𝙷𝚊𝚕𝚕𝚎𝚗
Me despierto con una especie de bombo en la cabeza que rivaliza con una banda de rock en pleno concierto. Supongo que se debe a todas las lágrimas que derramé anoche mientras ahogaba mis penas en helado. Mi memoria es un borrón desde que me enrosqué en el sofá, sosteniendo mi contenedor de helado vacío, que ahora parece haberse convertido en un adorno en el suelo dejando un manchurrón rosa y amarillo cerca de la vieja alfombra agujereada bajo la mesa de café. Cuando por fin encuentro mis gafas, escondidas entre los cojines del sofá, me doy cuenta de que estoy solo. Dan debe haberse ido anoche, después de quedarme dormido, y ni siquiera tuvo la cortesía de despertarme antes de partir hacia su casa... o visitar a alguien.
Algunas personas podrían molestarse porque Dan pasó la noche conmigo y luego me dejó tirado sin previo aviso para seguir con sus asuntos. Personalmente, no me ofendo en absoluto. Aunque mi vida no sea un constante drama romántico, la verdad es que Dan ha estado allí en muchas temporadas de necesidad. Ya sea para animarme tras la pérdida de una mascota cuando era joven, lidiar con una decepción laboral, o soportar mi expresión agobiada después de recibir uno de los insoportables sermones de mi madre sobre la importancia de la perfección y las buenas calificaciones. Dan también ha estado cuando temía convertirme en un indigente vendiendo café por una miseria en el metro, palabras que me dijo mi madre por sacar sólo ochenta puntos en un examen en lugar de cien.
Dan es así de atento. A pesar de su actitud despreocupada, en realidad se preocupa profundamente por sus amigos y sus relaciones, al menos cuando se trata de lo que él considera importante. Aun así, tiene un historial de perseguir al tipo equivocado, y no puedo culparlo por eso, ya que he cometido los mismos errores en mi vida aunque hay algo que nos diferencia: Dan es guapísimo y atrevido, mientras que yo soy muy meh y me pongo tenso por muchas cosas.
Miro mi teléfono en busca de mensajes perdidos, pero el nombre que más deseo ver en mi bandeja de entrada brilla por su ausencia. Solo encuentro algunos mensajes de Jakie y al menos una decena de Dan preguntándome si ya desperté o si todavía estoy lamentándome en el abrazo de Morfeo o alguna tontería por el estilo.
Abro el último mensaje de Ben.
Dan: Entonces, cuando finalmente decidas dejar de marchitarte en tu sofá, compadeciéndote a ti mismo, avísame. Podemos ir a almorzar y hacer algunas compras, ya que es momento de ser un Divo que quiere aspirar a algo mejor.
Yo: Siempre estoy listo para comer. Puedo estar listo en treinta minutos.
Dan: ¡Oh, vaya, estás despierto! Fantástico. Te recogeré en cuarenta y cinco minutos, así que vístete normal en lugar de ser un espíritu depresivo. ¡Con actitud, cariño!
Después de esta breve conversación de mensajes de texto, siento un ligero cambio en mi estado de ánimo. La presencia de Dante siempre tiene ese efecto en mí, capaz de sacarme de la rutina de la autocompasión en la que a veces caigo cuando lo veo todo negro. Aun pareciendo despreocupado y alocado, la verdad es que no puedo quejarme de tener un amigo como él que haría lo que fuera por mí; incluso cuando nos sentimos molestos el uno con el otro.
Me levanto de la cama y me dirijo al baño para asearme rápidamente. No tengo mucho tiempo porque Dan es capaz de venir antes de la hora acordada, pero quiero estar presentable. Después de un rápido baño y rasurar un poco la barba que pinchaba, elijo un atuendo decente y me aseguro de que mi pelo no pareciera un completo desastre.
Eso significa que tuve que tironear un poco con el cepillo para quitarme los nudos, sanar algún pequeño corte con la cuchilla y forzarme un poco a no parecer deprimido... pese a que en el fondo me siento destrozado.
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𝕸𝚊𝚛𝚌𝚊 (𝙸𝙼)𝓟𝚎𝚛𝚏𝚎𝚌𝚝𝚊
No Ficción[LIBRO 1] Hallen es un profesor de ciencias en la secundaria, el cual intenta que su vida intente ser lo más correcta posible, y sin embargo parece que nunca encuentra el marcaje perfecto para que todo cobre sentido. Tanto su vida como él son un des...
