Aquellos segundos fueron los más eternos para ambos, un simple roce acompañado de un dulce beso tenían completamente paralizada a la joven. Sentir los labios carnosos posados sobre los suyos la hizo desconectarse completamente del mundo pero inevitablemente se le vinieron todos los recuerdos de su primer amor brotando automáticamente las lágrimas que rodaban por sus acaloradas mejillas. Yong Hwa al sentir salado aquel improvisado beso aparta sus labios sin alejarse del rostro de la fémina comprobando que su mirada estaba cubierta por las lágrimas que intentaba contener pero que le eran imposible. -Lo… lo siento… - emitía el oriental asustado, esperaba cualquier cosa de su “amiga”, un golpe, una cachetada e incluso hasta un guitarrazo pero jamás aquella reacción.
Maichiru se pone de pie rápidamente, aún no podía procesar lo que acababa de ocurrir. Su corazón y sus pensamientos estaban demasiados confundidos como para poder analizar la situación, pero algo solamente tenía claro – Esto no volverá a ocurrir – emitía entre sollozos la joven que intentaba desatar el nudo que se le había formado en la garganta.
- Fue… sin pensar… no volverá a ocurrir – emitía asustado, definitivamente aquella reacción lo tenía sorprendido.
- ¡Entre nosotros no puede ocurrir nada! – exclamaba – Espero… que solamente haya sido una confusión. Descansa para que mañana regreses temprano a tu casa – sacándose la cobija.
- Mai… ¿estás enamorada de otra persona? –
Aquella pregunta le había clavado el corazón junto con su alma. El dolor se hizo presente al rebobinar su pasado y con el reciente beso, peor. Apretaba su puño contra su pecho intentando que aquel dolor se apaciguara pero entre más se acercaba el joven más le hacía flaquear la fuerza que la había mantenido en pie hasta aquel día. Retrocediendo un paso le mira desafiante, el sabor de los labios del oriental aún los podía saborear y eso la estaba perturbando ya que su corazón estaba más agitado de lo normal.
- ¡Suficiente!, me besas y ¿ahora me preguntas eso?... ¿No crees que ya es demasiado tarde? – decía herida, estaba demasiado confundida.
- Tus lágrimas… no… no quiero verte llorar – intentaba acercarse pero ésta retrocedía.
- ¡Entonces no me mires cuando lo haga! ¡No dejaré de llorar porque tú me lo dices! – añadía exaltada.
- ¡Siempre a la defensiva! ¿Por qué no simplemente te dejas consolar? –acorralándola a la pared.
- ¿Para qué me rompan el corazón de nuevo? ¿Para qué ahora me pisoteen? – emitía con un llanto enrabiado.
- No, solamente para que dejes de una vez esa evidente rabia que estás conteniendo en estos momentos – estrechándola fuertemente en sus fornidos brazos ante el evidente rechazo de la fémina.
Después de tantos forcejeos por zafarse de los brazos del líder de CNBlue, simplemente no lo logró y al sentir un hombro “amigo” no pudo contener su llanto y dejó rodar por fin todas esas lágrimas que había contenido por tantos años en su frágil pero desafiante corazón. Acurrucando el entristecido rostro de la fémina en su torso intentaba también contener sus lágrimas, el llanto era desgarrador y a pesar de la actitud desafiante de su extraña amiga era imposible no acompañarla en su dolor; al final y al cabo toda esa personalidad uraña tenía un por qué y ahora a pesar de ser sutilmente rechazado quería estar más que nunca a su lado – No te dejaré sola, aunque me lo pidas de rodillas – susurraba Yong Hwa ante el sollozo de la fémina.
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HEY YOU
Fan-Fiction¿Qué harían ustedes al tener una compañera terca, uraña y poco amistosa?, me harían un gran favor en darme alguna pista porque yo no sé qué hacer con la compañera que tengo. ¡Lo siento! He sido un descortés no me he presentando, soy Yong Hwa y tengo...
