Y eso había sido solo un sueño, un dulce e infernal intento de su mente de tener de alguna manera cerca al Omega del que él y su lobo estaban profundamente e irremediablemente enamorados, aquel que su lobo le aullaba por las noches.
Esa mañana se preparó, saludo a su madre con un beso en la mejilla y observo su desayuno, sonrió cuando se dio cuenta que era pan francés, los recuerdos llegaron a su mente
Carmen vio como miraba con adoración el pan francés que había preparado.
—Hijo, ¿Estás bien? —Pregunto un poco confundida pasando una mano por su cara viendo que no reaccionaba
—¿Él? Si, si estoy bien mamá—Parpadeo varias veces para luego empezar a desayunar de manera rápida
Tenía unos niños inquietos que estaban ansiosos de verlo, así que acomodo su corbata, agarro su maletín, se despidió de su madre y abuela y en su coche salió rumbo a la escuela
¡Su coche, cuánto lo extrañaba!
Durante el camino vio caras conocidas, al estacionarse al llegar a su lugar de destino hizo una suave sonrisa y observo una vieja cara que se ilumino cuando lo vio
—¡Oh, Dios mío, ¡Miguel! —Hablo en voz alta la dama caminando rápido hacia donde él estaba con lágrimas en los ojos—¡Has regresado!
El abrazo fue algo inesperado para el pero aun así lo correspondió, se sentía irreal y su lobo quería gruñir
—Sarah, cuánto tiempo sin vernos—Saludo cálidamente al tener a la chica en sus brazos, como alguna vez lo estuvo
Observo los ojos cafés de la joven mirarle con lágrimas acumuladas, conteniendo sus emociones
—Se que prometiste que si no volvías hiciera mi vida... pero no pude Miguel, Te sigo amando.
—¡¡Maestro!! —Grito un niño de trece años corriendo para abrazar a Miguel
Y este no pudo estar más agradecido con su alumno por interrumpir en el momento exacto
—¡Hola Thomas! —Exclamo sonriente viendo los ojos verdes del chico mientras le sonreía con cariño
—Los demás lo esperan maestro! —Dijo sonriente el niño viendo a la maestra un poco apenado por haber interrumpido
Ella logro fingir una sonrisa y asentir, limpiando las lágrimas que se le habían salido.
—Los niños nos esperan—Exclamo Sarah caminando hacia los salones tímida, en la siguió y entro a su propio salón
—¡MAESTRO! —Los estudiantes gritaron eufóricos a correr a abrazarlo
—Hola Niños, que feliz estoy de verlos—Exclamo emocionado por ver a todos los ahora adolescentes, sus ojos se humedecieron de la felicidad, agradecía a Dios por permitirle vivir este momento
Nunca pensó volver otra vez a ver a los niños que le hicieron aprender la paciencia cada vez más grandes de los que lo había dejado.
[...]
Miró por la ventana y vio a su padre partiendo un tronco con su hacha, salió cubriéndose con su bata y lo observó
—Llevo una semana aquí, no puedo mantenerme inactivo—Exclamo viendo como su padre paraba de cortar el tronco y mirarlo
—Me dieron el informe que aparte de ser sacerdote estudiaste para ser maestro de literatura—Informo Johnny, a lo que el asintió confirmando la información
—Si, me lo recomendó el tío Bobby—Gracias a él no solo era eclesiástico, seguramente su tío sabía que algún día tomaría una decisión como esa
—Bien, buscaré alguna escuela para ir puedas impartir clases—Probablemente su arrepentimiento era lo que estaba actuando, ayudaría a su hijo, aunque aún no le haya confesado lo de las cartas quemadas
—Gracias Papá, Por cierto, ya está listo el desayuno—Informo recibiendo una sonrisa por parte de su papá
Hace meses había dejado de ser Sacerdote, pero las costumbres no se perdían con facilidad, se paraba cada mañana como de costumbre, leía un poco, limpiaba, tejía, se iba de voluntario al hospital y regresaba a su hogar
Fue difícil acostumbrarse a la idea de no serlo, pero su vida actual, le gustaba mucho, estaba disfrutando la vida como si no lo hubiera hecho
Aunque no le gustaba que su padre le presentará jóvenes para cortejarlo, su corazón y lobo estaban decididos a amar a Miguel Díaz.
Suspiro triste al acordarse del hombre, como lo extrañaba y soñaba con él.
Su lobo a veces le decía que estaba cerca, y lo ponía tan ansioso porque quería saber dónde estaba el Alfa
Esa urgencia de tenerlo podía llegar a desconcentrarlo, pero siguió comiendo perdiéndose en sus recuerdos de una vida que dejo atrás en Londres
[...]
Mientras Miguel daba su clase, alguien conocido cruzo por la ventana desconcentrándolo por unos segundos
Volvió a reponerse dando un ejemplo de lo que estaba enseñando y dio una sonrisa a sus alumnos
Respondió las dudas de los chicos hasta que llegó la hora del recreo donde no dudaron en abandonar el aula ante el primer golpe de la campana.
Vio a Sarah entrando al salón con una lonchera luciendo nerviosa.
—¿Cómo estuvieron tus clases? —Pregunto la Beta curiosa viendo el salón vacío
—Se sintió extraño, después de todo el caos que viví—Confeso agarrando un emparedado que le compartió la chica gustosa
—Me imagino Miguel... Lo de hace rato, y-yo...—Empezó a hablar nerviosa
—Sarah, no soy el mismo de antes...—Hablo esperando que la joven entendiera
—Lo se Miguel, pero Dios nos ha dado la oportunidad de volver a estar juntos—Lo tomo de las manos poniendo la otra sobre su rostro sin barba con esperanza de volver a lo que eran antes.
—Querida... y-yo—No pudo pronunciar lo demás porque la castaña lo beso, abrió los ojos de la sorpresa, atónito al sentir los suaves labios de la rubia sobre los suyos
Antes de irse a la guerra había terminado las cosas con Sarah, diciéndole que siguiera con su vida en caso de no volver a verse, él no podía ver el futuro claramente, si no le hubiera dicho que regresaría enamorado de ella
Sin embargo, se había enamorado del Padre Keene sin remedio alguno.
—Parece que su afecto solo se limitó a carta, teniente—Una voz fuerte hizo que se apartarán, Sarah miró confundida a ese hombre rubio que los miraba inexpresivos
—General...—Musito Miguel apartando a la mujer al mismo tiempo que se acercaba a su superior
—¿Sorprendido Díaz? Parece que sí, lo que a mí me sorprende es que este a gusto con la Dama mientras le mandaba cartas a Robert, cartas que nunca llegaron, por cierto—La mirada de superioridad y el veneno en su voz que mostraba el rubio lo molesto
¿Cartas's que nunca llegaron? Al darse cuenta de que sus palabras no llegaron a manos de Robby, frunció el ceño, por eso nunca respondió
—Sarah, ¿Puedes irte por favor? Necesito hablar con el señor—Pidió lo más amable posible, lo que la dama asintió y se retiró del lugar confundida con todo lo que había pasado
—Así que la Dama no debe de enterarse, Bueno, Robert si lo hará—Amenazo Johnny viendo al otro hombre apretar el puño conteniendo su enojo
—¿Quién es usted del Padre Keene? Parece que tiene mucha confianza—Casi gruñe al ver la sonrisa de superioridad del otro Alfa
—¿Quién soy yo? Soy alguien de mucha importancia para-Robert, le puedo asegurar que más de lo que usted lo es, así que, por su bien, ya no vuelva a intentar comunicarse con él o destruiré su vida—Amenazo viendo al joven hombre hacer sus facciones duras
Tan silenciosamente cómo entro, salió del salón dando un suspiro, Definitivamente Robby no enseñaría en esa escuela, parecía que seguiría sin arrepentirse.
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Efimero
Fiksi RemajaEl Diablo encarnado en un soldado, o así piensa el, lo invita a pecar mientras que con sus manos que tienen un rosario en mano reza intentando desaparecer aquel espíritu maligno intruso en sus pensamientos... Porque un sacerdote solo tiene vida par...
