Capítulo 45.

288 38 13
                                        

Elara miró a su costado y vio a Steve con su semblante serio. Habían sido trasladados a Berlín y ahora iban esposados, los cuatro juntos, Sam, Steve, el nuevo Rey de Wakanda T'Challa y ella. La castaña tenía esposas y un collarín que inhibían sus poderes. Bucky iba en una celda de máxima seguridad separado de ellos, Elara estaba sería pues ella se rehusaba a qué lo pusieran en esa estúpida celda.

—Así que te gustan los gatos— Sam habló dirigiéndose al Rey de Wakanda.

—Sam— Steve lo regañó.

—¿Qué? Viene alguien vestido de gato ¿y no quieres saber más?

—Tú traje, ¿es de vibranio?— El rubio preguntó cauteloso.

—La Pantera Negra protegió a Wakanda por generaciones— El moreno habló —Un manto pasado de guerrero a guerrero. Y ahora, porque tu amigo asesinó a mi padre también visto el manto del rey. Así que te pregunto tanto como guerrero y como rey ¿cuánto tiempo crees que podrás tener a tu amigo a salvo de mí?

—La verdadera pregunta es ¿Cuanto tiempo crees que podrás seguir con vida si nos sigues amenazando?— Elara lo vio de mala forma.

—Tu gente robó vibranio...— El nuevo Rey comenzó pero Elara lo detuvo.

—Entonces sabes que en mi cuerpo hay vibranio y sabes que no es buena idea que te metas conmigo, gatito.

Nadie más habló el resto del camino. Cuando llegaron, les quitaron las esposas y los dejaron bajar del auto. Elara frunció el ceño cuando vio la celda transparente en la que iba Bucky. Y cuando se volteó, vio a una mujer rubia que se acercó rápidamente a ellos.

—Sharon Carter— se presentó la mujer con la castaña.

—Elara...— la rubia la interrumpió.

—Sé quien eres— le respondió de mala manera. La rubia los guío hasta una sala donde estaba Tony hablando por teléfono.

—¿Consecuencias?— Miró a Elara severamente y luego pasó su vista a Steve y Sam —Claro que habrá consecuencias. Claro que puedes citar lo que dije porque acabo de decirlo. ¿Algo más? Gracias Señor.

Tony camino hacia ellos tratando de no lucir decepcionado.

—¿"Consecuencias"?— Steve preguntó.

—El Secretario Ross quiere juzgarlos, a los tres. Le tuve que dar algo— Los apuntó con su teléfono.

—No me van a devolver el escudo, ¿no?

—Técnicamente, es del gobierno. Las alas también— Natasha respondió por Tony.

—Por suerte para ti, Elara— Tony dijo, su voz denotaba enojo —No te pueden quitar tus armas o te arrancarían las manos.

—Eso fue frío— Sam de quejó.

—Más cálido que la cárcel— Tony habló sin voltearse a mirarlos.

Elara suspiró y pasó sus manos por su cabello. Caminaron hasta una oficina donde tomaron asiento. Steve miraba las cámaras para ver donde tenían a Bucky vio lo que hacían con él.

—Lo tratan como a un mounstro— dijo la castaña molesta.

Elara salió de la habitación con pasos silenciosos, sintiendo el peso de la situación sobre sus hombros. Se detuvo frente a las pantallas de seguridad, su mirada fija en la imagen de Bucky, encerrado en una celda. Su rostro estaba marcado por la preocupación y la tensión, aunque intentaba ocultarlo tras una fachada de frialdad. Sabía que las cosas habían salido mal, pero no podía evitar sentir una mezcla de dolor y confusión al ver a Bucky en esa situación.

GHOST (Bucky Barnes)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora