Ya no hay oxígeno, sino estas... ya no hay vida, ni tiempo. Inventaré nuevas palabras para decirte en todas que te quiero como a nadie. "Y una cosa puedo jurar: yo, que me enamoré de tus alas, jamás te las voy a querer cortar". "Te amo más que a mi...
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La voz de mi padre llegó a mis espaldas, solo miraba por la ventana rogando que Patrick llegara a tiempo por más que me lo habia jurado, salió con su unidad un mes y diez días antes de nuestra boda, e insistió que no íbamos a posponer nada, porque el estaría aquí.. estay vez nos comunicamos muy poco, pero por la madrugada me llamó para decirme que había llegado, y estaba ansioso por verme.
-Lo viste? está bien? se lo ve entero? cómo está? -
Pregunté sonriendo feliz y ansiosa avanzando hacia mi padre.
- Está completo, se lo ve como todo un militar... estas segura Sara? esto es lo que quieres? siempre esperando sin saber si volverá? quiero que seas feliz hija..apenas tienes venite años .-
Me dijo mi padre de lo más tranquilo y algo emocionado tomando mi brazo para irnos
- Él siempre volverá a mi papá, porque me ama y lo amo... estoy segura, lo elegí con el corazón y no necesito nada más que él... espero algún día puedas entenderlo y ser feliz por mí -
Asíntio con su cabeza y me dejó un beso en la frente
- Eres la visión de un Ángel, estás preciosa... si está es tu felicidad, entonces vamos-
Me dijo llevándome del brazo a la capilla que estaba en el piso de abajo, si lo acepto? no.. de ninguna manera, pero al menos intentaba disimular, cada día que podía me recordaba que yo era demasiado para Patrick, cuando en realidad era al revés. Al llegar a la entrada, frene mi paso de golpe, lo que primero llamo mi atención fue la cantidad de hombres uniformados y todos realmente elegantes, y luego pose mi mirada en él... allí estaba esperando por mí, hermoso... lucía imponente, lo había visto con su uniforme de verde como de camuflaje, o alguna vez con su pantalón y camiseta negra ... pero este uniforme, jamás... su porte, su postura.. me robó el aliento, era el héroe de mis sueños, sonreía como boba mientras lo ví acomodarse su gorra, si es que se llamaba así y llevar sus manos atrás algo nervioso.
- Está es la niña de mis ojos, espero sepas cuidarla como siempre lo he hecho-
Le dijo mi padre una vez que llegamos a su lado y le entrega mi mano para que la tomara
- Más que a mí vida-
Respondió sin quitar su mirada de la mía ni esa bella sonrisa, de inmediato entrelazó sus dedos a los míos y me pegó a él para ponernos de frente al altar.
- Eres lo más bello que he visto en mí vida Tatlı-
Me dijo por lo bajo y cerca de mi oído.
- Tu no te ves nada mal Grandote-
Le dije guiñando un ojo, reprimió una sonrisa y apretó más mano. La ceremonia fue bastante breve pero me sorprendió cuando el sacerdote nos hizo poner de frente para decir nuestros votos, no es que no sabía, yo los quería pero no estaba segura de Patrick y dijimos que íbamos a confirmarle, algo que nunca hice, debía relajarme y dejar que todo fluyera.