25: No puede ser real

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Capítulo 25: No puede ser real

¿Alguna vez te has preguntado qué te hace falta para gustarle a esa persona que no te hace caso?

Esas preguntas dolorosas que viajan a través de tu mente...

"¿Será que no soy lo suficientemente bonita?"

"¿Quizás es mi forma de ser?

O simplemente...

Le doy asco.

Hoy, 25 de Octubre, es el séptimo día en que estoy encerrada en mi habitación, y Ezra... aún no se ha pronunciado. Ni siquiera ha tenido la decencia de enviarme un mensaje.

Duele... duele como el demonio. Sobre todo ver sus estados en el WhatsApp de lo más normal, como si nada de esto le importara, aunque eso es obvio, no le interesa para nada.

Es increíble como una persona puede estar tan cerca pero tan lejos al mismo tiempo.

¿Por qué ha actuado de esa manera? La verdad quisiera entenderlo, pero por más que piense no se me ocurre nada.

Lo que más me genera confusión es que no se pierde ninguno de mis estados por estúpidos que sean, ¿por qué lo hace? ¿Será que ya me estoy haciendo demasiada mente?

Para dejar de pensar un poco en esto creo que saldré un rato, e iré al supermercado, necesito comprar dulces porque mis provisiones se agotaron.

Como hace un frío del carajo, no quise bañarme, llámenme cochina o lo que sea, pero entiendan que estoy en un momento difícil.

Eso no es excusa, cochina. -Mi mente me traiciona.

Shh, el agua es para las matas y el jabón para la ropa. -Me contradigo, la verdad estoy loca, hablando conmigo misma.

Me puse una sudadera y un mono que han sido mi outfit todos estos días, y recogí mi cabello escondiéndolo dentro de la capucha. Me puse unos lentes para ocultar las ojeras asquerosas que me habían salido, y agarré mis audífonos para escuchar algo de música.

A ver... ¿Qué escucharé hoy? Estoy dudosa, mejor pondré la lista de reproducción en aleatorio, y la que salga de primera, esa es.

Say so de Doja Cat.

No está nada mal.

Busqué mi monedero mientras escuchaba la música y finalmente salí de mi casa dirigiéndome al supermercado que no quedaba tan lejos.

Es difícil no pensar en él porque mi corazón se niega a aceptar que él no es para mí, porque los recuerdos invaden mi mente y me es difícil evitar la sensación de amor. Recuerdo verlo dormir, contemplando fijamente los rasgos delicados de su cara...

Mis manos aún sienten la textura de su piel; como se vienen a mí esas sensaciones al tocar sus brazos definidos, arañar su espalda, halar de su cabello cuando ya no podía más y el fino roce de sus labios en los míos y en mi piel al momento en que me besaba. Su voz, joder, esa voz deliciosa que alteraba mis sentidos... Sin dejar atrás su forma de ver las cosas, esa mentalidad abierta y esa inteligencia que me hacían suspirar de manera embobada. Si esto no es amor, ¿qué se supone que es?

Pero no es momento para pensar en este tipo de cosas, demasiado daño me hago, así que lo mejor es respirar y tratar de "olvidar" esto por al menos unos minutos, hasta que lamentablemente vea algo o alguien que me recuerde a él y me haga sentir ese hueco en el pecho, haciéndome entrar de nuevo en este círculo que hasta los momentos no tiene fin...

Tan cerca pero tan lejosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora