Capítulo 44

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Capítulo 44

Heriberto iba al volante y Victoria le tomó una mano apenas arrancaron.

H: qué bonita te pusiste para venir, eh...

V: ay mi amor...

H: gracias por darle importancia a mis cosas... (Besándole la mano que le tomaba)

V: igual que tú se las das a las mías...

H: sé que no te afecta, pero vamos a visitar a una familia humilde...

V: no pasa nada, mi vida... Por eso traje algunos regalos...

H: Victoria...

V: son cosas que les van a servir... No podemos llegar con las manos vacías...

H: tienes razón...

>>>

Los niños abrazaron a su abuela apenas se percataron de su llegada.

Pero si ella estaba en tensión era por el personaje con quien encontró a sus nietos...

Osv: Ester, qué gusto volver a verte...

Es: yo nunca imaginé encontrarte aquí...

Osv: vine por Max...

Es: qué bueno... Vámonos, mis amores... Despídanse de su amiguito...

Mat: ¿podemos ir a jugar a casa de Max, abue?

Cam: íbamos a llamar a mami para preguntarle cuando llegaste...

Es: su mamá tuvo un compromiso con su papá... Están ocupados... Además, el abuelo nos espera en casa... Se tomará la tarde libre para jugar con ustedes...

>>>

A pesar de que Victoria insistió en cargar la canasta de alimentos que había llevado de regalo, quien la entró fue Heriberto, claro que sí, demostraba ser un caballero hasta en el más mínimo detalle...

Y con su potente voz atrajo la atención de todos los presentes.

H: buenas tardes...

"¡Doctor!"

"¡Señora Victoria!"

"Pásenle, por favor... Esta es su humilde casa..."

V: muchas gracias, qué amables son...

H: mi esposa insistió en traerles un obsequio...

"No debieron molestarse..."

"Muchas gracias, señora..."

V: para nada, con mucho gusto...

¿Desde cuándo un médico le llevaba regalos a los pacientes? Era al revés, ¿no?

Pues el Dr. Ríos Bernal seguía aprendiendo de su mujer.

"Tomen asiento, por favor..."

"¿Qué les ofrecemos de tomar...?"

V: lo que tengan está perfecto...

H: todo es bueno para este calor...

Y es que el Dr. Ríos Bernal se había acostumbrado al calor, más no aclimatado...

Victoria le tomó una mano y él le sonrió.

>>>

¿Cómo explicarle a los niños que no le hablaran a Osvaldo cuando era el papá de su mejor amigo?

POR CONQUISTARTEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora