03

2.1K 117 44
                                        


— ¡Esa es la idea de los summer love po, linda! — La Paloma se estiró en la cama a mi lado.

Seguí mirando las tablitas de la litera de arriba en silencio, intentando ignorarlas. Habían esperado a que nos viniéramos a acostar para andar dando la hora con sus ideas de emparejarme con alguien.

— Si, —Le siguió la Coni, que estaba acostada en la cama de arriba. — son fugaces, ¿cachai?

Obvio que eran fugaces si por algo se llaman 'amores de VERANO', pero aún así, ¿éstas creían que podía hacerla de oro en dos semanas todas cagonas?

— Mila, pescame po. —Se removió a mi lado como cabra chica haciendo berrinche.

Seguí concentrada en la litera de arriba.

¿Qué pasa si se me cae la cama de la Coni encima?, ¿puedo sobrevivir?

— Camila Alejandra. —Me llamó con intenciones de fastidiarme. — Oye, ésto es por tu bien, ¿ya? Es hora de estrenar a la puchi puchi, amiga.

Y con esa estupidez logró llamar mi atención.

— Ay, Paloma. —Arrugué mi nariz mientras escuchaba las carcajadas de la Coni desde arriba.

— ¡Tenía que decir una hueá obscena pa' que me pescarai! Mente de alcantarilla. —Negó con su cabeza a mi lado.— Ya, si era broma, pero ¿querís qué te busquemos un summer love o no?

— ¿Es necesario que responda a tu pregunta? —La miré seria. — Ya hasta me está cansando la puta palabrita.

Puso los ojos en blanco.

— ¿Por qué no se buscan un simmir livi pa' ustedes mejor? —Me puse a tocar las maderitas arriba de mi cabeza.

— ¿Éramos nosotras las que queríamos uno? No. —Sentí la mirada de la Paloma sobre mi. — Aparte, la Constanza ta' más enganchá de su ex...

— Pa' qué po. —Se escuchó decir a la Coni.

— Que de seguro no va a pescar a nadie. —Prosiguió. — Y lo que es yo... —Sonrió con orgullo. — No me hace falta buscarlo.

— Ya, ¿y cómo se supone que lo voy a encontrar?

— Ah, veís que si te interesa. —Me habló en un tono picarón. Aproveché que estaba a mi lado para pegarle con un cojín que estaba por ahí en la cama. — Casi me sacai la cabeza, tonta.

— No me interesa. Ni el summer love ni tu cabeza.

No me respondió y se puso en posición seria. — Bueno, podríamos empezar buscando por Instagram.

Hice un gesto de desagrado.

Bufó.

— Adecúate a la modernidad, niñita, mira que la gente ya no se enamora por cartas como en tus libros. 

— Que tristeza la verdad... —Suspiré.

Busqué mi celular que había quedado por alguna parte encima de la cama y después de hacer levantar a la Paloma, lo pillé debajo de su guata. Lo tomé y miré la hora; ¡llevaban treinta minutos dando jugo con el temita!

Miré a mi lado a mi amiga y ya estaba concentrada buscando en Instagram.

Negué con mi cabeza.

Aunque quisieran, sus propuestas tampoco es que fueran a funcionar.

—  ¿Qué estái haciendo?

— Buscando en el Ig del Mateo, cacha a caleta de hueones que pueden andar o viven aquí.

Summer love [chilensis]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora