La joven llegó y soltó un suspiro de cansancio cuando vio el Teseracto, ella comenzó a correr hacia la máquina cuando estuvo lo suficientemente cerca pudo ver al doctor Selvig. Él estaba confundido, no sabía que estaba pasando.
—Doctor...— dijo con suavidad.
—El cetro de Loki, el Teseracto no pelea. No puedes protegerte de ti mismo— colocó sus manos a ambos lados de su cabeza.
—Oiga... no es su culpa, ese idiota lo estaba controlando, no sabía lo que hacía.
—Lo construí de modo que pudiera cortar la fuente de energía, yo diría que sabía lo que hacía.
—El cetro... ¡Natasha, el cetro, tienes que ir por el cetro!— dijo tocando su comunicador.
El doctor comenzó a trabajar en los paneles de control, Elara se acercaba al Teseracto, sus ojos fijos en el cubo resplandeciente mientras su energía azul parpadeaba a su alrededor. Cada paso la acercaba más al corazón del caos, y sentía una extraña atracción hacia el objeto. De repente, su visión comenzó a nublarse, el mundo a su alrededor se difuminaba y transformaba.
Se encontró parada en un paisaje desolado, con todo en llamas a su alrededor. El calor era insoportable, y el aire estaba cargado de humo y cenizas. A lo lejos, una gran silueta se alzaba imponente, su presencia dominaba la escena. Era un hombre grande, de una estatura y musculatura intimidantes. Su mano estaba levantada, su puño cerrado, y en su guantelete brillaban con intensidad unos objetos que irradiaban un poder abrumador.
Elara sintió un escalofrío recorrer su cuerpo cuando el hombre sonrió con malicia, sus ojos llenos de una crueldad fría e infinita. —Todo a su tiempo— dijo, su voz resonaba en el ambiente, cargada de promesas oscuras y amenazas implícitas.
Elara trató de moverse, pero sus pies parecían clavados al suelo. Quería gritar, advertir a todos de la presencia de este ser, pero su voz no respondía.
De repente, la visión se desvaneció tan rápidamente como había llegado y frente a ella estaba Natasha quien la estaba moviendo para que saliera del transe
—¡Directo a la corona!— gritó el doctor hacia Natasha. La pelirroja comenzó a clavar el cetro en la energía azul del cubo.
—¡Podemos cerrar el portal!— gritó la agente por el comunicador.
—Esperen— habló Tony.
—Stark, esas cosas siguen llegando— dijo el Capitán.
—Se está acercando un misil. Explotará en menos de un minuto y sé justo donde lo pondré.
—Stark— la voz de Steve era seria —Sabes que es una misión sin retorno.
—¿Qué?— la castaña preguntó con temor.
—Guarda energía para el regreso, JARVIS
—Señor ¿llamo a la señorita Potts?— le habló la inteligencia artificial.
—¿Por qué no?— la voz de Tony temblaba.
—¡Satrk! ¿Qué crees que haces?
—Mi trabajo, Gasparín.
Tony comenzó a volar hacia el portal.
—Tú puedes, Stark— dijo Natasha a su lado en lo que parecía un susurro.
Una gran explosión se dejó ver del otro lado del portal, la nave había explotado, pero aún no había señales de Tony.
—Vamos, abuelo.
—Cierralo— dijo Steve y Natasha se inclinó con el cetro aún más, el rayo de luz que se extendía hasta el cielo desapareció y el portal se cerró, dejando ver una pequeña figura roja, Elara sonrió al saber de quien se trataba.
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GHOST (Bucky Barnes)
ActionElara, una joven con habilidades extraordinarias, se une a los Vengadores mientras lucha por olvidar su pasado tormentoso. A pesar de sus esfuerzos por dejar atrás sus recuerdos oscuros, las sombras de su historia la siguen persiguiendo.
