El clan Uchiha necesitaba un nuevo líder.
¿Quién es el Uchiha mas capacitado?
Ante los ojos del actual líder, su nieto menor, Sasuke Uchiha, pero hay un problema, Sasuke esta enamorado.
¿Estar enamorado es un problema?
Claro que no, el problema es d...
—De haberte dejado tirada en medio del campo de batalla —Madara sintió un pinchazo en el antebrazo, empezaba a ser una costumbre desde que había llegado a ese sótano que apestaba a humedad.
Ambos brazos tenían puntos rojos y violetas causados por las constantes extracciones sanguíneas.
—Eso lo puedo ver perfectamente —Rin sonrió de medio lado mientras veía como la jeringa se llenaba de un líquido rojo.
—Niña tonta —Rio bajo —, De lo único que me arrepiento es de no haberte matado con mis propias manos, no eres más que una aberración para el mundo —Sus palabras estaban cargadas de desprecio.
—¿Para el mundo o para su adorado hijo? —Terminó con su labor y se acercó a una mesa cercana donde tenía su equipo científico, un frasco relucía entre ellos con un extraño brillo morado.
—No intentes sentirte fuerte, el miedo se puede oler y tus latidos acelerados se pueden escuchar —dijo Madara —, De ser una digna ninja de Konoha ahora eres la gata de ese mediocre, pero sabes algo, por lo menos él tiene sueños y metas, ¿y tú? —La respiración de Rin se entrecortó, Madara estaba tocando una parte débil de ella —, Tu no tienes nada, ni familia, ni amigos, nada, estás sola, tan sola que nadie recordará tu nombre ni siquiera tu rostro.
Cada palabra atravesó la mente de la chica, Madara no decía las cosas por decir todo lo dicho era cierto, no tenía nada ni nadie por quien vivir, por quien reír, por quien morir.
—¡Cállate!
—Duele la verdad, ¿cierto?
—¡Cállate, cállate, cállate! —La jeringa cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos derramando la sangre del Uchiha.
—Tal para cual, son un par de enfermos mentales —Madara podía escuchar la respiración forzada de Rin.
—Agh —La castaña salió echa una furia del sótano dando un fuerte portazo en su huida.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Los líderes de los clanes de Konoha y su Kage estaban reunidos en una sala de la Torre Hokage, la mesa era redonda, todos se miraban entre sí, entre ellos había una persona que no estaba del todo contenta por la situación.
—Esto es absurdo —opinó Hiashi Hyuga.
—Hokage-sama entiendo su desespero por lo recién ocurrido, pero creo que no fue prudente mandar a los muchachos a esa misión sin previo aviso —dijo el líder de los Akimichi.
—Opino lo mismo.
—Yo igual.
—Yo también.
—Tiene que ordenar inmediatamente que regresen —habló Hiashi con dureza.