CAPÍTULO 11

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Amaia.

Íbamos camino a la casa, mi tía me avisó que llegó temprano a casa para tener lista la cena, solamente esperaba que no fuera imprudente o presionará a Ángelo de alguna manera, no quiero que empeore la situación.

- Sr. Ángelo, qui... - empecé a decir, pero no terminé porque fui interrumpida.
- Llámame Ángelo simplemente, creó que está demás que me trates de manera formal.
- Sólo quería mantener mi lugar. - expliqué, después de todo lo que ha ocurrido no quisiera malos entendidos.
- Después de todo lo que hemos vivido, no hay necesidad y ahora es absurdo así que, trátame de tú. - dijo serio y Asentí.
- Solo quería decirle... Perdón, decirte que la casa no es nada ostentosa, ni lujosa como la tuya, es pequeña y humilde sólo quería avisarle.
- Eso no es importante para mí, no me fijó en esos detalles. - dijo tranquilamente lo que me hizo sentir más tranquila.

La camioneta parqueo en frente y bajamos de ella, abrí la puerta con mis llaves y lo invité a pasar.

- Pasa, por favor. - dije guiándolo hasta la sala - Siéntate un momento, iré a buscar a mi tía debe estar en la cocina. - Asintió, puse mi bolso en el sofá y fui hasta la cocina, ahí estaba ella concentrada en cocinar. - Tía ya llegamos. - llegué hasta ella para saludarla con un beso y abrazo.
- Qué bien, ya la cena está lista vamos que quiero conocer al futuro padre. - mencionó y volvimos a la sala.
- Tía, él es Ángelo Ivanov, mi jefe. - dije presentándolo, Ángelo se levantó y mi tía se acercó a él extendiendo su mano.
- Yo soy Paola Bianchi la tía de Amaia, mucho gusto.
- El gustó es mío. - dijo Ángelo.
- Pasemos al comedor cenemos antes de platicar, tengo hambre. - dijo y pasamos al comedor, mi tía empezó a servir la cena y nos dispusimos a comer, todo estaba delicioso fue un momento ameno estar así, prácticamente Ángelo ya formaba parte de la familia al ser el padre de nuestro bebé, platicamos de nuestras vidas, pero mi tía no tocaba el tema del embarazo, después pasamos a la sala nuevamente, mi tía preparó café y lo sirvió.

- Amaia me dijo ayer lo del embarazo, debe de saber que fue una sorpresa para mí ya qué, no me había dicho nada de la relación que tiene contigo, por eso le pedí que le informará que quería conocerlo. - no sé por qué tuvo que mencionar lo de la relación, creó no empezamos bien.
- Tía es que... - no seguí con la aclaración porque Ángelo me tomó de la mano dándole un suave apretón.
- No digas nada, yo hablaré con tu tía - dijo mirándome luego fijo la mirada en mi tía y continúo - Lo que pasa es que no tenemos mucho tiempo juntos, realmente estamos comenzando - su declaración me tomó por sorpresa y mucho - No estaba en nuestros planes que Amaia saliera embarazada, tratamos de cuidarnos y algo nos falló, además de que está estudiando aún, pero no debe preocuparse ya que me haré cargó. - dijo cada palabra sin titubear.
- Es bueno saber que no eres un hombre irresponsable y que mi sobrina no tendrá que pasar por este proceso sola, ¿para cuándo será la boda? - preguntó y mis nervios se hicieron presente.
- Primero quiero que conozca a mi padre - lo volví a ver sin poder creer lo que decía - Así que, organizaré un almuerzo este fin de semana para que conozcan a mi padre y ponernos de acuerdo con la boda. - terminó de decir.
- Ángelo, no es necesario que... - apretó suavemente mi mano.
- Sí, lo es, no te había dicho nada de la boda porque pensaba pedirle tu mano a tu tía y ya que ella pidió verme aproveché el momento, pero lo haré oficial el fin de semana.
- Me parece buena idea, estoy feliz de saber que tienes a alguien a parte de mí que va a cuidar de ti, es algo que me deja tranquila y esto me demuestra que está enamorado de ti, porque no todo hombre es bueno. - habló mi tía y se notaba la felicidad que sentía que no me quedó más que sonreír.
- Le avisaré con Amaia el día, preparare todo y las mandaré a recoger.
- Me encanta, solo te voy a pedir que cuides de ella en el trabajo estos días no se ha estado sintiendo muy bien, sé que debe ser por el embarazo y me preocupa que se extralimite en su estado, ya la conozco cómo es, y no deseó que llegué a pasarle algo. - dijo haciéndome sonreír, ella siempre se preocupaba por mí, la amó tanto.
- No se preocupe, yo me encargaré - aseguró Ángelo volteando a verme. - Bueno, me retiró ya que es muy tarde y Amaia debe descansar bien.
- Está bien, fue un gusto en conocerte. - dijo mi tía sonriente, sí que quedó encantada.
- Vamos, te acompañaré. - dije y salimos a la entrada de la casa, una vez estando afuera decidí preguntar - ¿Vamos a casarnos?
- Sí, así es, como se lo dije a tu tía. - contestó tranquilamente, pero serio.
- Pero, en el hospital dijiste otra cosa, no es necesario que lo hagas solo por qué te sientes con la obligación, además mi tía puede entender, yo puedo explicarle. - le aclaré pues, no quería forzarlo a algo que sé no desea.
- Mi hijo no nacerá como un bastardo, mi familia no lo permitiría por eso tenemos que casarnos o ¿vas a decirme que no quieres? - preguntó con tono irónico.
- No deseó casarme de esta manera.
- Es algo que no podemos cambiar así que, vete acostumbrando a la idea, organizaré todo para que conozcas a la familia completa, descansa, nos vemos mañana. - dio la media vuelta, se subió al auto y se marchó.

No deseaba casarme con él de esta manera, no sin amor, estaba enamorada de él, pero no me sentía feliz con la noticia de la boda porque sabía que no es conmigo que deseaba casarse, no es a mí a quien ama, talvez me quiere o me desea, pero no siente amor por mí, siento que puede llegar a odiarme porque el embarazo lo ha obligado a tomar esta decisión y sí eso llegara a pasar que futuro podríamos tener juntos, no lo sé, pero debo asumir las consecuencias sean cual fuera.... 

Mascara Rota (+18)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora