Nunca me han gustado los finales, los detesto con toda mi existencia. Prefiero los comienzos, esos en los que los personajes se conocen y comienza de cierta manera su historia. El problema es que los finales auguran una conclusión, una donde el espectador se pregunta qué ocurre después de que el imponente fin sale en la pantalla. Los personajes principales, si es que quedaron juntos, ¿siguen así por siempre? En caso de que sea uno de esos dramáticos donde uno de los protagonistas muere, ¿qué ocurre en su vida después?, ¿se queda sufriendo la vida entera o vive otra historia de amor? Esas preguntas no dejaban de darme vueltas en la cabeza las últimas semanas y más se acentuaban cuando intentaba estudiar. Después de lo ocurrido en el teatro mis amigos, Amber y yo decidimos meternos de lleno en los estudios. Los exámenes finales se acercaban y era hora de tomarse las clases en serio si no queríamos reprobar. En esas estaba, en bóxer y calcetines con mi manía de andar a piernas sueltas en mi habitación, cuando entró mi padre irrumpiendo mi tranquilidad.
—¿Qué haces?, pervertido.
Puse los ojos en blanco y giré mi sillón para que me viera bien y no pensara cosas malas.
—Aunque parezca una alucinación estoy estudiando.
—Uy que interesante. Oye, me preguntaba si… —vaciló en si decir lo siguiente o no—. ¿Tienes un cargador que me prestes?
—Está en el cajón de los calcetines.
Fue hasta el armario y lo tomó. Como pensé que era todo me di la vuelta en mi sillón giratorio pero tosió para llamar mi atención.
—¿Sabes?, me preguntaba si…
—Papá, di lo que tengas que decir.
Suspiró y se removió nervioso antes de hablar por fin.
—¿Tienes condones?
—Condones. —repetí temiendo haber entendido mal.
—Sí, condones, preservativos, esas cosas de diferentes tallas colores y sabores que se utilizan para fo…
—Sé para que se usan —lo interrumpí—, los he usado…
—Que ya has… pero… ni siquiera tuve "la conversación" contigo.
—¿Para qué quieres los condones?
Frunció el ceño. —¿No que sabes para que se usan?
—Sí sé, a lo que me refiero es a ¿cuándo, cómo, dónde y con quién? Bueno, ahórrate el cómo, que soy tu hijo. No me quiero traumatizar.
—Esta conversación debería ser en otras circunstancias, una de padre a hijo no de hijo a padre —me aclaró azorado—. Pero ya que estamos. Será esta noche, en un motel, obviamente, con una chica que conocí en una app de citas porque tu padre, como todo hombre, tiene sus necesidades...
—Papá, sé quién es Emily De Sousa. Llevas saliendo con ella meses. ¿Crees que no me iba a dar cuenta?
Palideció. —¿Te dijo Miguel? Ese niño… le dije que no te dijera lo de nuestras salidas después de clases.
Sus palabras me tomaron por sorpresa.
—¿Salían los tres en plan familia perfecta?
Me empecé a cabrear más de lo que había pensado que iba a suceder cuando tuviéramos esa conversación. Di la espalda, tomé unas bermudas y un suéter y me empecé a vestir mientras hablaba.
—No sucedió como te lo estás imaginando…
—No, seguro se encontraron ´´casualmente´´ cuando ibas a recoger a Miguel y decidieron dar un paseo ignorando la voluntad de sus hermanos.
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El taller de los imperfectos
RomansaMaicol es un bicho raro, un invisible, un marginado, como lo quieran llamar, pero su realidad cambia cuando a su mesa llega una chica rara con nombre de cantante, desde ese momento su vida da un giro de 180 grados y se ve en situaciones que jamás im...
