Capítulo VII

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"Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón"
William Shakespeare

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26 de marzo, 1985

«Para mi querida madre.

Hoy se cumple una semana desde que no nos vemos y, como prometí, aquí estoy escribiéndote.

Es extraño para mí despertar y no verte, pero ya me estoy acostumbrando, no te preocupes por eso. Siempre estoy pensando en ti, vives en mi mente en cada mañana, tarde y noche. Siempre estoy deseando que estes bien, sana y salva donde quiera que hayas ido.

Me preocupa que estes alimentándote bien, durmiendo lo que debes y no sobre exigiéndote a ti misma. Espero que sea de esa forma, mamá. Sabes que me molesta que no cuides de ti misma, recuérdalo.

Sé que debes estar rodando tus ojos y bufando en estos momentos por mis repetitivos dichos, pero ¡me preocupo por ti, mamá! Ya no puedo estar ahí para recordarte que debes cuidar de ti misma como cuidas y proteges a los demás.

Ahora, con lo que debes estar preguntándote desde que te llegó esta carta: Mis días en New Spring han sido acogedores, buenos y agradables. Creo que me está empezando a gustar quedarme aquí.

Sophia es una gran mujer, se preocupa por mi bienestar y es bastante divertida. ¿Por qué nunca me hablaste de ella? ¡Parece que fueron grandes amigas! Espero una explicación de tu parte por no hablarme de ella.

La gente en la mansión me ha tratado bien, me han dejado claro que desean cuidar de mí y hacerme sentir como en casa. Todos, en realidad, son así conmigo. Es agradable.

La mansión es gigante a comparación de nuestra casa en California, jamás pensé que viviría en un lugar así, aunque me gustaría que las dos estuviéramos aquí. El patio trasero es enorme, estoy segura de que te habría encantado verlo y pasar tus tardes bajo el sol primaveral.

Mi habitación también lo es; amplia, grande y acogedora, donde puedo leer con tranquilidad. Además, el balcón de mi habitación ¡es hermoso! Los atardeceres y amaneceres que se pueden ver desde ahí son maravillosos.

(Te dejo una foto que tomé del atardecer para que lo veas)

La escuela ha sido buena, no me quejo, las clases son como en casa... tediosas, eso no ha cambiado, pero la clase de literatura es distinta. Estoy segura de que te esperabas leer eso, me conoces muy bien, mamá.

¡Adivina que libro tengo que leer! (...) se agotó el tiempo: debo leer Romeo y Julieta para una evaluación.

Sí, sí, lo sé, sé lo que dirás: ¿No has leído ese libro mil veces, Leanne? Y sí, lo he hecho, pero tu sabes que la magia de un buen libro es cuando, no importa cuantas veces lo leas, siempre se siente como la primera vez.

Aún estoy esperando poder leerte Persuasión de Jane Austen como me prometiste, así que debes volver para cumplir esa promesa, ¡sabes que son sagradas para mí!

Ah, y hablando de libros, me uní al club de literatura el segundo día. ¿Puedes creerlo? ¿Yo en un club extracurricular? Eso debe haberte tomado por sorpresa, ¿verdad?

Siendo sincera, mamá, vi la oportunidad y quise arriesgarme a probar algo nuevo durante estos meses que estaré en New Spring. Espero que esa noticia te guste, sé que no esperabas.

Hablando de mis compañeros, ellos son agradables, aunque no he hablado con todos, me han acogido bien, sin problemas. La escuela es bastante pintoresca, amplia y segura, no debes preocuparte por ello, mamá.

Y, ahora, sé que debes estar haciéndote esta pregunta mientras lees mi carta, te conozco, así que no te haré esperar más.

Sí, mamá, hice amigos y son miembros del club también: Artem Hayes y Marilyn Woods. Son buenos amigos si me lo preguntas. Siento que me aprecian a pesar de llevar poco tiempo en el condado. Me pone feliz haberlos encontrado.

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