El Diablo encarnado en un soldado, o así piensa el, lo invita a pecar mientras que con sus manos que tienen un rosario en mano reza intentando desaparecer aquel espíritu maligno intruso en sus pensamientos... Porque un sacerdote solo tiene vida par...
Después de que Demetri se fue la capilla, él se quedó reflexionando sobre los sucesos, a su mente vino la imagen de Miguel emocionado contándole la romántica historia de sus amigos que tan pronto su Amigo compañero de guerra regresará se casaría con el distinguido Doctor.
Así era el Diablo, hacia a todos miserables, tal como él lo era, y sabía dónde atacar, en las debilidades de las personas.
La tentación es una prueba de la capacidad de las personas para escoger el bien en lugar del mal. Es una incitación a pecar y seguir a Satanás en lugar de a Dios.
A su mente vino unos versículos de la sagrada Biblia, a veces tenemos que resistir.
Santiago 4: 7-8
7. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
8 _ Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad vuestras manos; y vosotros, los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
Purificar sus corazones...y ser libre de pecado, parece tan sencillo, pero cuando la tentación es tan cegadora puede ser tan difícil seguir el camino correcto a pesar de saber lo que es bueno o no.
Cómo humanos somos tan fáciles de corromper.
Y el se estaba corrompiendo, que Dios lo salve de esas aguas profundas que lo arrastran al mal, Pero él amaba profundamente a Dios, que resistiría hasta que ya no pudiera para que pudiera rescatarlo de las manos del Diablo.
Santiago 1: 12
12 bienaventurado el hombre que soportó la tentación, porque una vez que haya sido aprobado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Que Dios lo ampare o que ilumine su camino hacia lo correcto.
El reconocía ser un pecador, todo el mundo pecaba de diferentes maneras, nadie estaba salvó de cometer errores, así que esa tarde se metió a su habitación de la iglesia, calló de rodillas sobre el suelo de madera y rezo para que su alma fuera salva.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Porque el empezaba a sentir un sentimiento tan humano y tan celestial como el Amor.
Con lágrimas y el corazón sobre su mano miró la cruz moviéndose en su habitación, se sinceró en ese lugar tan pequeño sobre sus más profundos pecados y pensamientos
— Dios Mío, tú que todo lo escuchas, lo ves y lo sabes, Pasa de mi está amarga copa y disipa mis sentimientos por ese siervo tuyo...Si tú escuchas este ruego haz que olvide lo que siento porque sé que no es correcto, Padre, no me hagas caer en tentación.
Susurro en voz baja y entrecortada viendo sus lágrimas caer sobre la madera del piso y manchar el piso
— Tu eres testigo de que he prestado servicio fiel y sumisamente en tu nombre, soy tu siervo, mi vida entera te dedicaré...Solo te pido con humildad quitar este demonio que me ha invadido y no comprendo en su totalidad lo que me sucede.
Miró la imagen del Cristo crucificado, observo como de sus muñecas y pies estaba tallada y pintada pequeños hilos de sangre, fue despojándose de la ropa que llevaba hasta quedar en ropa interior.
Estiro su mano debajo de la cama para sacar por primera vez aquella caja de madera que alguna vez le habían otorgado, la abrió con lentitud sacando el látigo negro
Las manos le temblaban del nerviosismo cuando pensó lo que haría.
—Que mi alma se purifique por medio de mi dolor— Susurro no tan seguro de lo que haría, solo así sería capaz de olvidar...Entonces el primer latigazo llego sobre su espalda.
Mordió sus labios cuando sintió el ardor del cuero contra su piel.
"Es por tu bien Robert" pensó cerrando los ojos impactando una segunda vez el látigo
Tres
Cuatro
Cinco
seis
—Dios mío no me abandones... Te lo suplicó. — Lloro en medio de su dolor dejando salir unos hipidos
Siete
ocho
Nueve
Diez
Se aguantaba los quejidos de dolor mordiéndose los labios mientras sus lágrimas bajaban por su cara y su piel se volvía más sensible, Miró una vez más aquella cruz con Cristo crucificado.
— Muéstrame la luz Mi Señor. — Rogo con la vista nublada a causa de sus propias lagrimas
Doce
Trece
Catorce
Los quejidos que ahora soltaba eran bajos, y esperaba que una de las hermanas no lo escuchará, Respiro pesado cerrando los ojos deseando que la imagen de Miguel saliera de su cabeza.
Que la risa del Alfa desapareciera de sus recuerdos, que sus ojos profundos lo dejaran en paz.
Quince
— Por favor, Señor, perdona nuestras ofensas y no nos hagas caer en tentación.
Sollozo amargamente con la vista fija en el crucifijo e incluso agarro el suyo propio que colgaba de su cuello en una cadena delgada de oro con una cruz igual de oro
— Todopoderoso, Hazme olvidar.
Soltó un gemido de dolor mientras lloraba más fuerte al punto de poner su frente contra la madera que estaba húmedo a causa de su llanto
Estaba enamorado de Miguel Diaz...locamente enamorado, y no debía de estarlo
Por favor, Dios perdóname...Aulló de dolor al sentir su piel hipersensible ya carne viva, Pero no soltó su crucifijo
Deseaba que todo desapareciera, quería...
Simplemente quería...Quería dejar de sentir.
Su mano se cansó, su espalda estaba demasiado adolorida y ni siquiera podía pararse, se había quedado sin lágrimas y solo podía sentir su mano agarrando su crucifijo y mirar la cruz colgada en la pared.