Capítulo 26

138 6 0
                                        

ISABEL:

Hoy es un día especial, toda la empresa está decorada con globos de color gris, negro y dorado, y en el ambiente hay una mezcla de emoción, nerviosismo y ansiedad. Hoy es la premiación a las mejores empresas del año, y todos en Rizzo Companys están esperando con anticipación el anuncio.

Me levanté esta mañana sintiéndome un poco mal. La noche anterior, por no cuidarme del frío, había atrapado un resfriado. No era la primera vez que me enfermaba con facilidad, pero hoy, de todos los días, necesitaba estar en mi mejor forma. Me esforcé en arreglarme y vestirme adecuadamente para la ceremonia. Opté por un vestido negro elegante, que combiné con un abrigo ligero para mantener el frío a raya.

Al llegar a la oficina, la decoración me impresionó. Los globos y las cintas doradas colgaban del techo, y las mesas estaban adornadas con centros de mesa elegantes. Los empleados se movían de un lado a otro, ajustando los últimos detalles y hablando en susurros nerviosos. Había una mezcla de sonrisas tensas y miradas ansiosas, todos conscientes de la importancia del evento.

Azura me encontró cerca de mi escritorio, ajustando mi abrigo.

—¡Isabel! —exclamó, con una sonrisa amplia—. ¿Cómo te sientes?

—He estado mejor —respondí, intentando no sonar demasiado quejumbrosa—. Pero estaré bien para la ceremonia.

—Eso espero. Tú papá está como loco , no deja de insultar a las personas y de apretar su manos, está verdaderamente nervioso.

—Es entendible , yo también lo estoy .

 Matteo apareció entonces, caminando con confianza y una ligera sonrisa. Lucía impecable con su traje oscuro y una corbata a juego. Me lanzó una mirada rápida, sus ojos buscando algún signo de mi incomodidad.

—¿Lista para el gran anuncio? —preguntó, acercándose a mí.

—Lista —respondí, aunque mi voz sonaba un poco más débil de lo que me hubiera gustado.

— Ve por tu padre , te espero abajo -anunció Matteo para luego salir.

Mire de soslayo a Azura , ella me observaba y negaba al mismo tiempo. Sabía que me iba a decir que no era buena idea y yo también sabía que no era buena idea , pero supongo que no lo podía dejar ahí .

— Voy por él - salí de la oficina, caminé un poco y llegué a su oficina 

La puerta estaba medio abierta y desde afuera no se escuchaba ningún grito , eso era bueno , supongo.

— Papá - anuncié mi llegada y entré con los nervios de punta , la escena que ví me sorprendió un poco 

Mi madre estaba sentada en uno de los muebles de la oficina con una revista de moda, totalmente relajada o el comando correcto para describirlo sería totalmente acostumbrada.

— Buenos días cariño -saludó mi madre con una gran sonrisa.

El aspecto de mi padre decía más que mil palabras , su cabello estaba desordenado , tenía desabrochados unos cuantos botones de la camisa , sus manos estaban en puños, su postura era tensa . En verdad estaba nervioso, pero los nervios de mi padre no son buenos y eso yo lo sabía.

Mis palabras se convirtieron en una verdad , cuando lo vi tomar un jarrón que había cerca y estrecharlo , corrí hacía mi madre y me senté a su lado. En eso se escuchó el jarrón chocarse contra la pared que había a mi lado , los vidrios tomaron vida propia y volaron por toda la habitación. Mi cuerpo se sobresaltó y se tensó casi al instante . Mi madre se tapó el rostro con la revista y luego miró a mi padre con desaprobación , levanté la vista , mi padre respiraba con mucha rapidez , incluso era preocupante y me miraba .

Tú eres como las nubesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora