Capítulo 45

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Son las 4:00 AM y Aoi se despierta, nota que su amiga sigue dormida y sin hacer ningún ruido, se pone su chandal y sale del cuarto. Camina hacia fuera y observa que aún está oscuro. Empieza a estirar y cuando termina, se pone sus cascos para escuchar música y empieza a correr, dando 100 vueltas a todo el recinto a un trote rápido.

En varios cuartos, los que también suelen madrugar, observan que alguien se les adelantó.

—Sigue con la costumbre de levantarse antes de las 4:00—Sanada dice.

Cuando Aoi termina de dar todas sus vueltas, se va a la pista de tenis, ya amaneciendo y empieza a hacer swings con la raqueta. Mirando fijamente el otro lado de la pista, muy concentrada.

—Aoi-senpai, es hora de desayunar—Daiichi del Yamabuki, le avisa. Ya que se lo pidieron los de primero de Seigaku.

—¿Ya es la hora?—pregunta mientras se quita el sudor.

—Sí—asiente. 

Tras desayunar, se ducha y llega al despacho de los entrenadores y toca la puerta para luego entrar.

—Sasaki-sensei, hoy me toca con usted—Aoi dice en voz alta.

—Bien—responde y este se levanta—Vamos.

Aoi lo sigue tranquilamente y observa que van a un aula.

—¡No! ¡Otro día más, no!—Aoi grita mientras pone un puchero porque no va a poder salir. Sasaki la mira con seriedad.

—No todo es estar en la pista, Tezuka—le indica y Aoi le ignora.

Poco a poco va llegando el grupo al aula y Yuuta se ríe al ver a su mejor amiga poniendo un puchero porque le toca otra vez, estar encerrada en clase. Yuuta se sienta justo a lado de Sanada, por coincidencia.

Al rato, Aoi empieza a moverse ya que se aburre porque todos esos conocimientos ya los aprendió de pequeña en el campamento U-17.

—Tezuka—la llama y ella le ignora.

—Sasaki-sensei, hay que llamarla por su nombre. Si se le llama por su apellido, no contesta ya que es una forma de diferenciarse de su hermano—Fuji le explica levantado la mano.

—Ya veo, Aoi—la llama y ella levanta la cabeza.

—¿Sí?—pregunta con curiosidad.

—Si te aburre mi clase, significa que te sabes toda la teoría ¿no?—pregunta Sasaki.

—Sí, ya la tuve que aprender con 7 años, me la repitieron con 8 y ya con 9, me empezaron a explicar la teoría del tenis profesional—Aoi indica con los dedos y este no se lo cree.

—Bien, demuéstramelo. Hoy vas a dar las clases, si las hace bien, iremos al gimnasio—Sasaki le indica y ella con una sonrisa se levanta.

—De acuerdo—.

Al rato, dejan a Sasaki-sensei y a todos que no la conocen completamente, anonadados. Ya que explica sin ningún problema la teoría e incluso lo hace de tal forma que hasta el más tonto escuche.

—Bien, Aoi. Puedes sentarte—Sasaki dice—Impresionante, es verdad lo que dijo Ryuzaki-sensei. Es una chica con mucha energía pero es una chica prodigiosa—.

Tras el entrenamiento en el gimnasio y la clase teórica. En el descanso, Aoi está en la cafetería, dando golpes con el lápiz en la mesa, mientras piensa y apunta en limpio, lo de ese día. Tras terminar, Aoi camina por el pasillo y observa al grupo de Ryuzaki-sensei, buscando algo por el suelo.

—¿Qué hacéis? ¿A alguien se le cayó una lentilla? Que yo sepa, el único que usa es Hiyoshi y no se encuentra aquí—Aoi dice.

—Estamos buscando al culpable que empujó a Kirihara por las escaleras—dice Kamio con seriedad—Así, demostraré que soy inocente—.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora