A los pocos minutos llegaron las fuerzas especiales al aeropuerto y se llevaron a Clint, Wanda, Sam y Scott, mientras trasladaban a Rhodes para que fuera atendido en un hospital, Elara no había entendido que era lo que había pasado, pero cuando salió del hangar ahí estaba Rhodes, inconsciente en los brazos de Tony.
Elara seguía de pie, su respiración aún agitada por la intensidad de la batalla que acababa de librar. Tony se acercó a ella con rapidez, con su rostro grave, reflejando la urgencia del momento.
—Elara, sube al jet —ordenó Tony, sin perder tiempo en formalidades.
Ella asintió, sin decir una palabra, y rápidamente se dirigió al jet. Mientras el motor del avión rugía al despegar, Elara se acomodó en uno de los asientos, observando cómo las luces de la ciudad se desvanecían bajo ellos. El vuelo a Nueva York fue relativamente corto, pero el silencio que compartieron estaba cargado de una tensión palpable. Elara sentía el peso de las heridas en su cuerpo, algunas sangrando aún, pero el dolor era algo que ya había aprendido a ignorar.
Mientras el jet aterrizaba suavemente en la plataforma del complejo, Elara se levantó con determinación. Sus pasos eran firmes, pero sus manos temblaban ligeramente cuando sacó un pequeño botiquín y comenzó a limpiar las heridas más superficiales.
Elara caminó en silencio hacia una zona más alejada de los doctores y de donde estaba siendo atendido el coronel, a lo lejos pudo ver a Tony y decidió acercarse a él.
—¿Cómo está Rhodey?— le preguntó ella con nerviosismo.
—Se destrozo las vertebras de la L4 a la S1. Laceración extrema en la espina dorsal...
—¿Eso quiere decir que probablemente ya no camine?
—Sí. Probablemente sufrirá alguna forma de parálisis— le respondió.
—Las cosas no tendrían que haber sido así— comentó mientras bajaba su cabeza.
—Él estará bien. No te preocupes, va a salir de esto.
Se quedaron en silencio por unos minutos. Unos muy largos minutos llenos de incomodidad.
—Tenemos que hablar de algo— Tony suspiró.
—¿A dónde los llevaron?— cuestionó ella.
—A la cárcel. Donde era sabido que terminarían— le respondió.
—¿En serio? ¿Pero qué mierda, Tony?— espetó con molestia —¿Dónde quedó eso de la familia?
—Eran sólo compañeros de trabajo— le contestó indiferente, la castaña lo miró incredula.
—Tal vez para ti lo sean, para mi son familia, son lo único que tenía— le dijo fríamente —¿Qué harás ahora? ¿Me entregarás?
—Debería hacerlo— se volteó hacia ella con enojo —Por Dios, los dejaste ir.
—Y lo haría de nuevo y si tú estuvieras en esa situación, también te hubiera dejado ir, a cualquiera que vivió en este maldito lugar lo hubiera ayudado, eso hacíamos antes de los estúpidos acuerdos.
—Hemos hecho mucho daño, Clark...— Tony iba a seguir hablando, pero ella lo interrumpió.
—Y hemos salvado a muchas personas también, estuviste a punto de morir protegiendo está ciudad.
—Tú también, ibas a morir por un pueblo que nos veía como mounstros. Porque creamos a un robot maligno, ahora dime Elara ¿Necesitamos o no los acuerdos?
—Él no lo hizo...
—Otra vez con Barnes— el castaño tocó su frente desesperado.
—Y tú lo sabes, Stark. Él puede que no sea un santo, pero no lo hizo.
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GHOST (Bucky Barnes)
AcciónElara, una joven con habilidades extraordinarias, se une a los Vengadores mientras lucha por olvidar su pasado tormentoso. A pesar de sus esfuerzos por dejar atrás sus recuerdos oscuros, las sombras de su historia la siguen persiguiendo.
