Ella caminaba con sus brazos cruzados y la espalda recta.
Saitama la seguía por detrás mirando a todo menos a ella.
Era un camino que parecía eterno, sólo ellos dos por la noche y el sonido de los grillos y las hojas de los árboles y los autos pasando.
Fubuki llegó al edificio donde vivía ahora, donde se encontraba su propio departamento. Fubuki entró y subió el ascensor y por alguna razón Saitama no dejó de seguirla.
Estaban en medio de un silencio que se volvió incómodo pero Saitama no parecía dejar de pensar en lo que sea que estuvo pensando en todo el camino. Seguía en silencio, pensativo, cuestionándose algo, dudando. Su frente estaba fruncida, el aire se sentía pesado, casi sofocante.
Fubuki se preguntó si Saitama también podía controlar el ambiente de alguna forma o era sólo su imaginación.
Cuando el elevador se detuvo y las puertas se abrieron, Fubuki fue la primera en salir. Ella bajó rápidamente y justo cuando metió su llave en la puerta Saitama le detuvo del brazo.
—¿Por qué eres así?
Ella giró a verlo. Él continuó. —¿Por qué siempre intentas llevar la contraria? Siempre, no lo niegues. Siempre lo haces, es extraño, ¿por qué? ¿Por qué no puedo evitarlo?
Confuso, curioso, sorprendido. Había tantas cosas que le vinieron a la mente a Fubuki cuando se encontró con los ojos de Saitama.
Fubuki no entendió a qué se refería con eso último pero decidió ignorarlo.
—No lo hago.
—Cuando estábamos con mis amig-
—No lo hice, —lo interrumpió, — yo no soy la que actuaba extraño. Eran ellos los que sólo trataban de darte la razón, como todos lo hacen. ¿No te has dado cuenta? Es como si... —Fubuki buscaba las palabras precisas, pero no las encontró.
Saitama frunció más su ceño, pero no pareció molesto en lo absoluto. —Eso no tiene sentido, ¿por qué ellos querrían darme la razón?
—¿Porque eres el héroe más conocido de la ciudad? ¿Porque siempre has sido popular y querido? ¿Porque eres fuerte?
—Mis amigos no me quieren por mi fuerza, mi fuerza no tiene nada que ver con esto, Fubuki. —Ahora Saitama parecía molesto.
Fubuki enderezó su espalda y se cruzó se brazos, ella no iba a dar su brazo a torcer. —Entonces puede ser por cualquier razón o ninguna, después de todo son tus amigos. Tenían que tener algo en común para ser tan cercanos en primer lugar, aunque nunca imaginé que serían prácticamente la misma mente. A veces me pregunto qué clase de lavado de cerebro será esto.
Las cejas de Saitama se elevaron al instante, sus ojos mostraron de nuevo sorpresa.
Él miró al suelo y colocó una de sus manos sobre su nuca. Fubuki miró hacia la puerta. Ambos en silencio de nuevo, ambos incómodos.
El aire se sentía más ligero y suave pero el frío seguía ahí.
—No quiero discutir contigo... ¿de acuerdo? — Dijo Saitama, Fubuki sintió su pecho oprimirse, Saitama parecía tratar de evadir el tema.
—Claro, debe de ser muy difícil para ti tratar de entablar una conversación con alguien que no está dispuesta a darte la razón.
—Tú eres igual. —Replicó Saitama al instante, sorprendiendo a Fubuki. —Siempre quieres tener la razón, siempre crees estar en lo correcto cuando no es así. Es por eso que estamos aquí peleando.
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Habitaciones cuadradas (Saibuki)
FanfictionSaitama ha caído en un sueño profundo y ninguna cosa lo ha podido despertar, Fubuki está dispuesta a salvarlo a toda costa siguiendo su plan, pero, ¿cómo podrá lograrlo en un mundo donde sólo existen ellos dos? Sin querer, Fubuki termina volviéndose...
