Capítulo 24

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Unos días después del torneo regional de Tokio, Aoi camina con su mochila de tenis, donde lleva sus raquetas, hacia un torneo femenino al que Ryuzaki la ha inscrito.

—Otro torneo en el que participar... Me pregunto si habrá contrincantes fuertes. ¿Estará Claire? —camina mientras habla consigo misma, antes de entrar al recinto.

De camino a apuntarse, observa a Inoue junto a Saori.

—¡Aoi-chan, te estábamos esperando! —grita Saori mientras corre hacia ella—. ¡Me han dicho que has mejorado tu tenis! ¡Estoy deseando ver lo nuevo que has aprendido!

—¡Inoue-san, Saori-san! ¡Buenas! —saluda con una sonrisa.

Mientras, fuera del recinto, Yuuta corre por la calle intentando llegar a tiempo. Al llegar a la entrada, observa a los alumnos de primero del Seigaku.

—Vosotros sois los de primero de Seigaku —indica Yuuta.

—¡Es Yuuta Fuji, el hermano de Fuji-senpai! —dice Kachiro, sorprendido.

—¿Has venido a ver a Aoi-senpai? —pregunta Horio.

—Sí. Iba a venir con nuestro amigo, pero le han puesto un entrenamiento intensivo para el torneo de Kanto —dice mientras se despeina—. Necesito ver ese nuevo tenis que Aoi ha aprendido.

—¿Un nuevo tenis? —preguntan los tres, sorprendidos.

—Sí. Lo mejor será ir yendo. Los partidos de Aoi son increíbles —Yuuta sonríe y entra al recinto. Los tres de primero lo siguen hasta la pista donde Aoi jugará.

Allí, observan —además de los tres de primero— a un hombre con kimono negro al lado de Inoue.

—Llegué a tiempo, llegué a tiempo. Le pregunté a Ryoma si quería venir, pero prefirió quedarse entrenando —indica Nanjiro con una sonrisa.

—¿Te informó Ryuzaki-sensei del torneo? —pregunta Inoue.

—Ambas. Quiero ver qué tal ha dominado lo que le enseñé —sonríe.

—¡Yuuta, Kachiro, Horio, Katsuo, gracias por venir a verme! —Aoi los saluda con una sonrisa desde la pista, mientras espera a su rival.

—¡Mucha suerte, Aoi! —grita Yuuta.

Mientras tanto, en el Seigaku, Tezuka está algo nervioso durante el entrenamiento, distraído.

—Tezuka, ¿tanto quieres ir a ver el torneo de tu hermana? —le pregunta Oishi.

—Sí. Lo nuevo que aprendió... quiero verlo en un partido oficial —responde Tezuka.

—Siempre podemos llegar a la final para verla. Inui, ¿a qué hora predices que empezará la final de Aoi? —pregunta Fuji.

—En una hora, si la otra finalista termina su partido en un tiempo normal. Si no, menos —indica Inui mientras se acomoda las gafas—Aoi terminará sus partidos en una media de cinco minutos, si no los alarga por voluntad propia—.

—¡Ryuzaki-sensei! ¡Déjanos ir a ver el torneo de Aoi! —pide Momoshiro.

—Eso, eso, queremos verlo —secunda Eiji.

—Ya mandé a los tres de primero... Está bien, pero el torneo se realiza algo lejos de aquí. Pensaba dejaros salir en quince minutos, pero podemos ir ahora —indica Ryuzaki.

—Echizen, ¿vienes? —pregunta Momoshiro.

—Sí —asiente.

Los titulares del Seigaku, junto a Ryuzaki-sensei, salen. Tras veinte minutos, llegan al recinto donde se realiza el torneo.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora