Doce de julio, ocho de la mañana, departamento de Shaoran.
Aquel castaño de un metro ochenta de alto despertaba, abría grandes sus ojos color miel, con una gran sonrisa, se levantaba de su cama, ansiaba el instante en el cual ya se fuera para el departamento de esa niña, mientras bajaba las escaleras de su tapanco para dirigirse a la cocina, sus ojos se quedaron pasmados en el sofá.
—Hola hermanito —lo saluda muy sonriente—. Me quedaré todo el verano contigo.
Shaoran dió pasos hacía atrás, cayendo de sentón, ¿En serio? ¿Era realmente en serio? ¿Era jodida y auténticamente en serio? Hei Li miraba divertida a su hermano menor, sabía que lo iba a sorprender, ¡Y vaya qué lo hizo! Pero lo que esa chica de veinte años no sabía, era de los planes de ese jovencito cinco años menor que ella.
Shaoran hacía todo su cabello para atrás, mirando fijamente al piso.
—¿Xiaolang?
—¿Por qué estás aquí?
—Quería verte, hace tiempo no nos vemos, además, esa vez no me pude despedir de tí.
—O sea sí, ya lo sé, pero ¿Por qué no llamaste?
—Quería qué fuera una sorpresa.
—Pues sí lo fue, ¡Me sorprendiste mucho!
Hei sonrió, se dió cuenta del verdadero motivo de la ira desbordada de su pequeño hermano.
—¿Cómo se llama?
—¿Qué?
—Ella, la niña que te gusta —sonríe—, ¿Cómo se llama?
—¡Oh mierda! —se levanta de golpe y sube hasta su cama para llamarla—. Contesta, contesta, contesta —susurra.
—Hola.
Shaoran se deshizo, le explicó absolutamente todo, sintiéndose un imbécil, sintiéndose un mentiroso, pero lo que le pesó más, fueron las dulces palabras que esa niña le decía, priorizando su convivencia con su hermana sobre la de ella misma, se odio, se aborreció, se maldijo, y ella colgó. Bajó derrotado, tumbandose en el sofá de su amplia sala, mirando el techo.
—¿Xiaolang?
—Se llama Sakura.
—¿Esa Sakura?
—Es la única Sakura.
—Xiaolang —lo jala de los hombros—, ¿Es la niña con la qué te comprometió papá?
—Sí.
—¿Y qué haces aquí imbécil?
—¿Disculpa?
—Lo qué oíste, ¡Lárgate con ella!
—¿Pero tú…?
—Yo me regreso a Hong Kong.
—Pero, ¿Hei?
—Pero nada, ahora levántate y lárgate con mi cuñada —sonríe—, ya veré que le inventó a papá.
Shaoran muy feliz abrazaba a su hermana mayor, la besaba en la frente y se subía, se vestía rápidamente, una playera equis, un pants equis, tomaba su gorra y su mochila, bajaba corriendo las escaleras, volvía a besar la frente de su hermana y le gritaba.
—Ya me voy, cierra todo bien.
—Por supuesto hermanito.
Hei Li suspiró feliz de volver a ver esa sonrisa en su pequeño hermano, obviamente lo extrañaba, obviamente quería pasar tiempo con él, pero, esa felicidad, esa auténtica felicidad que ella tanto anhelaba de él, solo se la podía dar la niña por la cual salió huyendo.
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Elígeme a mí
Fanfiction"Prefiero no intimar con nadie; hacerlo significa qué conozcan mis secretos, mis miedos, mis demonios, y no estoy preparada emocionalmente para eso".
