Capítulo Especial: Un día normal para Aoi

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Es temprano en la residencia Tezuka. Kunimitsu se está terminando de arreglar y sale de su cuarto para ir al comedor. Allí está su abuelo tranquilamente jugando al shogi él solo.

—¿Aoi?—pregunta Tezuka.

—Aún no llegó de correr. Seguramente se haya vuelto a pasar de kilómetros—responde con una sonrisa.

—Está bien—al decir eso, se escucha la puerta de la calle abrirse.

—¡Me pasé de kilómetros!—grita y corre a ducharse a la vez que cambiarse de ropa y ponerse el uniforme.

Tezuka se sienta y desayuna lentamente. Al final, aparece su hermana a los diez minutos y se sienta a desayunar.

—¡Itadakimatsu!—grita y empieza a desayunar.

—¿Hasta donde has llegado hoy?—pregunta Tezuka con curiosidad.

—He pasado 9 estaciones corriendo, cuando estaba ya de vuelta, Kaoru empezaba sus kilómetros—responde.

—Ya veo—asiente Tezuka. Los dos se levantan.

—Abuelo, nos vemos—da un beso en la mejilla a su abuelo y guarda en su bolso de clase, el obento. Lleva consigo su mochila de tenis y junto a su hermano salen al instituto.

Tras el entrenamiento matutino, Aoi y Momoshiro van juntos a clase.

—Que hambre tengo— Momoshiro se queja.

—Pero si ya has desayunado dos veces...como el profesor te vuelva a pillar comiendo, te va a suspender—le regaña Aoi.

—Pero no es mi culpa, estoy creciendo—se queja.

—A todo esto ¿Te has preparado el examen de hoy de literatura?—pregunta Aoi.

—¿Examen? ¿Literatura? ¿¡Eh!?—grita sorprendido y Aoi se ríe.

—Vas a volver a suspender—se burla Aoi.

—No es justo, tú eres tan inteligente que incluso corriges al profesor cuando se confunde—se queja.

—Más que inteligente, estudio y si tengo dudas le pregunto a mi hermano—sonríe Aoi—Si saco malas notas, mi hermano no me dejará jugar al tenis—.

—Comprendo, Tezuka-san sabe controlarte—Momoshiro dice mientras suelta un suspiro.

Llegan a clase y empiezan a pasar los periodos. En el segundo, Momoshiro pone el libro delante y Aoi observa la ventana para luego atender a la pizarra, por el rabillo del ojo, ve como su amigo está comiendo en clase.

—Tonto—susurra y atiende a clase, hasta que el profesor descubre a Momoshiro.

—¡Momoshiro! ¿¡Otra vez comiendo en mi clase!? Como no saques un 90 en el siguiente examen te voy a suspender—le grita molesto. Entonces Momoshiro se ríe, teniendo una tempura en la boca.

Tras los periodos de clase, van hacia la cafetería ya que Momoshiro tiene más hambre.

—Eso te pasa por comer en clase—le regaña Aoi—Ahora hay que esperar mucha cola y yo tengo hambre.

La hermana pequeña de Tezuka muestra su obento en la mano y Takeshi se ríe—No te preocupes, tardaremos poco. ¡Señora! ¡Quiero un panecillo de salchichas, un pan de melón, uno de curry y uno de fideos fritos ¿vale?—.

Grita a pleno pulmón y Aoi se tapa los oídos y murmura que todos los días es igual.

—Vale, ¿Pero por qué no haces cola como todos?—le pregunta la encargada.

—Idiota—suspira Aoi. Los dos se ponen en la cola.

—También dos zumos de fruta de arándanos—pide Momoshiro.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora