Capítulo XXIV

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"Encontré por fin a alguien a quien amar de verdad. Te he encontrado a ti..."
Charlotte Brönte
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30 de abril, 1985

Las mujeres entraron hace varias horas a su habitación, solo tocando la puerta, regalándole una sonrisa y pasando a su zona sin siquiera preguntarle algo. Digamos que eso la descolocó un poco, pero según lo que ellas le dijeron al entrar, habían sido envidias por Sophia como regalo para arreglarla y prepararla para el baile de primavera.

Leanne no se esperaba que su habitación fuera allanada por profesionales que la ayudarían con su cabello, maquillaje y vestimenta. Ellas estuvieron allí por más de tres horas arreglándola, elogiándola y sirviéndola con mucha alegría.

Al principio fue algo incomoda tenerlas allí, más cuando Leanne esperaba vestirse y arreglarse ella sola, pero la misión que las mujeres dijeron que tenían era «convertirla en una princesa para volver inolvidable su noche». Algo así repetían mientras la maquillaban y adulaban por su piel y belleza natural.

A pesar de que las mujeres tenían una idea de look para ella, fueron preguntándole en cada paso lo que prefería y le dieron opciones para que eligiera o escucharon lo que ella quería por sí misma.

Leanne si tenía algo en mente para su peinado y maquillaje. De hecho, había buscado en varias revistas un tipo de maquillaje que fuera con ella y un peinado que resaltara su belleza, también le había preguntado a Lynn, ya que la chica sabía bastante de moda.

La castaña quería verse bonita esta noche, muy bonita. Deseaba resaltar, como nunca antes lo había deseado. Quería que la miraran... no, que ella la mirara y no despegara los ojos de ella. Deseaba ser el centro de atención para la chica, que no admirara a nadie más. Se sentía algo posesiva y estúpida por pensar eso, pero después de saber la cantidad de personas que estaban detrás de Rosé, Leanne quería ser la primera en todo para la rubia.

Estúpido, inmaduro y sin puto sentido, pero lo sentía y quería como nada más.

Primero la maquillaron según lo que ella pidió. A las maquilladoras pareció encantarles la idea que Leanne dio porque asintieron con gran felicidad. La castaña cerró sus ojos y dejó que las mujeres se encargaran de hacer realidad su idea.

Lo que Leanne tenía en mente, luego de ver tantos maquillajes, era uno un tanto sutil, pero llamativa. Según Lynn, ese maquillaje la haría ver hermosa e iba completamente con ella y su estilo, así que se quedó con ese y se emocionó por verse ya lista.

El maquillaje era suave al usar corrector y base, de hecho, resaltaba su piel blanca sin hacerla parecer un fantasma. Sus cejas se marcaban en un tono café claro, sin quitarle su forma natural, solo rellenando espacios. Sus labios fueron maquillados con un labial mate color coral rojizo que la ayudaba a resaltar sus facciones y carnosos labiosa, pero lo que más llamaba la atención en su maquillaje eran sus ojos. Decidió que quería algo llamativo, pero sutil. Una mezcla extraña en tecnicismos, pero que las mujeres entendieron.

En su parpado maquillaron con una sombra de tono rojizo suave, sin marcarlo tanto ni poner tanto producto mientras que en su parpado inferior también aplicaron la misma sombra, marcando un poco la bolsita bajo sus pestañas. Esto le dio un toque dulce, inocente y llamativo a su mirada.

Después delinearon desde la mitad de sus pestañas hasta formas una cola recta, rasgando sus ojos pequeños y, por último y más importante, pegaron piedritas pequeñas y unas de diámetro algo más grande en la cuenca y lagrimal de su ojo, ampliando su mirada.

Pidió un peinado algo simple, pero llamativo, ya que su cabello liso ahora era ondulado. Los rulos caían como cascada por su espalda mientras que los cabellos en su rostros fueron tomados hacia los lados por dos pinzas con pequeños diamantes incrustados. Aunque no solo allí había diamantes, sino que en sus orejas unos aros de plata con diamantes colgaban llamativamente.

Juventud En Primavera Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora