CAPÍTULO 9

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Desperté y lentamente empecé a abrir los ojos, me molestaba un poco la luz, pero poco a poco me fui adaptando, giré mi cabeza y divisé a Ángelo sentado en el sofá de la habitación, aunque no lo deseaba estaba nuevamente en un hospital.

- Ángelo. - lo llamé, él dejó de ver la pantalla del celular y levantó el rostro, en cuanto me vio se levantó inmediatamente llegando hasta la camilla.
- ¿Te sientes bien? - preguntó tocando mi rostro con su mano.
- Estoy bien, ¿cuánto tiempo dormí?
- Casi una hora, el doctor te atendió y minimizó el efecto de la droga que había en tu sistema, voy a llamarlo. - terminó de decir para salir de la habitación, volviendo minutos después. - Ya viene en camino.
- ¿Todo salió bien, lo atraparon? - pregunté ya que no supe muy bien cómo salió todo.
- Sí, pero en este momento no te preocupes por eso, vamos a ver qué dice el doctor, está bien. - Asentí, en eso entró por la puerta el doctor.
- Sra. Ivanov, ¿cómo se siente? - me sorprendió el hecho de que creyera que era la esposa de Ángelo, pero traté de no ponerle mucha atención.
- Mejor, doctor ¿será que me puedo ir a casa? - pregunté talvez tengo suerte de salir ya mismo de aquí, detestaba los hospitales.
- Me temo que no será posible, hicimos varias pruebas de sangre ya que el señor Ivanov nos dijo que además de la droga que le dieron desde hace días no se siente bien, pero quise esperar a que despertará para hablar con ambos. - me asusté un poco por sus palabras.
- ¿Tengo algo malo doctor? - pregunté angustiada.
- No, nada malo, todos los exámenes de rutina salieron bien por lo cual hicimos una prueba de embarazo y salió positiva, felicidades a ambos, van a ser padres. - dijo y fue como si me echaran un balde de agua helada encima, volví a ver a Ángelo y no pude descifrar su sentir ya que su rostro se transformó estaba muy serio, tendría muchos problemas lo sabía, aunque esto no era algo que hubiera planeado. - Debemos hacer un ultrasonido para ver qué todo este bien con el feto y tenerla 24 horas en observación para ver qué todo marche bien.
- ¿Sabe cuántas semanas tiene? - preguntó Ángelo, fruncí un poco el ceño, me molestó el hecho de que eso fuera lo que preguntara, no un ¿está bien? O si ¿podría haber algún problema por la droga?
- No, Pero con el ultrasonido lo sabremos, iré a traer el equipo para realizarlo ya regreso con permiso. - contestó el doctor para salir del cuarto.
- No estarás pensando que el bebé no es tuyo, ¿verdad? - lo miré molesta.
- Sólo fue una pregunta además quiero estar seguro, sólo hemos estado tres veces juntos y fue una puta vez en la que me descuidé, pero se supone que lo habíamos solucionado, así que discúlpame si me muestro inseguro. - estaba molestó, eso era seguro, pero no justificaba su actitud, no podía creer lo que escuchaba.
- Eres un idiota, sino quieres ninguna responsabilidad solo márchate te aseguró que no te necesito a mi lado. - mi voz salió en tono duró, estaba molesta porque pensaba que el bebé podía ser de alguien más.
- No te exaltes, no ganas nada con eso. - dijo tranquilamente, iba a contestarle cuando en eso entró el doctor de nuevo, venía acompañado de otra doctora.
- Hola soy la doctora Ríos, yo haré su ultrasonido - explicó y Asentí, se acercó hasta mí, levantó mi bata y bajo un poco mi braga para dejar al descubierto el vientre, me hecho gel y empezó a mover el aparato quise ver en la pantalla, pero la verdad no veía nada estuvo un rato así y luego me dio una toallita para limpiar el gel y volví a colocar todo en su lugar - El feto está bien, no se ve ninguna anomalía tienes tres semanas de embarazo, ¿has sentido algún síntoma en estos días?
- Bueno, tengo días en que me he sentido muy cansada como si mi cuerpo quisiera estar en reposo la mayoría del tiempo, además he tenido vómitos en las mañanas, pero no le puse mucha mente ya que pensé que era estrés.
- Debes empezar a cuidarte más, esos síntomas son normales no todas las mujeres lo padecen, pero otras sí, se quitarán después de los tres meses posiblemente, si necesitas descansar debes hacerlo te mandaré unas pastillas para el vómito, no es bueno que vomité mucho.
- Doctora yo tomó pastillas para el dolor, lo que pasa es que en mi adolescencia sufrir un accidente y a causa de eso tengo que tomar analgésico.
- Bueno, te recetare algo natural que no vaya a afectar al bebé, está bien, no te preocupes. - dijo y Asentí - te daré una cita para dentro de una semana quiero ver cómo evolucionas en estos días.
- Está bien.
- ¿Algo más que deseen saber? - preguntó la doctora, Ángelo no decía nada lo notaba distante, pensativo y sé que la noticia no fue de su agradó.
- No doctora, gracias. - contesté.
- Entonces, me retiró con permiso. - dijo para luego salir.
- Bueno, te quedarás 24 horas en observación después de eso te daré de alta, está bien. - avisó el doctor a lo que yo Asentí. - entonces me retiró cualquier cosa llamen a la enfermera.
- Está bien, gracias doctor. - y salió de la habitación dejándonos solos, Ángelo no había dicho una sola palabra y yo tampoco sabía que decir.
- Sé que está noticia no fue de tu agradó porque sientes que pueden interferir en tus planes, pero... - no terminé de hablar porque fui interrumpida por él.
- Me haré cargo del bebé, pero eso no quiere decir que me casaré contigo, está claro, no cambiaré mis planes, no lo haré. - dijo mirándome molestó como si fuera la culpable de lo que estaba pasando.
- Está bien, yo tampoco esperaría algo así, pero si no deseas hacerte cargo del bebé yo puedo hacerlo sola, no tienes que sentirte obligado. - hablé con dificultad ya que sentía un nudo en mi garganta, no me gustaba que me tratará como si fuera una mala persona que quiere arruinar su vida, cuando esto afectaba la mía de igual manera.
- Es mi hijo también, así que no voy a desentenderme de él o ella. - fue todo lo que dijo y volvió a sentarse en el sofá con su atención en el celular.

En estos momentos debería de ser la mujer más feliz del planeta, iba a tener un bebé del hombre que quería y aunque estaba feliz también me sentía muy mal, porque él no estaba feliz por el embarazo, no lo deseaba y me sentía culpable, aunque no lo fuera, no planee que esto pasará, pero Ángelo me hacía sentir como sí así lo hubiera hecho.

Me desperté temprano en la mañana aún sentía sueño y es que no pude dormir muy bien con toda esta situación. Ángelo ya no estaba cuando desperté así que, no sabía que hacer, no quería llamar a mi tía para preocuparla, le había dicho que pasaría la noche en la casa de una amiga para estudiar, no podía llamarla para decirle que estaba en el hospital además de que no quería que se enterará del embarazo de esta forma, que podía hacer no lo sabía, no tenía mi cartera dónde estaba mi dinero para poder pagar un taxi, en eso se abrió la puerta y entró Tyler por ella.

- Buenos días, señorita Montez. - dijo acercándose a mí.
- Buenos días, Tyler. - contesté.
- El señor Ángelo me mandó con esta ropa para que se la diera, además de eso le traje el desayuno, yo me haré cargo de usted. - informó y entendí lo que pasaba Ángelo no deseaba verme.
- Gracias Tyler por estar aquí, la verdad, no sabía qué hacer. - sonreí, después de todo no podía devolver el tiempo, las cosas seguirán su curso y debía ser fuerte más ahora, Tyler es el que mejor me ha tratado así que, agradezco que sea él el que esté aquí.

Me dispuse a desayunar, luego me levanté a darme una ducha y alistarme, la ropa era sport así me sentía cómoda, ya en la tarde el doctor apareció para darme el alta ya que todo estaba bien conmigo, Tyler salió con él para hacer todo el papeleo necesario mientras yo lo espere en la habitación, después volvió, me entregó los papeles y medicina que me había recetado la doctora además de la cita que tenía programada para dentro de una semana, ya con todo listo salimos del lugar y me llevó hasta mi casa.

- Gracias por todo, Tyler. - dije una vez llegando.
- De nada, señorita. - respondió y me dispuse a bajar para entrar a la casa, está sería una larga noche debía decirle a mi tía lo que pasaba, no podía ocultárselo de todos modos tarde o temprano se enteraría.

Eran las 8 de la noche cuando mi tía regresó del trabajo estaba esperándola como todos los días.

- Hola, buenas noches. - saludó entrando y llegando hasta el sofá para darme un abrazo.
- Buenas noches, tía. - contesté estaba nerviosa ya que no sabía cómo iba a reaccionar con la noticia.
- ¿Te has sentido mejor? ¿O todavía te sientes mal? Es mejor que te lleve al hospital para que te hagan un chequeo. - dijo mirándome con preocupación en sus ojos.
- Tía, ya fui al doctor - hablé nerviosa.
- ¿Y qué te dijo? ¿Qué es lo que tienes?
- Tía, no quiero que te decepciones o enojes conmigo, la verdad que no lo planee, sólo sucedió - ella me miraba expectante - Estoy embarazada. - terminé de decir y ella quedó en silencio, no decía nada - Tía, dime algo.
- Por el amor de Dios no esperaba esta noticia, pero si ni novio tienes, aunque sé que no hay necesidad de eso, ¿Quién es el padre? ¿Ya sabe del embarazo? - Asentí - ¿Y se va hacer responsable o se ha desentendido?
- No, me dijo que iba hacerse cargo. - respondí, aunque sintiera dudas.
- Quiero conocerlo y hablar con él. - dijo sería.
- Tía, no creo que sea necesario.
- No me importa lo que creas, le avisas que quiero hablar con él y punto, tú no eres una muchacha cualquiera me tienes a mí a tu lado para hacerte valer así que, me avisas para cuando vendrá, está bien. - sentenció.
- Está bien, mañana hablaré con él. - aseguré no muy convencida de lo que haré, pero no podía llevarle la contraria.... 

Mascara Rota (+18)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora