Capítulo 47

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Aoi está con el grupo del entrenador Sasaki y lo mira con ojos brillantes.

—Por favor, por favor—suplica mientras cruza sus manos.

—Está bien, puedes estar hoy con tu hermano—Sasaki le indica y Aoi sonríe, corre hacia la entrada con una gran energía y espera a que su hermano llegue. Un taxi se para delante de la puerta y de ahí se baja Kunimitsu Tezuka.

—¡Nii-chan!—Aoi grita y corre hacia él, salta y lo abraza con mucha fuerza—¡Nii-chan, nii-chan!—.

—Estoy de vuelta, Aoi ¿Qué tal te has portado?—pregunta y Aoi se pone a llorar.

—Nii-chan, te eché mucho de menos—llora mientras esconde su cara en el cuerpo de su hermano, este le abraza y le da toques suave en la espalda.

—Yo también. Me contaron lo que sucedió durante el torneo de Kanto ¿Ya estás mejor?—pregunta con preocupación.

—Sí—asiente y se quita las lágrimas—Ya estoy totalmente curada. Ya puedo dormir y no siento mi cuerpo pesado.

—Me alegro. Lo siento, te lo hice pasar muy mal—Kunimitsu indica y su hermana niega con la cabeza.

—No me importa, Nii-chan. Pero aún te quedaba unos días más de rehabilitación ¿No?—Aoi saca su cara, llena de moco y ojos hinchados de llorar. Kunimitsu saca su pañuelo y le limpia la nariz a su hermana pequeña y esta se deja.

—Sí, seguramente para antes de las Nacionales ya esté de vuelta—responde y Aoi asiente con una sonrisa.

—Hay que darse prisa, Takeshi me ha dicho que el grupo de Ryuzaki-sensei, está muy dividido ¿Cómo harás para que se vuelva a unir?—pregunta Aoi y Kunimitsu recoge su mochila del Seigaku que tuvo que tirar cuando su hermana se abalanzó sobre él.

—Ya lo pensaré, vamos—Tezuka le dice a su hermana pequeña. Toma su mano y los dos van derechos a donde estará el equipo de Ryuzaki-sensei.

Llegan y Tezuka abre la puerta de la pista de tenis y a su lado se encuentra Aoi que está con una gran sonrisa.

—Vuestro entrenador ha llegado—dice Kunimitsu.

Todo se sorprende cuando escuchan la voz y observan que es Tezuka.

—¡Miren, mi hermano regresó!—Aoi dice con una gran sonrisa y observa a todos sorprendidos.

Aoi abraza a su hermano y no lo suelta, ya que está muy emocionada de volver a tenerlo cerca, después de un largo tiempo sin estar juntos. Kikumaru, Momoshiro y Echizen corren hacia Tezuka.

—Capitán, ¿Cuándo has vuelto?—pregunta Momoshiro con una sonrisa.

—Que frío eres. Ni siquiera nos avisaste—Kikumaru dice bastante alegre.

—Lo siento, solo avisé a mi hermana pequeña—responde.

—¡Chotaro, Akaya, vino mi hermano, vino mi hermano!—grita Aoi con una gran sonrisa y sin soltar el brazo de su hermano mayor.

—Ya lo estamos viendo, Aoi—Otori dice a su amiga y aún intenta asimilar que esté Tezuka delante de ellos.

Se reúnen todos en la cafetería y Aoi abraza a su hermano sin soltarlo mientras espera a que lleguen todos.

—Aoi, debes colocarte en tu sitio—indica Tezuka, Aoi se queda un rato más—Aoi...—pone un pequeño puchero y se pone a su lado, mientras mira a todos. 

—Silencio—ordena Hanamura–primero, en cuanto al sustituto de Ryuzaki-sensei, hemos decidido que Sasaki-sensei actuará como director general.

—En cuanto al entrenador sustituto para el grupo de Ryuzaki. A petición de ella, hemos decidido aceptar a Tezuka-kun, aquí presente, como entrenador—Sasaki informa con seriedad. Tras escuchar eso, todos se sorprenden y empiezan a mirarse entre ellos.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora