Mia
Los exámenes finales fueron una tortura.
Lo digo en serio, creo que nunca había tomado tanto café en mi vida.
Llegué al punto en que mi cuerpo pedía café en lugar de agua, y mis ojeras podían haber sido declaradas patrimonio de la humanidad. Pero aquí estoy, sobreviviente de la semana más agotadora del año.
Hoy es el último día de clases. Es raro pensar que todo está terminando, que este lugar al que me acostumbré durante años ya no será parte de mi rutina. Miro por los pasillos, escucho las risas de los demás, y todo tiene ese toque agridulce que uno nunca aprecia hasta que lo pierde.
—¡Mia! —grita Alisson, acercándose corriendo con los brazos abiertos.
Me giro justo a tiempo para que me atrape en un abrazo apretado que casi me deja sin aire.
—¡Alisson! —río mientras intento apartarme un poco, pero ella se aferra aún más.
—No puedo creer que esto se esté acabando —dice, con la voz un poco temblorosa. —Voy a extrañarte tanto.
—Por favor, no seas dramática. Sabes que no te librarás de mí tan fácilmente —le respondo, aunque siento cómo se me forma un nudo en la garganta.
Nos separamos un poco, pero ella sigue agarrándome por los hombros.
—¿Prometes que siempre nos veremos, aunque estés estudiando medicina y yo estudiando veterinaria?
—Prometido —digo con una sonrisa. —Además, no puedes dejarme sola con todos los problemas que inevitablemente vas a causar.
Ella se ríe, y me abraza de nuevo, esta vez más suave.
—Te juro que si no nos vemos al menos una vez al mes, voy a arrastrarte con todo y libros y te sacaré de tu casa.
—Lo mismo digo, Alisson. No te librarás de mí, ni aunque quieras.
—Y ni se te ocurra tener otra mejor amiga en tu facultad, para eso estoy yo.
—Si, tranquila. Ya tengo una y esa eres tú.
Nos reímos juntas, y es como si por un momento olvidáramos que este es el fin de una etapa. Sé que aún queda la graduación, pero esta es la despedida del día a día, de los pasillos llenos de vida, de las clases interminables, y hasta de los profesores que juro que a veces nos odiaban tanto como nosotros a ellos.
Miro alrededor mientras caminamos juntas hacia la salida. Este lugar ha sido mi hogar durante tanto tiempo, y ahora... Ahora estamos a punto de empezar algo nuevo, algo diferente.
—¿Sabes algo, Alisson? —digo mientras salimos al patio.
—¿Qué?
—Creo que voy a extrañar más de lo que imaginaba.
Ella me sonríe, esa sonrisa que siempre ha sido mi ancla en los momentos más caóticos.
—Lo bueno es que siempre me tendrás a mí.
Y con eso, sé que todo estará bien, porque aunque todo cambie, hay cosas que siempre permanecen. Y nuestra amistad es una de ellas.
La graduación está a nada, pero por ahora, solo quiero quedarme en este momento un poco más.
---------------------------
Llegó el día.
El auditorio está lleno.
Las luces parecen más brillantes de lo normal, y el murmullo de cientos de personas hablando al mismo tiempo me da una mezcla de emoción y nervios. Es el último día. Después de hoy, el instituto será solo un recuerdo.
ESTÁS LEYENDO
Dime que me odias
Teen FictionMia Clair y Alex Hill han pasado toda su vida compitiendo. En la escuela, en las pistas, en cada maldito lugar donde se cruzan. Ella lo odia con cada fibra de su ser. Él, en cambio, adora que lo odie. Porque hay algo en la forma en que Mía frunce el...
