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Cuando sonaron campanas

Después de aquella visita, todo se trata de esperar que la abuela llame, y su primera llamada es para llevarlos a comprar trajes.

Así que el viernes a mediodía y Louis está en el que ha descubierto es su lugar menos favorito de la vida, una tienda de trajes de boda.

Porque sí, después de dos horas junto a Jaxon y Débora, los vendedores betas que son con quien la anciana les consiguió cita, Louis sólo quiere huir de ahí.

—¿Cómo es posible que ningún traje le quede? —la anciana bufa con molestia.

—Siempre se pueden ajustar —Débora, la beta rubia con bronceado artificial, sugiere amablemente.

—Aunque yo creo que este traje gris se le ve muy bien —Jaxon, el beta de cabello rojo y piel lechosa, comenta aprobando el aspecto del omega.

—¿Bien? No se le ve bien, le queda grande, mira los hombros del saco, están mucho más abajo, sus manos se pierden en las mangas y ni hablar del pantalón, le queda demasiado largo —la anciana señala cada detalle que no está bien.

—Es la talla más pequeña que tenemos en este modelo —Jaxon murmura intentando arreglarle el saco a Louis, pero es imposible, le queda grande.

—Y unos pantalones más pequeños le quedarían demasiado ajustados en los muslos —Débora les recuerda.

—Es porque esté chico es demasiado extraño, es bajo para su edad y robusto en algunas partes, pero delgado en otras, no sé cómo puede comprarse ropa —la alfa gruñe realmente molesta.

—Pues lamento ser así —Louis responde con brusquedad —en todo caso, este traje no me gusta —agrega quitándose el saco, el cual Jaxon recibe rápidamente.

—Yo sigo pensando que este azul de aquí se le veía increíble, incluso resalta sus ojos —Débora dice acercando un traje hasta donde está Louis, quien, por cierto, permanece de pie sobre una plataforma circular, la cual está frente a un gran espejo de cuerpo completo.

—La verdad es que me gusta el color —Louis murmura mirando el traje.

—Bien, que se lo pruebe —la anciana ordena.

Louis se baja de la plataforma, y de mala gana, sigue al beta que lo guía de vuelta al probador.

—Si no le queda perfecto, podemos ajustarlo para que sea a la medida —la beta le recuerda a la anciana.

—¿Cuánto demorarían en hacer eso? —la mujer mayor pregunta.

—Depende de los ajustes, pero lo mínimo es una semana —responde la rubia.

—No me sirve, lo necesito para el próximo viernes —la anciana niega.

—Pues en ese caso, podríamos intentar tenerlo listo el martes —la mujer insiste.

—Eso estaría mejor —la Sra. Styles comienza a ceder.

—Puedo asegurarle que sin importar que arreglos necesitemos hacerle, el traje estaría listo el martes —la beta dice de manera más enérgica.

—Bien, entonces es un acuerdo —la alfa dice ceremoniosamente.

—Lo es —Débora sonríe.

Pasan unos minutos, antes de que Louis vuelva acompañado de Jaxon. El omega se sube otra vez a la plataforma y se mira al espejo aprobando el traje azul, el cual, aunque le queda largo de mangas y piernas, se le ve bastante bien.

—Habría que tomar unas cuantas medidas para hacer unos pequeños ajustes, pero tal como dije, este color resalta sus ojos —Débora dice ubicándose junto a Louis.

Voyeur (Larry)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora