Ordenaba la maleta ansioso, era tercera vez que revisaba si estaba todo lo que había enlistado, no muy convencido la repasa nuevamente, la verdad es que odiaba la parte donde tenía que ordenar su maleta ya que la sensación de que olvidaba algo siempre lo perturbaba, extendiéndose aquella agonía hasta su destino final y confirmando en el hotel si realmente había olvidado algo, que usualmente pasaba. Con todo supuestamente listo, toma la maleta y la deja en la cajuela del automóvil, la amplia sonrisa que se dibujaba en su rostro era imborrable hasta que una conversación cruzó por su mente.
—¿No cree que es demasiado extraño para Maichiru?—emite incómodo.
—¿Qué tiene de malo querer mandar a mi hija a un viaje? – agrega ofendido.
—El hecho de que la quiera mandar conmigo, la verdad es que eso para mí es... extraño.
—Eso es verdad... —tomando un sorbo de agua—La verdad es que estoy preocupado por mi hija, sé lo bien que le haces, y la verdad es que quiero compensarla por no haber sido capaz de haber luchado más por ella...—
—¿Qué está queriendo decir?—emite confundido.
—Algún día lo entenderás—sonríe el Señor Shinen—En ti solamente confiaría a mi hija, pero no quiero que te sientas presionado ni ahora ni después, solo quiero que aprovechen esta oportunidad de estar juntos y tranquilos, vivan su romance, no hay nada mejor que eso.
—Señor Shinen...—
—Yong Hwa, no des vuelta al asunto, disfruta – sonríe.
Aquella conversación había sido muy extraña, tampoco es que haya tenido muchas con su "suegro", pero la curiosidad de saber qué había detrás de aquella idea lo inquietaba. Estacionó el vehículo y vestido con un abrigo oscuro hasta sus rodillas, un gorro de lana y una bufanda en su cuello se encamina hasta la puerta del embarque, en donde sería el punto de encuentro ya que para variar su novia no quería que los vieran juntos en el concurrido aeropuerto, aunque aquellas posibilidades en plena madrugada escaseaban.
Posó su mirada en el reloj de pulsera, quedaban minutos para despegar y su novia no daba señales de vida. De pronto una notificación en su celular altera sus nervios –"Estoy en el avión, en el asiento A2, nos juntamos en el aeropuerto en Japón."—Yong Hwa menea su cabeza en son de desacuerdo, tan testaruda que había salido su novia, pero era eso, o terminar en una pelea y con el viaje lanzado por el alcantarillado, total sería un par de hora no más de viaje el cual aprovecharía para descansar.
No se dio ni cuenta cuando se quedó dormido hasta que el piloto lo interrumpe informando del clima con el cual los recibiría el aeropuerto internacional del país nipón. Tomó su mochila y acomodo la bufanda en su cuello, cubriendo parte de su rostro. Alzó su mirada y se encontró con su novia que se encontraba unos pasos más adelante. Conociéndola, iba a respetar su decisión y se juntaría después, cuando todo el caos de bajar del avión finalizará.
—¿A dónde iremos?—emitió la joven instalada en el copiloto.
—Hay unas cabañas que quiero visitar, ya está la reserva— encendiendo el automóvil arrendado.
—¿Cabañas? ¿Habrá mucha gente?—emite con desgano.
—No, eso es lo mejor–sonríe el oriental.
El viaje lo había planificado hasta con el más mínimo detalle. Sabía que no le iba a aceptar un hotel, muchas personas y no podrían compartir la misma habitación, por eso una cabaña cerca de áreas verdes sería lo ideal, aunque sabía perfectamente que cuando llegaran al lugar y se diera cuenta su testaruda novia, pegaría el grito en el cielo, sonrío al imaginar tal escena sin perder la concentración en la pista.
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HEY YOU
Fanfiction¿Qué harían ustedes al tener una compañera terca, uraña y poco amistosa?, me harían un gran favor en darme alguna pista porque yo no sé qué hacer con la compañera que tengo. ¡Lo siento! He sido un descortés no me he presentando, soy Yong Hwa y tengo...
