Capítulo 30

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Aoi está muy tensa tras terminar el partido y algo distraída, Yuuta lo nota y hace una seña a Otori, que está en las gradas del Hyotei.

—Aoi ¿Estás bien?—le pregunta Yuuta. Otori llega a su lado.

—Yuuta, Chotaro, desde ayer tengo una sensación en el pecho. Algo malo va a pasar con Nii-chan, tengo miedo. Hay algo que me está ocultando—muerde el labio mientras tiembla. Los dos amigos se miran y piensan que hacer para animarla—.

—Aoi, no te preocupes, seguro que solo te está ocultando alguna tontería—sonríe Otori—Además, debes estar atenta a este partido. Si gana tu hermano, Seigaku gana, si pierde, estamos en empate y deben jugar los reservas.

—Cierto, cierto. Además es de Kunimitsu-nii de quién estamos hablando. Nunca te ha ocultado nada—sonríe Yuuta—Los dos sois más unidos que yo con mi hermano—.

—Anímate ¿sí? Que tu hermano seguramente quiera que veas el partido entero—Otori le dice. Ella mira a sus dos amigos.

—Sí, t-tenéis razón—se rasca la mejilla. Aoi camina hacia la banca mientras su mano tiembla.

—Estoy preocupado, Chotaro—Yuuta dice con seriedad y este asiente.

—Sí, pero no creo que suceda nada malo—Otori indica.

Al final, Yuuta y Otori se ponen juntos a ver el partido.

—Perdimos a Chotaro—Shishido dice.

—La amistad es más fuerte que una rivalidad—Oshitani dice con una sonrisa. Atobe mira a la hermana de Tezuka. Sabe lo unido que están ambos hermanos y que Aoi, es simplemente su único punto débil.

Aoi está bastante tensa y distraída que no se da cuenta ni cuando su hermano llega y entra en la cancha. Tezuka  va hacia su hermana.

—Aoi—al escuchar a su hermano, levanta la cabeza y lo mira.

—Nii-chan—dice y nota como este se agacha a su altura, se acerca a su oído.

—Ahora quiero que me veas jugar, Aoi. No te distraigas por culpa de las gradas—le indica y ella se gira a las gradas y abre los ojos.

—Genichirou-senpai—se sorprende y recibe un golpe suave de su hermano en la frente.

—Entrenadora ¿Algún consejo?—pregunta.

—No te lesiones—le indica volviendo la atención a su hermano dice mientras tiembla.

—Lo intentaré, no te pierdas ningún detalle. Tu hermano va a mostrarte un gran partido de tenis—le dice y se levanta. Camina hacia la pista de tenis.

—Cuidando siempre de tu hermana pequeña. Espero que no te hayas debilitado por ello—Atobe sonríe.

—El deber del hermano mayor, es cuidar, enseñar y proteger a su hermana pequeña. Quiero que vea este partido y aprenda—dice mientras mira a Atobe.

—El otro día, vino tu hermana a saludar. Ha mejorado mucho en su tenis, me marcó un punto. Gracias a eso, hizo que estuviera emocionado esperando nuestro encuentro—Atobe sonríe.

—Pido disculpa por mi hermana que fue a molestaros en vuestro entrenamiento—se disculpa.

—No te preocupes, fue divertido. Dile que puede venir siempre que quiera, es más que bienvenida—Atobe dice con una gran sonrisa.

En las gradas, Yuuta y Otori observan a Genichirou Sanada y luego se ven entre ellos.

—Aoi no se va a concentrar—dicen a la vez.

—Ey, vice capitán Sanada ¡Parece que Aoi es la entrenadora!—señala con una sonrisa Akaya.

—Ya lo estoy viendo, pero hemos venido a ver a su hermano. Observa el partido, ya que pocas veces vas a poder ver algo como esto—Genichirou indica con seriedad. A la vez que nota que Aoi no es la de siempre y que está muy distraída, recuerda el mensaje que le envió esta mañana—Aoi...deberías dejar de lado en este momento tu sentimiento de preocupación de tu hermano y ver el partido. Como bien debes saber, puede que tu hermano muestre todo su poder—.

La dama del tenisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora