II

395 39 9
                                        

En algún punto al norte del país, en la carretera

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

En algún punto al norte del país, en la carretera. 28 de agosto a las 23:44. 28 días para la próxima luna llena.


¿Cuándo su matrimonio pasó de ser tan mágico y grandioso a convertirse en una completa pesadilla?

Tony no podría responder a esa pregunta con exactitud. No sabía la respuesta y, en ese momento, tampoco le interesaba conocerla. Sólo quería huir, escapar, alejarse de aquello que tanto amó y que tanto daño le hizo. Era consciente de que era hora de dejar ir aquello a lo que, en el pasado, tanto se aferró. Era hora de pasar la página, cerrar ciclos, buscar la vida que, como sus amigos le dijeron, tanto merecía.

Sabía perfectamente que el amor se había desvanecido hace mucho. Se había apagado tal cual la flama de una vela cuando la cera se consume por completo. En este caso, el combustible que la mantuvo encendida por tantos años fue la paciencia, fuerza de voluntad, coraje y cariño que Tony albergaba y que poco a poco se iba consumiendo conforme el fuego avanzaba sobre la mecha.

Todo había ocurrido tan rápido y tan lento a la vez. Aún recordaba cuando recién se habían casado. Ese día fue precioso; él lo consideraba como el más feliz de su vida a pesar de que batallaron horrores para encontrar a un juez que excediera a casarlos, así como las diversas discusiones con el Estado para que el acta se les fuera expedida. Victor se veía extremadamente guapo allí bajo la pérgola, esperando por él con esa sonrisa deslumbrante que siempre le derritió. Y él no se quedaba atrás. Robó el aliento del más alto en cuanto lo vio entrar enfundado en ese precioso traje de color blanco. Parecía un ángel, la criatura más divina y celestial del cielo. A la boda sólo asistieron algunos familiares y amigos cercanos de la pareja, pero no por eso dejó de ser tan mágica para ambos.

Cuando ambos recitaron sus votos. Cuando dijeron el , acepto. Cuando sus labios se unieron y los presentes aplaudieron. Todos eran momentos únicos que Tony siempre atesoraría con cariño, sin importar todo lo malo que se avecinó a continuación.

Él, desde que descubrió lo que realmente era, siempre soñó con encontrar al amor de su vida y tener una vida maravillosa junto a él. Podría sonar algo cursi y hasta patético, pero era lo que Tony más albergaba y esperaba desde el fondo de su corazón. Y realmente creyó haber conocido a ese amor eterno cuando Victor se cruzó en su camino.

Las primeras semanas, meses e incluso años después de su matrimonio, fueron sencillamente hermosos para el castaño. A veces pensaba que era demasiado bueno para ser verdad. A veces pensaba que todo era un cruel pero fantástico sueño. Y hoy, casi diez años después, se estaba tragando esas palabras con toda su amargura.

Tal vez sí fue un sueño. Tal vez sí fue demasiado bueno para ser verdad.

Atesoraba esos momentos con todo su corazón, pero también le lastimaba el recordarlos. Quemaba el recordar el cómo su vida perfecta poco a poco se fue escapando de sus manos sin él poder hacer algo para impedirlo. Y mira que lo intentó, en verdad lo hizo.

La Bestia de Wolfind (Stony)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora