—Y, ¿Te molesta?
—No puede molestarme algo que simplemente se ha empeñado en ayudar.
—No te agrada, ¿Verdad?
—Ja ja ja, no tienen porque agradarme tus amigos Amamiya, yo elijo estar de algún modo, tus amigos son eso, tuyos…
—También entre ellos no se agradan.
—Puedo imaginarlo.
—Te digo algo tonto…
—Hmm.
—Siempre quise tener un grupo de amigos que entre todos fuéramos amigos —sonríe—, ¿Qué tonto, verdad?
Shaoran no le dijo nada, se sintió un poco mal, y sin embargo, no podía hacer nada para hacerla sentir mejor. Sakura entraba hasta la estancia, Shaoran la seguía, y, cuando abría la puerta de su habitación, el chico se paralizaba. Antes de siquiera ingresar él ya la estaba confrontando.
—No entraré.
—¿Qué? ¿Por qué? Es solo mi habitación.
—Por eso.
—Pero sí yo me he acostado en tu cama, ¿Cuál es la diferencia ahora?
—Qué yo dejé qué entres a mi alcoba no significa que tú debas hacer lo mismo.
—¿Has entrado a la habitación de alguna chica antes? Qué no fuera la de tu hermana.
—... —Se pone rojo.
—Oh ja ja ja, que dulce.
—¿Por qué me dices dulce? —preguntó con algo de irritación.
—Porque lo eres —lo toma del brazo—, ven conmigo.
—Pero…
—Pero nada —lo interrumpe—, además, prometí enseñarte. —Sonríe.
Shaoran no pudo decirle nada, se dejó guiar por esa niña; cuando ella encendió la luz, los ojos miel del chico quedaron maravillados, lo primero que pudieron deslumbrar fue un escrito junto a un amplio, amplísimo librero, lleno de un sin número de libros, Shaoran nunca había visto tantos libros juntos, no en un lugar que no fuera una biblioteca, ni su biblioteca familiar tenía tantos. Completamente anonadado se quedaba paralizado, Sakura simplemente sonreía.
—¡Woow? Dios ¡Cuántos libros!
—Siete mil setecientos diecinueve.
—¿Qué?
—Siete mil setecientos diecinueve.
—¿Sabes cuántos son?
—Ja ja ja, siete mil setecientos diecinueve.
—¿Por qué?
—Más que los libros, amo el contenido de ellos, el conocimiento que te brindan; tengo desde novelas de fantasía hasta libros de ingeniería mecánica. La cosa aquí es lo que te dejá, más que el cúmulo de lo qué es.
—Comprendo eso, lo comprendo, pero… ¿Tal cantidad?
—Ja ja ja, digamos que nadie me niega nada —baja su rostro apenado y un tanto melancólico—, y siempre que tengo dinero extra lo gasto en libros.
—Por nadie, ¿Te refieres a los padres de Reed?
—Ja ja ja, eres muy suspicaz.
—Sakura, ¿Te sientes sola?
—Prefiero no hablar de eso —susurra—, ¿Me llamaste por mi nombre? Ja ja ja, ¿Ya intimamos?
—P-perdón —se enrojece—, no era mi intención incomodarte, yo —respira nervioso—, yo…
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Elígeme a mí
Fanfiction"Prefiero no intimar con nadie; hacerlo significa qué conozcan mis secretos, mis miedos, mis demonios, y no estoy preparada emocionalmente para eso".
