A pesar de todo el problema que hay estos días fueron espectaculares, bueno y es que el lugar era tan maravilloso y mágico que no podía ser de otra manera, Ángelo pudo relajarse, de todos modos, desde donde estábamos no podía hacer nada, aterrizamos en la ciudad hace dos noches y desde el momento en que lo hicimos Ángelo me mandó a la casa y se fue a tratar de resolver todo este asunto. Desperté hace más o menos una hora son las 8 de la mañana; Ángelo no ha vuelto desde ayer, pero sé que está bien porque Tyler me mantiene informada, aunque me preocupa que la policía de tanto investigar puedan encontrar algo que lo perjudiqué así que, decidí actuar.
Baje a desayunar antes de empezar mi día, luego de eso subí a la recámara, tomé una ducha y me dispuse a vestirme, mi atuendo constaba de una camisa de vestir blanca de manga 3/4, la metí por dentro de la falda volada talle alto de color negro con cinturón blanco, mis stilettos negros, peine y deje suelto mi cabello, mi maquillaje bien elaborado con colores tierra y mi labial en tono rojo, rocíe un poco de perfume, mis accesorios y estaba lista me gustaba mucho el estilo coquette, hoy tenía la cita con la doctora, pero antes movería mis piezas.
Tomé mi celular y marqué el número de Marcos quien era parte de la organización, un experto en falsificación de documentos y era pieza fundamental para lo que tenía en mente, al segundo pitido contestó.
- Señora Ivanov. - contestó desde el otro lado de la línea.
- Marcos necesito un trabajo, te mandaré un documento con las indicaciones de lo que debes hacer con uno de mis guardias, tienes dos horas para tenerlo listo, en cuanto lo tengas mándalo al club y que se lo entreguen a Tyler, está claro.
- Sí, señora. - era una ventaja ser la esposa de Ángelo y yo aprovechaba eso. Colgué y busqué el número de una compañera que tuve en la universidad, marqué.
- Hola Maritza, ¿cómo estás? - saludé.
- Hola Amaia, estoy bien, ¿pero que milagro que me llamas después de tanto tiempo? - preguntó curiosa.
- Me enteré que estabas trabajando para el periódico Universal, ¿todavía estás ahí?
- Sí claro, me enteré que te casaste con Ángelo Ivanov uno de los hombres más codiciado proveniente de una de las familias más importantes de la cuidad, ¿cuándo me darás una entrevista? - y ahí estaba tal como la conocía, tratando de sacar provecho de todo.
- Deduje que te enterarías, eres muy eficiente, ya veremos lo de la entrevista por ahora tengo una primicia para ti, debes de saber sobre el incidente que sufrió mi familia en una de las propiedades.
- Claro que sí, fue una bomba de noticia que aún está caliente ya que la policía sigue investigando.
- Bueno, por eso te llamaba es que necesito que hagas lo siguiente...- y terminando de contarle todo lo que debía hacer para obtener una buena primicia para su periódico colgué, tomé mi bolso y salí a la cita que tenía.
En la entrada ya estaban los coches esperándome listos, subí a uno de ellos y emprendimos el viaje hacia el hospital. Tarde unas dos horas en el hospital, la doctora me dijo que todo estaba bien con mi embarazo siempre recomendando cuidarme y no exigirme demasiado, salí del hospital junto con Andrew que no se me despegaba en ningún momento los demás guardias ya estaban listos esperándome en la entrada, pero antes de poder acercarme más, dos hombres se acercaron a mí o bueno lo intentaron ya que fueron interceptados por mis escoltas.
- Señora Ivanov, soy el inspector McCarthy necesito que me acompañe a la estación para un pequeño interrogatorio. - Lo miré alzando una ceja.
- ¿Por qué debería hacerlo? ¿De qué se trata el interrogatorio? Hasta donde sé no he hecho nada.
- Es por lo que pasó en la bodega donde muriendo dos hombres. - la mirada que me daba era despectiva, sé lo que quiere en realidad.
- Eso es algo que debería hablar con mi marido. - dije y quise seguir caminando, pero se interpuso en mi camino.
- Su esposo no ha querido ir a declarar, se escuda en sus abogados así que la llevaré a usted talvez así su marido se digna a dar la cara. - fruncí el ceño, intento acercarse más a mí, pero los escoltas se pusieron a la defensiva.
- A la señora no va a tocarla, ni siquiera se atreva. - amenazó Andrew.
- Podemos hacer esto por la buena o por las malas, usted decide. - sonreí, podía negarme a ir, pero sé que se armaría un revuelo donde podría salir lastimada y debía pensar en mi bebé.
- Está bien, lo acompañaré, pero Andrew estará a mi lado en todo momento.
- Está bien, - hizo una señal y aparecieron más policías - llévenselos a todos, quíteles las armas y celulares. - y así lo hicieron eran cinco escoltas lo que andaban conmigo además de Andrew, a quien también le quitaron su arma y teléfono, a mí me despojaron de mi cartera y luego nos hicieron subir a los coches.
Después de unos minutos llegamos a la estación y me llevaron a una de las salas de interrogación junto con Andrew por lo menos eso no lo evitaron, nos tuvieron como por medía hora esperando hasta que el inspector entró tomando asiento frente a mí.
- No sé porque me están haciendo perder mi tiempo, ¿dígame qué es lo que quiere? - hablé en tono exigente.
- Voy hacer franco con usted, sé que todo lo que pasó en esa bodega no es más que una riña entre mafias, ¿no es así? Su marido tiene negocios ilegales y eso fue un ataque contra él.
- ¿Tiene pruebas de lo que dice para que pueda asegurar todo eso? - pregunté con una sonrisa en mi rostro.
- Usted es su esposa, además de que estoy informado que trabaja junto a él, así que es su cómplice en todo. ¿Sabe cuántos años podría pasar en la cárcel por eso? Muchos y no creó que sea algo que le gustaría y menos ahora que va a ser madre. - quería intimidarme con sus amenazas.
- ¿Tiene pruebas de lo que está diciendo? - volví a preguntar tranquilamente.
- ¿Dígame qué tenían almacenado en esa bodega antes de que ocurriera el incendio? - esquivo mi pregunta con otra.
- Trabajamos con la empresa transport global Ivanov, sí lo sabe, ¿verdad? Teníamos un cargamento de licor que sería enviada a España a uno de nuestros clientes. - contesté tranquila.
- ¿Está segura que era eso? No sería más bien un cargamento de armas la que almacenaban ahí, sé que a eso se dedica el señor Ivanov además del lavado de dinero. - este hombre sabía cosas lástima que no tuviera lo que realmente importaba, pruebas.
- Sí desea verificarlo puedo mostrarles los documentos para que salga de dudas. - hablé tranquila.
- Documentos que de seguro son falsos.
- O sea, ¿qué todo lo que uno hace es ilegal? No sé entonces que estoy haciendo aquí sentada hablando con usted, debería estar en la corte ¿no creé? - dije sarcástica algo que lo molestó.
- ¿Creé que estoy jugando? - soltó la pregunta dando un fuerte golpe en la mesa haciendo que Andrew se pusiera a la defensiva.
- Calma Andrew, déjalo, como no tiene pruebas de nada de las estupideces que salen de su boca creé que siendo violento podrá intimidarme, pero le informó que eso no funciona conmigo. - dije retándolo con la mirada. No dijo nada más solo se levantó y salió dejándonos nuevamente solos.
Nos dejó ahí por casi tres horas, una de mis virtudes es la paciencia, pero estar sin hacer nada era algo que me desesperaba.
- ¿Estás cosas funcionan Andrew? El dejarnos incomunicados y tantas horas aquí encerrados. - pregunté un poco aburrida.
- En algunas personas sí, hay personas que son débiles mentalmente y esto las desespera, frustra, entonces se confunden y hablan demás.
- ¿Cuánto más crees que nos tendrán aquí?
- Pueden ser muchas horas más, eso sí el jefe no se entera.
- Por eso nos quitaron los celulares, lo que no saben que los tengo donde yo quiero. - Andrew me dio una mirada interrogante, en eso la puerta fue abierta y volvió el mono del circo.
- ¿Creé que ha tenido suficiente como para empezar a hablar? - preguntó con un tono de superioridad.
- ¿Sabe que lo que está haciendo le puede costar el puesto? Quiere joder a mi esposo y piensa que yo sé lo pondré en bandeja de plata, aún no me conoce, pero lo hará. - iba a hablar cuando entraron por la puerta, otro oficial.
- Señor, en la entrada hay muchos reporteros no sé cómo se dieron cuenta, pero saben que tiene encerrada a la señora ya no puede seguir con esto debe dejarla ir. - terminó de decir, me dio una mirada y sonreí.
- Nos veremos en otra ocasión y esa vez le prometo que será detrás de una reja. - lanzó la amenaza.
- Se va a cansar de tanto esperar, ¡ah! Sabe que es delito levantar falsas acusaciones sin pruebas, creó que debería aprender a medir muy bien sus palabras. - dije poniéndome de pie y saliendo del lugar junto a Andrew - Sabes Andrew que la prensa tiene tanto poder e influencia o quizás más que cualquier político, vamos a usarla a nuestro favor - hablé y me dio una sonrisa de medio lado - Que empiece el show....
ESTÁS LEYENDO
Mascara Rota (+18)
Roman d'amourÁngelo Ivanov un hombre frio, calculador, desconfiado, tremendamente guapo, poderoso y despiadado, jefe de una de las organizaciones mas importantes en el trafico de armas, confianza y amor solo lo tiene por su familia. Amaia Montez una chica que a...
