—.

—Perfecto, Akaya. De todos, eres él que más se acerca a mi nivel—Aoi sonríe.

—En individuales, seré de los  mejores de "Free Birds" pero en dobles, da igual cuanto mejore, nunca podré superar la conexión Yuuta-Otori—Akaya indica y Aoi devuelve el golpe de la pelota.

—Me pregunto...me pregunto si Yuuta aceptará la propuesta del Hyotei—Aoi dice en voz alta—Si lo hace, ganaría mucha más experiencia—.

—Y el Hyotei sería casi invencible—Akaya ríe—Pero sería divertido—.

Aoi sonríe y siguen peloteando mientras hablan y conversan de forma tranquila y con una sonrisa en la cara.

—¿¡Pero que hacéis despierto los dos!?—se escucha la voz de Sanada—¡A la cama, ya! ¡Qué es muy tarde!—.

—¡Corre, Akaya!—Aoi le grita.

—Es el Vice-capitán—Akaya chilla y los dos de segundo huyen mientras ríen despertando a medio hotel.

—No hagáis tanto ruido que despertáis a todos—les chilla Sanada.

—¡Ese eres tú!—gritan a la vez y entran al hotel mientras corren y ríen dejando atrás a Genichiro Sanada que solo suspira.

—Estos dos...—niega con la cabeza y vuelve a su cuarto, donde Yukimura está riendo con suavidad.

—Has despertado a todos—le dice.

—Aoi y Kirihara deben descansar para mañana. Cada uno tiene su propio entrenamiento—Sanada dice con seriedad.

—Temes algo, ¿Verdad?—Yukimura le dice y Sanada mira la pantalla del ordenador donde se ve una foto del "Angel Caído"

—No...no temo a nada. Eliga el camino que eliga lo voy a respetar—Sanada dice y se le corta un poco la voz—Aunque eso signifique que estemos muy lejos—.

Yukimura le da en el hombro a su buen amigo.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora