Capítulo 39

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Al día siguiente, Aoi está tosiendo y con fiebre. Se encuentra postrada en la cama.

—Enfermarme justo el día del partido...esto me indica que mi cuerpo me pide descanso—tose mientras tiene un paño húmedo en la frente. Su madre entra con le desayuno.

—He llamado a Ryuzaki-sensei y le he dicho que tienes fiebre. No podrás ir a la final—sonríe—Aunque no creo que debas preocuparte, puede que se suspenda si no deja de llover—.

—Mamá...—tose y mira al techo.

—Duerme y descansa. Le conté a tu hermano que tienes fiebre y me pidió que te diera un mensaje "Seguramente has vuelto a dormir con la tripa a descubierto. Aunque sea verano y haga calor, hay que cuidarse porque por las noches refresca y puedes constiparte. Descansa, recupérate y vuelve con fuerza. No pasa nada si te pierdes la final"

—Nii-chan—sonríe Aoi—si lo dice él, descansaré—.

Desayuna y luego cierra los ojos, quedándose dormida. Cuando vuelve abrirlo mira que está Yuuta y Otori en su cuarto conversando.

—¿Yuuta, Chotaro?—pregunta mientras se acomoda.

—Hola, Aoi ¿Qué tal te encuentas?—pregunta Yuuta con una sonrisa.

—Algo mejor, dormir ha hecho que recupere energía—responde con una sonrisa.

—Hemos venido tras suspenderse la final del torneo, por la lluvia—Yuuta avisa.

—Se ha pasado a la semana que viene—asiente Otori.

—¿En serio? que suerte—ríe y los mira.

—Así, cuando le informamos al capitán suplente del Seigaku que íbamos a verte, por si tenía algún mensaje para ti. Nos pidió que cuando despertaras, lo llamaras—avisa Yuuta.

La puerta suena y los dos chicos se giran, mientras Aoi mira la puerta. Entra Ryuzaki-sensei al cuarto.

—Oh vaya, parece que tenías visita, Aoi-chan—sonríe.

—Ryuzaki-sensei—Aoi llama.

—¿Podéis dejarnos un momento a solas?—pregunta con una sonrisa y los dos asienten.

—Bueno, Aoi. Nosotros nos vamos, me alegro que ya estés recuperada. Recuerda descansar y nada de tenis hasta que estés mejor—Yuuta le avisa.

—Exacto, cuando te recuperes seguimos con el entrenamiento—Otori le sonríe.

—De acuerdo, hasta luego—Aoi les despide con la mano y sus dos amigos se marchan.

—Aoi, ¿Qué tal te encuentras?—pregunta.

—Bien...es raro que hayas venido a casa ¿Sucede algo?—pregunta.

—Aoi...me han dicho que tienes fiebre por descansar poco y por estrés ¿por qué no nos dijiste nada?—pregunta con los brazos cruzados.

—No quería preocuparos, ya que estabais centrados en el torneo—se rasca la mejilla y ella suspira.

—Seguramente te hayan informado, que la final ha sido traspasada a la semana que viene. Tengo pensado ir a un campamento y quiero que vengas para que descanses. Voy a tenerte vigilada para que no hagas sobreesfuerzos cuando estes con nosotros—le señala con el dedo.

—¿Un campamento?—pregunta Aoi.

—Sí...menos mal que fue suspendido el partido y pasado a la semana que viene. Echizen jugó un partido contra Sanada, del Rikkaidai y perdió totalmente—responde con seriedad—Si nuestro novato, no pudo con él, significa que tenemos que hacer mucho entrenamiento. Mañana, vendrá alguien a recogerte, ya informé a tu familia.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora