"Todos debían elegir un bando en la famosa Danza de los dragones pero Daenys solo podía pensar en el azul del cielo y soñar en volar por él para huir a lugares aún por conocer."
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
👩❤️👨 Daenys (OC) x Aemon...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦
Su padre se había vuelto a casar y tenía una nueva esposa. Alicent Hightower. Y Daenys solo la había conocido a ella como figura materna. Su madre, Aemma había fallecido dándole a luz a ella. Por lo que no la había tenido nunca, ni para lo bueno ni para lo malo. La familia que Daenys había conocido desde siempre eran su padre, su hermana y cuando empezó a jugar con su media-hermana Helaena, a esa familia se juntaron sus medios-hermanos.
Pero solo era ella. Había salido de aquella burbuja que la cegaba sin remedio, porque los amaba a todos. Tanto a su hermana Rhaenyra, como sus medio hermanos.
Ahora todos se habían dividido en un bando, y ella no quería hacerlo. Si lo hacía, ella perdería a uno de los dos.
Defendía a su hermana y a sus sobrinos. Ellos eran los legítimos herederos al trono.
Pero sabía como funcionaba el mundo. Su propia madre había fallecido dándole a luz, y su padre se había vuelto a casar apenas meses de su fallecimiento. Daenys comprendía que ellas eran un objecto paritorio para el mundo. Y Aegon era uno más entre los muchos que pensaban que una verga estaba por encima de una vagina y solo por nacer con una u otra eras inferior en nombre y títulos.
“Aegon.” —seguía sujetándole el rostro.— “la única futura reina se llama Rhaenyra Targaryen.”
Daenys se bajó del príncipe agarrando de nuevo su huevo que había dejado en el suelo.
“Lo siento cariño.” —dejo un beso en el caparazón.— “no te dejaré caer más por nadie.”
Salió de la sala con la cabeza en alto, y orgullosa por tomar posición ante el príncipe.
Ante el mundo, se sintió pequeña.
Podía utilizar las palabras y defender a su hermana. Pero una guerra eran palabras mayores. No estaba dispuesta, ni estaba segura de poder matar a nadie y mucho menos a sus medios hermanos.
Caminando, sus pasos la dirigieron hasta su padre. El cual se encontraba sentado junto a la maqueta que estaba construyendo.
“Padre.” —se sentó a su lado, abrazando al huevo y mirando hacia abajo.— “¿Estás bien?”
“Si, solo observó mi maqueta.”
“Ya no puedes seguirla.” —miró el lugar donde debía estar el brazo de su padre.—
“No, pero disfruto observándola. Como si se tratara de un pasado lujurioso. Como si hubiera sido importante.”
“Eres importante. Eres el rey.”
“Solo soy rey porque mi abuelo así lo decidió. Ni siquiera era su hijo, mi padre debió sucederle pero la muerte es igual que un mal chiste. No le gusta nadie y te lo cuentan cuando menos lo quieres.”
“Eres rey porque era tu derecho, no dejes que las sombras te corrompan. Cualquiera en tu lugar lo hubiese hecho peor o mejor, eso nunca lo sabrás pero tú mandato es pacífico y no hubo mayores problemas.”
“Hija, ¿te has decidido ya?”
Su padre preguntó mirándola de refilón.
“Creo que si.”
“¿Has seguido mi consejo?”
Ella asintió con la cabeza.
“Me alegro.”
El rey sonrió e intentó levantarse con su bastón, a lo que ella lo ayudó.
“Entonces debemos anunciar el compromiso del príncipe con su hermana.”
Daenys se sorprendió.
“¿Ya?”
“Así lo quiere su madre, quiere que Aegon se case cuanto antes, que tenga hijos y que se case con su sangre. Helaena ya es mayor también.”
Ella se sintió culpable por un momento. Su media hermana era inocente, aún como una niña pequeña que observaba a su alrededor y escuchaba más que hablaba. Fue la primera hermana con la que había conectado cuando una araña le había mordido y ella la había salvado con su reciente hobby de coleccionar insectos.
“Si así lo decidieron.”
Bajó la cabeza y caminó despacio ayudando a su padre.
“Así es. Y aunque tú y el príncipe Aemond no podáis casaros todavía, podemos anunciar vuestro compromiso ante todos.”
“Por supuesto, padre.”
Daenys sonrió, sintiendo que lo que había hecho y decidido había sido lo correcto.
Ayudó a su padre a acostarse en su cama y lo observó antes de irse.
“Descanse, padre.”
Con su huevo, volvió a caminar por aquel pasillo.
🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦🟦
🚦 Historia de mi invención basada en la Danza de dragones que se encuentra en la obra de Fuego y Sangre de George R.R Martín. ¡NO de permite su copia!