Capitulo 33

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Nos encontrábamos en el anfiteatro del instituto esperando que comenzara la presentación de la obra en la que Amber era una de las protagonistas. Nunca había sido aficionado al teatro como tal, prefería el cine, pero desde que a comienzos de año mi rubia favorita encabezaba el elenco del grupo estudiantil de teatro no me perdía una función.

Estaba como siempre en las primeras filas, llegaba de primero para coger uno de los mejores puestos. En frente de mí estaban Mildred, que era una de las amigas de Amber, Tefani y Brandon. Estaba tan ensimismado en mi celular que no noté hasta que escuché sus fastidiosas voces que se habían sentado en la fila del frente.
Brandon no parecía muy interesado en la obra, constantemente sacaba su celular y se movía en el asiento visiblemente incómodo. Las dos chicas por su parte no paraban de criticar y reírse de como iban vestidos los demás a nuestro alrededor. Me pregunté cómo Amber los podía haber soportado siendo tan distinta a ellos.

Por fin comenzó la obra y aparecieron dos de los actores interpretando unos leñadores que discutían acaloradamente. Después apareció una doncella, a ella la conocía, era de  las más talentosas del grupo, se llamaba Ana Maura y pertenecía al escaso grupo de amigos de verdad de Amber.

Mis ojos se desviaron hacia un lado del escenario donde salía Amber en todo su esplendor imponiendo su figura en un vestido rosado con su cabellera suelta y sus risos perfectamente colocados para dar un efecto a los peinados antiguos. De inmediato comenzó su diálogo con la fluidez que la caracterizaba y me dejé arrastrar por su actuación desde ese momento. Cuando me encontraba ensimismado en su dialogo una serie de notificaciones resonaron por todo el anfiteatro y, de uno en uno, todos a mi alrededor fueron sacando sus celulares. Los murmullos y miradas fueron aumentando de uno en uno hasta que todos observaban el escenario con miradas incrédulas. A ese punto la curiosidad ya me estaba ganando. Estuve a punto de preguntarle a alguien, pero me llegó la notificación a mí también y mis ojos se agrandaron al ver el vídeo que se estaba esparciendo como pólvora por todos lados. Mis ojos fueron hasta a Amber de inmediato. Ella seguía en lo suyo sin saber qué ocurría, pero mirando de vez en cuando hacia el público como sus compañeros. Mis ojos siguieron a una de las chicas de la obra que entraba a toda prisa interrumpiendo la obra y se dirigía hacia Amber para mostrarle el celular. Ella observó la pantalla y una palidez evidente se hizo presente en su rostro asustado. Apartó el celular y miró a los lados con sus ojos a punto de llorar y una expresión de terror en su rostro. Dio dos pasos hacia atrás y corrió escapando de las miradas, risas y silbidos mal intencionado por parte de los chicos del público.

Me puse de pie de inmediato y miré a Brandon. Este sonreía abiertamente con cara de satisfacción.

—Fuiste tú. —Dije con rabia.

—No sé de qué me hablas. En todo caso eso es para que aprendas como te la tienes que follar.

Tifani lo observó con una mirada cargada de desprecio y la chica a su lado se rio abiertamente, pero dejó de hacerlo cuando salté por los asientos y me lancé contra él provocándole un golpe con todas mis fuerzas en la cara. El chico se incorporó y me devolvió el golpe. Mi rostro crujió y sentí un dolor punzante que logró que me tambaleara entre la estreches de los asientos. Lo empujé de vuelta a su asiento con fuerza hacia adelante, pero este se enredó entre los asientos y caímos al suelo dándonos golpes y forcejeando con fuerza. El ejercicio de los últimos meses me estaba siendo de aliado en ese momento. Me le podía medir a un tipo fuerte como lo era él sin ceder fácilmente. En ese momento no pensaba en nada, solo en la cara de Amber al verse en un vídeo que circulaba por todo el instituto teniendo sexo con Brandon, a este último no se le veía la cara, pero por la complexión se sabía que era él.

De pronto sentí como unas manos fuertes tiraban de mí hacia atrás y me encontré con el profesor Potter que me sostenía con fuerza inmovilizándome por completo. Frente a mí otro profesor sostenía a Brandon.

El taller de los imperfectosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora