Solo disfruten...
"Antes de tocar tus labios quiero tocar tu corazón, y antes de conquistar tu cuerpo quiero conquistar tu amor"
William Shakespeare
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La tensión explotó en el ascensor.
El contacto no fue suave, sino una supernova. Una colisión entre el deseo y la necesidad. Rosé arrinconó a Leanne contra el vidrio del ascensor. El alcohol mezclado con la adrenalina burbujeaba en su sangre. La abrupta valentía nació cuando el hilo del decoro se rompió.
Sus labios se buscaban de forma desesperada, algo tosca y brusca. Sus lenguas se unían intensamente. El ascensor se detuvo en su piso, separaron sus belfos por unos segundos. Rosé vio como la puerta se abrió y sonrió cuando no vio a nadie afuera.
Leanne estaba esperando que la pelirrubia se alejara para así salir juntas de forma casual. Aunque no había nada de casual en su labial corrido y su respiración errática. Cuando Rosé la tomó por la cintura y poseyó su boca otra vez la castaña quedó aturdida por dicha acción inesperada.
No fue necesario que pasaran más de tres segundos para que Leanne saliera de su sorpresa y continuara con lo que estaban haciendo. Mandó a la mierda toda su cordura y decoro. En New Spring estaba atada a la moral social, pero ya no estaba ahí.
Con las manos fijas en la cintura de su novia fue guiándola hacia el exterior del ascensor, mirando cada cierto tiempo el camino hacia su habitación. No había nadie en el pasillo que las viera de esa forma; chocando con las paredes, enredándose con sus pies mientras se besaban con pasión.
Aun si hubiera alguien todos sabemos que no se hubieran detenido. No en ese momento. Quizás estaban siendo demasiado osadas, ¿quién sabe? A sus ojos solo estaban entregando lo que a la otra le pertenecía.
Cuando llegaron a la habitación Leanne fue presionada contra la puerta. Tuvieron que separar sus labios para que Rosé pudiera sacar las llaves y abrir la puerta lo más rápido posible. La castaña vio como el cuello de su novia quedó expuesto, lamió sus labios y no lo dudó.
La espalda de Rosé se arqueó ligeramente, mordiendo su labio para evitar soltar un jadeo al sentir la boca de Leanne besar su delicada piel. Su mano temblaba en lo que trataba de poner la llave en el cerrojo
—No me lo estas haciendo fácil. —entonó con la voz entre cortada.
Leanne sonrió al escuchar la respiración agitada y la forma en que parecía contenerse. Lamió por última vez el cuello de su novia y subió lentamente hasta dar un pequeño mordisco en el lóbulo de Rosé.
—Acostúmbrate. —susurró en su oído, sus labios rozaron la piel de la pelirrubia cuando esta fue hasta sus labios— Esta noche no te lo dejaré tan fácil. —concluyó, su cálida respiración chocando en sus belfos.
La mirada de Rosé se oscureció. Leanne tembló ante esta.
La puerta fue abierta bruscamente por la pelirrubia y sin darle tiempo a la castaña de reaccionar la entró a la habitación. El sonido de la madera cerrándose detrás de ellas y la forma en que la oscuridad las recibió fue reconfortante.
Los dedos de Leanne se enredaron en el cabello de Rosé mientras que esta la apretaba con fuerza hasta eliminar cada centímetro de distancia. La osada lengua de la castaña sorprendió a su novia, la iniciativa intensa era placentera, sentir como Leanne se esforzaba por marcar un ritmo más imponente que el suyo.
Las manos de Rosé se movían por todo el cuerpo de Leanne, tocándola desesperadamente. Sus dedos ansiosos bajaron, delineando la piel expuesta bajo el dobladillo del vestido hasta subir a este y tratar de levantar la tela.
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Juventud En Primavera
General Fiction«¿Crees que el amor tenga límites?» El polvo cayó cuando la puerta fue abierta y el lugar fue limpiado del pasar de los años, despojándolo de este. Y, solo cuando estuvo completamente limpio, aquel baúl, escondido en el entre techo, se mostró. "La c...
