CAPITULO 17

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Estaba todo listo para la ceremonia, todo se llevaría a cabo en la casa de mi suegro como sólo era familiar pensamos que era más íntimo hacerlo aquí, en el jardín sería la ceremonia y en el salón de la casa la recepción, Juliette tenía buen gusto era muy buena organizadora bueno, debe ser porque ya tiene experiencia en este tipo de eventos y al estar casada con un hombre tan importante debe haber sido fundamental saber todo esto, creó que es algo que tendré que aprender igual.

En el jardín colocaron una plataforma de piso, una alfombra roja en medio de está, los asientos a cada lado con sus respectivos forros blancos con una cinta en medio dorada que era unida en un hermoso lazo, no eran muchos solo los suficientes para la familia y amigos cercanos, habían varios arcos decorados con muchas flores que iban desde el inicio del recorrido hasta el altar donde estaba una amplia mesa dispuesta para el abogado que nos iba a casar, estaba decorada con un cordón de flores alrededor de está y a los lados arreglos florales altos, un asiento para el abogado y otros dos para nosotros, era algo sencillo, pero elegante.

El salón era algo distinto, todas las mesas estaban con forros de color blanco y dorado con un centro de mesa hermoso de rosas blancas y doradas cada una, toda la vajilla era en tono dorado y blanco incluyendo las copas que tenían diseños dorados, todo estaba bien distribuido y organizado, la pista de baile en el centro, había una gran foto de nosotros dos detrás de nuestra mesa, sesión de fotos que tuvimos que hacer por mandato de Juliette y que fue un poco sofocante para mí, pero el resultado valió la pena, nos mirábamos felices y ya tengo claro que la pondré en nuestra alcoba, los candelabros le daban un toqué más lujoso, Juliette prácticamente tiró la casa por la ventana y eso que era algo pequeño, no me imagino como será cuando se casé Isabel y su hijo.

Estaba en una de las habitaciones terminando de arreglarme, mi tía estaba conmigo ayudándome me coloqué un Strapless de color blanco y una braga de encaje blanco, mi vestido era de tirantes pequeño, de seda, liso, ajustado a mi cuerpo con un largo que me llegaba hasta las rodillas, llevaba un pequeño chaquetin hasta el largo de mis senos, manga larga de encaje, pero con mucha pedrería y era lo que hacía resaltar al vestido, unos stilettos de color perla que tenían un lazo con pedrería en la parte posterior, mi cabello recogido por un hermoso moño, mi tía me colocó una pequeña tiara que le termino de dar el toqué, mi maquillaje en tono dorado y mis labios de color rojo me encantaba cómo me miraba, me coloqué aretes pequeños y una pulsera fina en mi muñeca izquierda.

- Eres la novia más hermosa que he visto en mi vida. - dijo mirándome con lágrimas en los ojos.
- No, no llores por favor, me harás llorar y vamos a arruinar nuestro maquillaje. - giré para darle un fuerte abrazo.
- Tienes razón, ya, sólo quiero decirte que estoy tan feliz y espero que tú seas muy feliz en esta nueva etapa de tu vida, pensé que estarías más tiempo conmigo, pero ya ves no es así, no me queda más que aceptarlo.
- No hables como sí nunca más nos volveremos a ver, iré a visitarte seguido de eso no tenga duda.

En eso abrieron la puerta y por ella entró Juliette.
- Pero, Dios sí que te ves hermosa. - dijo llegando a mi lado y abrazándome.
- Bueno tuve una gran asesora a mi lado. - la miré con una sonrisa ya que ella es la orquestadora de todo.
- Fue un gran placer para mí, pero ya todo está listo el novio ya está esperando así que, apurémonos. - dijo y asentimos.

Bajamos por la escalera hasta llegar a la sala, mis nervios aumentaron tanto que creí que podía caer en cualquier momento, nos pusimos en posición mi tía tomó mi brazo para enrollarlo en el suyo, Juliette me dio el ramo y mi respiración se agitó.
- No debes preocuparte, yo estoy a tu lado y no te dejaré caer. - dijo mi tía, volví a verla y solté un gran suspiro para luego asentir.

Cuando empezó a sonar la música supimos que era la señal para seguir, avanzamos hasta llegar al inicio de la gran alfombra, me quedé paralizada hasta que mi tía apretó mi mano suavemente que me hizo volver en sí, le di una mirada rápida y luego volví mi mirada al frente buscando el lugar dónde estaba él, estaba tan hermoso en ese traje negro hecho a la medida que hacía ver su piel aún más blanca, su hermoso cabello rubio estaba un poco más largo, se miraba tan impecable y bello, me miró con sus bellos orbes azules su mirada me recorrió de pies a cabeza mientras yo avanzaba a paso lento, su mirada era tan profunda lo que me puso aún más nerviosa hasta que sonrió, pero no fue una sonrisa a medias, no, fue de esas sonrisas que sólo puedes brindarle a una persona cuando sientes felicidad y eso hizo que sonriera también, mi corazón brinco de alegría al saber que él se sentía feliz en este mismo momento, llegué hasta su lado y mi tía le entregó mi mano.

- Cuídala y hazla muy feliz. - dijo mirándolo.
- Lo haré, sé lo prometo. - contestó mirándola y luego volviendo su mirada a la mía, sonrió y me instó a seguir avanzando hasta tomar asiento frente al notario.

Toda la ceremonia marchó perfecto y en calma nuestros testigos que eran Isabel, Alexander, Bruno y su novia Ariana firmaron el acta, luego lo hicimos nosotros dos y nos pusimos los anillos.

- Por el poder que me da la ley, yo los declaró marido y mujer, puede besar a la novia. - terminó de decir el abogado, Ángelo tomó mi rostro con su mano acercándolo al suyo para unirlos en un besó suave y dulce, sellando así la unión de nuestro amor.

Luego pasamos al salón para la celebración, entramos al salón y todos empezaron a aplaudir desde sus lugares, los meseros comenzaron a servir las copas de champagne.

- Levanten todos sus copas - empezó a hablar Don Máximo y todos tomaron sus copas de champagne - quiero hacer un brindis por esta hermosa pareja espero que sean muy felices, les diré esto para que lo tengan en cuenta, el matrimonio tiene sus altas y sus bajas, pero el amor que se tienen será el motor que los hará superar cualquier obstáculo, salud. - terminó de decir y brindamos, obviamente yo lo hice con jugó pues no podía tomar alcohol por el embarazo y ni Ángelo me lo iba a permitir ya que él fue quien me quito la copa de champagne de la mano y solicitó el jugó.

Todo iba tan bien y yo estaba tan feliz, todos estaban disfrutando amenamente entre la música, la plática, el banquete todo iba a la perfección, nos encontrábamos sentados en nuestra mesa observando a los demás cuando sentí un suave apretón en mi mano lo que me hizo voltear a verlo.

- Estás tan hermosa, me deslumbraste cuando te ví caminando hacia el altar. - dijo Ángelo mirándome fijamente a los ojos, se acercó y me besó, estaba tan emocionada que me sentí en un sueño.
- Tú también estás tan guapo, ¿estás feliz? - pregunté ansiosa por escuchar su respuesta.
- Sí, lo estoy. - respondió volviéndome a besar - todo quedó perfecto, hicieron un gran trabajo.
- Bueno la tía Juliette tiene un gusto exquisito, quedé maravillada con todo lo que me enseñó.
- Sí, lo sé, por eso se lo pedí sé muy bien lo que puede lograr, ¿estás feliz? - preguntó y sonreí.
- Demasiado, en este momento no me cambio por nadie porque te tengo a ti y ya eres mi esposo. - contesté dándole un cortó besó en los labios.
- ¿Tanto así me quieres? - preguntó mirándome fijamente a los ojos.
- No, no te quiero - dije haciendo una pausa, y él elevó una ceja - Te amó Ángelo Ivanov, Te amó. - terminé de decir sin miedo, lo amaba y no iba a callarlo más, Ángelo acercó su mano a mi rostro, acarició mi mejilla suavemente para luego darme un besó que yo gustosa correspondí.

Todo salió perfecto sin ningún contratiempo, conocí a algunos de los socios y amigos tanto de Ángelo como de Alexander e interactuar con las chicas fue una experiencia única para mí ya que nunca había intentado tener una relación de amistad con chicas, siempre fui poco sociable quizás el sentirme insegura ha hecho que sea así, pero Isabel es tan sencilla y cariñosa que se ha ganado mi afecto y las demás chicas no se quedan atrás, fue una noche maravillosa e inolvidable para mí, aunque mi dicha no era del todo completa porque mis padres me hicieron mucha falta en este día especial para mí pude disfrutarlo, no pensé que sería así, pero Ángelo a estado más cariñoso y atento que hizo de esta boda un hermoso recuerdo para el futuro.... 

Mascara Rota (+18)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora