Capítulo 16

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En la tarde, tras el torneo de distritos, Aoi espera a Genichiro mientras mira el techo de la estación, con una sonrisa.

—Aoi—escucha que la nombran y se gira viendo a Genichiro Sanada con su uniforme del Rikkai y su bolso más la bolsa del club de tenis.

—Hola Genichiro-senpai ¿Por qué llevas el uniforme?—pregunta ya que ella se puso una blusa de color caramelo y una falda pantalón de color blanca y unas zapatillas de deporte.

—Vengo directamente de entrenar—responde y ella ríe.

—Entonces antes de cenar ¿Jugamos al tenis un rato?—pregunta sonriendo y Genichirou ríe.

—Seguramente tengas hambre, vamos a comer algo primero—indica y los dos caminan—Quería disculparme por los mensajes que te envíe el otro día. Por eso, acepté salir antes del entrenamiento. Luego daré doscientas vueltas y hare 300 swings como castigo—.

—Siempre igual, Genichiro-senpai—Aoi le dice con una sonrisa—Que sepas que tomé sushi ya que nos invitaron—

— Eso es poco, sobre todo para ti, ya que tú gastas demasiadas energías y luego te quedas sin fuerza—le dice y Aoi sonríe.

—¿Sabes participé en un torneo femenino? Había una jugadora en la final que era fuerte. Así que tuve que usar un 15% de mis capacidades ¡El partido duró dos horas! Hacia tiempo que no tenía un partido tan largo—responde con una gran sonrisa.

La caída a la desesperación, ¿Eh? Espero que Kunimitsu estuviera para detenerla—Sanada piensa con tranquilidad.

Caminan y en ese momento: Fuji, Kikumaru, Momoshiro e Inui, observan a la pareja.

—Espera ¿No era broma lo de la cita?—pregunta Kikumaru sorprendido.

—Ahora entiendo porque se fue antes del restaurante de sushi—Fuji indica pensativo.

—Yo me voy a ir a casa, no quiero que me descubra que la he espiado—Momoshiro se gira para marcharse a gran velocidad—Sino peligra mi cartera—.

Los senpais lo miran huir y la pareja entra en un restaurante de carne a la barbacoa.

—¿Entramos?—pregunta Kikumaru y Fuji ríe.

—Vamos a dejarlos solos ¿No querías jugar—Fuji indica y Kikumaru asiente.

Aoi mira a Genichiro mientras come la carne.

—Genichiro-senpai, si ganamos el torneo de Tokio os enfrentaremos. Será divertido—sonríe Aoi mientras come con una sonrisa.

—Sí, pero primero debemos llegar al Torneo de Kanto. No podéis bajar la guardia ya que hay equipos muy buenos—indica Genichiro mientras come, despacio.

—Lo sé, va a ser divertido. Empieza en cuatro semanas—indica Aoi y el chico que le gusta se cruza de brazos.

—No podéis bajar la guardia y debéis entrenar antes del torneo de Tokio—Genichiro ordena—Quiero enfrentarme al Seigaku en su totalidad, sobre todo contra tu hermano—.

—A mí me tocará estar como asistente de la entrenadora—indica mientras suelta un suspiro—Que pena que no pueda jugar—.

—No deberías preocuparte por eso. Que yo sepa, desde que eras pequeña siempre quisiste ser entrenadora, por lo de ese campamento que vas—.

–Sí, admiro mucho a esos entrenadores, sobre todo a uno que aunque sea algo alcohólico es increíble—sonríe—Además allí tengo a muchos hermanos mayores, cada año unos se van y otros se unen. Y recuerda, que lo de entrenadora, es solo para cuando acabe mi carrera deportiva—.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora