Yo nunca pensé enamorarme de la chica que me secuestro, todavía lo recuerdo estuvo apunto de matarme. Pero todo tiene un principio y tal vez un final..
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• La historia contiene escenas +18
• Historia G!p (chica con pene)
• No se acepta...
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Domingo 25 de diciembre de 2022
Me encontraba en mi habitación junto a Amber, ella desde ayer esta conmigo cuidándome, hoy nos iríamos a su mansión, pero se nos hizo tarde por mi culpa, así que ella me sugirió dejarlo para mañana y mejor pasar el día completo juntas.
-¿Te gusta este? -ella me pregunta mostrándome un pijama rosa de pantalón corto y blusa de tiras.
-Si -le respondo sentada en la cama solo en bragas.
Amber se acerca a mí con el pijama y me lo entrega, me lo pongo con mucho cuidado, pudiendo notar en el espejo como la blusa no cubre completamente mi vientre debido a mi ya avanzado embarazo.
-¿Quieres que cepille tu cabello? -Amber me pregunta con el cepillo en su mano.
-Sí -le respondo, girando un poco para que pueda acceder mejor a este.
Ella me peina con dulzura durante un tiempo, aplicando una crema que deja mi cabello desenredado y brillante.
-Quedó muy bonito -me dice con su voz suave, adoro esta faceta tierna de ella.
Me miro en el espejo y noto que mi cabello luce significativamente mejor.
-Acércate -le pido, aún de pie frente al espejo.
Amber se acerca por detrás, y yo tomo sus manos y las colocó sobre mi vientre. Con mi celular, tomo una foto, capturando el momento que deseaba. Amber ajusta su posición, acercando su rostro a mi cuello como si estuviera a punto de besarme. Juntas nos tomamos varias fotos y videos frente al espejo.
-Ya te los envié -le digo con una sonrisa.
Salimos ambas de la habitación, iba a pedir un comida a domicilio pero Amber se ofreció para cocinarme, tomo asiento en la cocina para poder verla cocinar y hacerle compañía mientras tomo un vaso de sangre.
Observar a Amber mientras cocina es como ver a un artista en su momento. Sus movimientos son precisos y llenos de gracia, y el aroma que se esparce por la cocina es delicioso.
Un tiempo después Amber termina de cocinar y preparar la mesa, cuando termina de arreglar los cubiertos y platos me indica que puedo sentarme para empezar a comer.
La comida se ve exquisita, y mi apetito aumenta al instante. Agradezco a Amber con una sonrisa y comienzo a degustar cada bocado con deleite.
-¿Te gusta? -ella me pregunta mirándome comer.
-Si, cocinas muy rico -le respondo emocionada.
-Gracias -ella me responde con vos suave.
Luego de esa pequeña conversación terminó de comer y Amber recoge mi plato y lo lava junto a todo lo que ensucio. El resto del día transcurre en paz y armonía, como si el tiempo se detuviera para permitirnos disfrutar de nuestra compañía.