En cuanto llegué, entré y me dirigí directamente a la oficina saludando a todos en el camino, cuando iba llegando sonó mi celular, lo tomé para ver quién era y Andrés salía en la pantalla, acepté la llamada.
- Hola Andrés, ¿cómo estás? - dije tomando el pomo de la puerta y abriéndola un poco, pero no totalmente - sí, no puede ir hoy...cosas personales.... pasó algo? ¿Un trabajo está bien, para cuándo es? .... Podemos reunirnos sólo déjame ver y te aviso más tarde, de acuerdo.... Bueno, adiós, cuídate. - terminé de decir para terminar la llamada abrí la puerta para terminar de entrar y me asusté al ver a Ángelo sentado en la silla de su escritorio - Buenas tardes - saludé cerrando la puerta, él me miraba fijamente con esos ojos azules que me daban una mirada profunda, me puso nerviosa, no sabía cómo actuar frente a él.
- Buenas tardes - pronunció por fin - ¿Quién te llamó? - preguntó alzando una ceja.
- Un compañero de la universidad. - contesté rápidamente.
- ¿Y para qué te llamó?
- Por un trabajo que debemos hacer, como no fui hoy a la universidad entonces no me enteré y me llamó para avisarme y quedé de encontrarnos para hacerlo juntos. - hablé tratando de sonar lo más tranquila posible.
- Tyler irá contigo, avísame cuando te pienses reunir con él.
- No creo que sea necesario que Tyler me acompañe. - dije y preferí no haberlo hecho ya que me lanzo una mirada fría.
- No te pregunté o ¿acaso lo hice? - dijo y negué con la cabeza. - ¿A qué hora te fuiste ayer del club? - cambió la conversación totalmente.
- Sabes que me fui tarde porque llamé a Tyler, no sé porque me preguntas eso. - me di un golpe mental debería de medir lo que digo, frunció el ceño y eso no era buena señal.
- Ven aquí. - su voz sonó firme, rodeé el escritorio y me acerqué a él. - ¿Qué pasó anoche? - preguntó y lo miré confundida.
- Nada, terminé el trabajo y me fui a casa luego que llamé a Tyler. - respondí y Asintió.
- ¿Quién es el tipo de anoche? - preguntó y cerré los ojos, Caterina tenía que ser ella.
- No sé qué te habrá dicho Caterina, pero no puedes creerle.
- ¿Entonces, no conoces a ese tipo y no te besó? - preguntó con el ceño fruncido.
- Sí, lo conozco y sí, me besó, pero las cosas no son como las imaginas o como de seguro te lo contó Caterina sabes que ella esta furiosa, más desde que se dio cuenta de lo que hay entre nosotros y el embarazo.
- No soy idiota para creer todo lo que me dicen, por eso estoy aquí preguntándote ¿qué pasó anoche? - volvió hacer la pregunta y suspiré.
- Sabes que estaba esperando el documento que te mandé para que firmaras, pero dilataste dos horas para que Tyler mi avisará que siempre no, pues salí noche eran las 8 y ya el club estaba funcionando y estaba casi lleno, quise salir lo más rápido cuando sentí un jalón en mi brazo y era el idiota de Brandon que me había jaloneado, discutí con él para que me soltará, pero no quiso por eso le pedí a Caterina que llamara a seguridad en eso él me agarró del cuello y me besó a la fuerza, intente apartarme, pero me agarró con fuerza entonces lo golpeé en sus partes y me soltó, eso fue todo, después salí y me fui a mi casa. - terminé de contarle todo sin omitir nada.
- Discúlpame, no quise hacerte esperar tanto tiempo, fue mi error - dijo sorprendiéndome ya que se estaba disculpando - a partir de ahora Tyler te acompañará adónde sea que vayas, confío en él y sé que cuidará de ti, ha habido problemas por lo de Maldonado, pero lo hemos solucionado.
- Imaginé que eso te tenía tan ocupado, pero no es necesario que Tyler esté todo el tiempo conmigo, yo sé cuidarme. - tomó mi mano y me sentó en su regazo.
- Eres mi mujer, llevas a mi hijo en tu vientre y no voy a permitir que alguien se acerqué a ti con la intención de dañarte, no está a discusión, ahora, dime el nombre completo de ese imbécil y porque se creé que tiene el derecho de tocar lo que no le pertenece. - dijo con el rostro serio y creó que alguien la va a pasar mal.
- Se llama Brandon Montalván, lo conocí cuando estaba en primer año de la universidad, él ya iba a último y fue una pesadilla porque en cada oportunidad que tenía me acosaba, aunque nunca le di motivos y fue un alivio cuando se graduó, desgraciadamente me lo encontré anoche y sucedió lo que te conté.
- Te aseguró que va a desear no haberte tocado, ¿cuál es su mano dominante?
- Deberías dejarlo así, de todos modos, le dejé claro que no se atreviera a molestarme de nuevo. - dije ya que sabía lo que era capaz de hacerle.
- Te hice una pregunta, contéstame. - habló severo que me dio miedo.
- La izquierda.
- Perfecto, ¿cómo está nuestro hijo? - pregunto acariciando mi vientre con su mano y sonreí.
- Bien todo va bien, la doctora me mandó unas vitaminas por los vómitos que me dan en la mañana, pero salí bien en el chequeó.
- Estaré más al pendiente de ti, te he descuidado un poco mi tía me llamó hace un rato y me hizo el reclamo, me informó que ya está todo listo para la boda.
- Sí, solo falta la última prueba del vestido y ya, algo que agradezco porque esto me tiene agotada.
- ¿Por eso no fuiste a la universidad hoy?
- Solo quería descansar, llevar el trabajo sola ha sido pesado además voy bien en las clases así que, un día que falte no hay problema y bueno Andrés es de mucha ayuda.
- Andrés, ¿tengo que preocuparme por él? - ¿acaso tiene celos? Pensé.
- ¿Estás celoso? - pregunté.
- Sólo cuido lo que es mío. - respondió, posesivo pensé.
- No, es solo un buen compañero además es gay. - dije y sonrió tenía tanto tiempo de no hacerlo, se miraba tan hermoso que sin pensarlo mucho acerqué mi rostro al suyo y lo besé, fue un besó suave, dulce que correspondió y eso me hizo feliz, me separé un poco de él - ¿Cómo será nuestra relación? Preguntó porque no hemos hablado de eso y no sé cómo debo comportarme.
- Eres mi prometida y pronto mi esposa así que, deberás cumplir con todos tus deberes de esposa. - Asentí metió la mano dentro de su saco y sacó una cajita de terciopelo roja - No había podido darte el anillo de compromiso porque no me lo habían entregado aún - dijo abriendo la caja, era un hermoso anillo tenía un diamante en Medio de color azul cielo como el color de sus ojos con otros de tamaño más pequeño a los lados, tomó mi mano y lo colocó en mi dedo dándole un beso a mi mano - ¿Te gusta?
- Es perfecto. - dije y me emocioné tanto que solté unas lágrimas. Él me tomó el rostro con sus manos, lo acercó al suyo y me besó, fue un besó más hambriento, necesitado, con mucha pasión, lo deseaba, lo extrañaba tanto que intensifique el besó buscando más, pero de repente paró, se separó de mí y me miró a los ojos.
- Hay mucho trabajo pendiente, vamos a trabajar, está bien. - dijo, y Asentí, entendí que iba hacer difícil ganarme su corazón, pero estaba dispuesta a intentarlo después de todo íbamos hacer marido y mujer, aunque estuviera aún molesto conmigo haría todo lo que estuviera a mi alcance para hacerlo feliz...
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Mascara Rota (+18)
RomansaÁngelo Ivanov un hombre frio, calculador, desconfiado, tremendamente guapo, poderoso y despiadado, jefe de una de las organizaciones mas importantes en el trafico de armas, confianza y amor solo lo tiene por su familia. Amaia Montez una chica que a...
