VII

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Wolfind

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Wolfind. 21 de septiembre a las 16:28. 4 días para la próxima luna llena.


—¿Me quieres decir qué mierda ocurre contigo? Hace días que estás así.

Tony suspiró exasperado.

—Tomé una decisión, Quill.

—Ah. ¿Y cuál es? Espera, no me digas, ya sé la respuesta: al fin decidiste entregarte a mí. Ya sabía que terminarías cayendo redondito ante mis encantos.

—Ya quisieras. No, esa no es la decisión que tomé. —Vuelve a suspirar, esta vez con resignación—. Me voy, Peter.

—Espera, ¿cómo que "te vas"?

—Sí, me voy de Wolfind.

—¿Qué? ¿Por qué?

—Ya no tengo nada que hacer aquí. No tengo empleo, nadie quiere contratarme después de la escenita en la cafetería, y mucho menos voy a esperar a que la policía proceda contra mí y me terminen echando. Prefiero irme por mi cuenta, así me ahorro la pena.

—¿Todo esto es por lo del asunto de Sharon? Eso es una estupidez. Tú no serías capaz de si quiera tocar los senos de una mujer sin arquearte en el proceso. Si a ti bien que te gusta que te den por el...

—¡Quill!

—No estoy diciendo mentiras, ¿o sí? Además, ¿es en serio que Rogers no te creyó? Es decir, sé que es difícil de creer, pero yo creería cualquier cosa proveniente de cualquier persona por más ridícula que sea si la persona que asegura lo contrario es Sharon Carter. Por Dios, ya perdí la cuenta de cuántas veces me la he cogido mientras ella jugaba a ser la mujer perfecta con ese virgen.

—Sí, bueno, pues eso véselo a decir a ese caraidiota, porque a mí no me interesa.

Peter torció la boca, pensativo. Observó a Tony subir las escalerashasta perderse en ellas.

Se encontraba echado en su cama, boca arriba, las manos reposando sobre su abdomen y con la vista fija en el techo de su habitación

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Se encontraba echado en su cama, boca arriba, las manos reposando sobre su abdomen y con la vista fija en el techo de su habitación. Así se había mantenido todos los días posteriores a la discusión que tuvo con Tony en la cafetería del pueblo: pensativo. Por alguna razón, sentía que había hecho mal. No sólo por el hecho de haber golpeado a Tony, sino en general. Se había dejado llevar por la ira del momento y eso no era correcto, lo sabía.

La Bestia de Wolfind (Stony)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora