Capítulo 9

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— ¿Entonces ya han aclarado las cosas con Olivia? —miré a Kevin con mayor curiosidad mientras disfrutábamos de un café en el restaurante del hotel.

Mateo y Olivia se habían perdido por un rato, habían ido hablar con Fernando antes de irnos al aeropuerto.

— Tuve que hacerlo, es demasiado pesada. —dijo.

Le dio un sorbo a su café.

— Al final el único culpable fue Charles que siempre intenta meter cizaña, bueno, y un poco Olivia por dejarse engañar.

— Pero se ha dado cuenta de que no es un buen chico. —la defendí.

— Gracias al cielo lo hizo.

Lo miré divertida.

— Sabes...

Deje mi taza sobre la mesa al ver que me veía con demasiada curiosidad.

— Cuando Mateo me dijo que venias con él a la carrera, pensé que serías mi dolor de cabeza —se sinceró —, porque tenía que convivir bastante contigo...

¡Auch! Que sincero sonó eso.

— Pero me alegra que no fuera así. —agregó.

— Es bueno saber que aún no me odias. —dije, divertida.

— ¿Por qué lo haría? —frunció el ceño.

— Al inicio pensé que no era tanto de tu agrado. —yo también me sincere.

— Bueno, preferí mantener mi distancia antes de saber si eras una loca o algo peor...

Okay...

— Quizás podemos llevarnos bien en un futuro. —dije al final.

— Quizás... —me siguió la corriente —. Aunque, es demasiado pronto para saberlo, ¿no crees?

Solo me encogí de hombros, divertida.

¿A quién le debía su trauma?

Minutos después, Mateo volvió acercarse a la mesa junto a Olivia. Pero no tardo mucho para que sus padres entraran al hotel y nos despidiéramos de ellos.

— Me dio gusto verte, Emi. —dijo su padre al acercarme a él.

— Igualmente, señor Alex.

La interacción que había tenido con su padre fue muy poca, sin embargo trataba de llevarme bien con él. A veces era demasiado serio y no sabía que tema de conversación sacar. Tampoco es que fuera buena en ello.

— Cuídate mucho, cariño — Grace me dio un beso en la mejilla —. Y toma en cuenta lo de las vacaciones, eh.

— Lo haré. —sonreí sin darme en cuenta —. Y muchas gracias por todo, Grace.

— De nada, cariño. Me dio mucho gusto verte por aquí. —me dio un último abrazo — Y por favor dile a Estef que este pendiente de su teléfono. Le estado hablado y nunca contesta.

— Lo haré.

Era la vieja costumbre de Estef. ¿Algún día se le quitaría? Siendo honesta lo dudaba.

— ¿Nos vamos? —Mateo llegó a mi lado.

— Vamos...

Salimos del hotel, y esta vez nos subimos a una camioneta blanca blindada para que nos llevara al aeropuerto. Olivia venía con nosotros.

— ¿En serio vamos a volar en un jet privado? —me quede sorprendida al momento en que abordábamos.

— Ventaja de ganar la pole —dijo Olivia que venía atrás de nosotros.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora