Cuando Roger recién conocía a Rouge. Siempre la invitaba a comer a lugares de la aldea de la misma. Ya que Roger la estaba cortejando.
A si que, qué mejor que darle flores y invitarla a comer. Roger no contaba con la extraña condición de Rouge. Jamás lo había visto, o si quiera notado. Jamás le había pasado frente a él.
¿Uhm? ¿Un león?— Preguntó ella llevándose una cucharada de pastel a la boca.
Si, shanks y buggy tuvieron que subirse al árbol— Dijo Roger. Rouge sonrió al tal anécdota.
Roger realmente se sentía bien cada vez que la miraba sonreír. Estaba loco por esta mujer. Era tan desinteresada, su carácter era fuerte, y tenía una gentileza que Roger envidiaba.
¿Rouge?— Antes de que él se diera cuenta la cara de Rouge estaba contra la mesa. Roger se quedó en shock, incluso su alrededor quedó en shock.
Roger trago. ¿Se había desmayado? Pero si estaba bien hace unos segundos.
¿Rouge?..— Roger, tocó levemente su espalda sacudiendo un poco su cuerpo.
Rouge se levantó como si nada. Miro a Roger y suspiró.
Ah, me quede dormida— Roger abrió la boca con asombro. Las personas a su alrededor estaban igual que el. Mientras que la hermosa mujer volvía a dormir de la nada nuevamente.
Roger después de eso se acostumbró. Llegar a casa y de la nada Rouge este acostada en el piso de la cocina con el mantel que usualmente usaba para cocinar, y con la cuchara en la mano.
A él le tocaba cargarla y llevarla al sillón.
O que de la nada estén comiendo, y ella se quede dormida sobre el plato de comida. Roger aprovechaba eso y le quitaba comida. Cuando ella despertaba siempre se daba cuenta y le rezongaba.
Oh, y cuando más le dolía. Esas lindas noches que Rouge le regalaba en la comodidad de su habitación. Donde se amaban físicamente y ella se quedaba dormida.
Oh, si, a Roger le dolían muchísimo esas situaciones en específico.
Pero no podía hacer mucho. Más que acomodar a su mujer y taparla. Claro, al día siguiente el despertaría con pocas horas de sueño. Pero Rouge siempre lo solucionaba, le daba muchos besos y lo consentía con comida recién echa.
Roger se fue acostumbrando a la narcolepsia de su esposa poco a poco, después de todo Rouge no sería ella sin su narcolepsia. Y Roger la amaba por eso.
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