Capítulo 25

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31 de octubre de 2022.

¿Estás segura?

Sí, Emi. Mateo lo está cuidando como a un bebo.

Ok, confió en ti.

Por cierto, ¡feliz cumpleaños, cookie!

¡Gracias, muffy! :)

Solté el teléfono y frote mis manos nuevamente en mi pantalón. Estaba demasiado nerviosa, mis manos habían empezado a sudar asquerosamente y mi corazón a latir demasiado rápido. La conferencia comenzaría en 30 minutos. Toda la sala estaba llena de personas y periodistas. Había escuchado que todos los escritores ya estaban aquí y que también sus lectores los esperaban con ansias. Yo era la única novata en esto, para mi gran suerte. Así que si había alguien a quien abuchear, hacer preguntas incomodas o simplemente hacer el oso, esa iba hacer yo.

— Emily, en cinco minutos te veo atrás del escenario. Te voy a presentar a los demás escritores. —masculló Ruth, en la entrada de la puerta. Ella era la encargada de todos nosotros.

Había encontrado una habitación vacía, donde había varios libros sobre la mesa de centro y alrededor postres. Solo entraba una que otra persona, pero por lo regular se mantenía en silencio. Había encontrado el lugar perfecto para calmar mis nervios. Mis labios estaban todos lastimados y ya me había limpiado hasta el labial que me había puesto.

— ¡Tranquila, Emi! Lo vas hacer bien... —me murmuré yo misma.

Había tomado valor y antes de que me arrepintiera; decidí ir a donde Ruth me había indicado.

— ¡Hola, buenas tardes! —los salude a todos.

Ellos ya estaban reunidos cerca de una mesa donde había una cafetera y unos postres.

— Ella es Emi; la ganadora del concurso de escritura. —me presentó Ruth con ellos.

— Wow, ¡Muchas felicidades! —dijo la primera escritora. Parecía tener unos 30 años.

— ¡Mucho gusto, Oliver!

Se comenzaron a presentar los otros tres escritores que quedaban.

— Estoy seguro que te iría muy bien con tu primer libro. —dijo Oliver.

— Eso espero... —murmuré aun tímida.

Era raro estar ahí, era raro ver que no platicaban de su libro o algo relacionado. Estaban hablando del clima de la cuidad y como habían lidiado con el idioma desde que llegaron, y vaya que yo también tenía tema de conversación en ello. Pero preferí quedarme callada escuchándolos. Se mostraban tan tranquilos que no parecía que en tres minutos íbamos a subir a ese escenario hablar de nuestros libros.

Había revisado mi teléfono como tres veces solo en ese rato. Mateo no me había contestado ninguno de los mensajes que le había enviado esta mañana, por suerte sabía que bombi estaba bien, porque Estef me lo había asegurado. Pero aun así, me sorprendía que Mateo no respondiera mis mensajes, se supone que estábamos bien o al menos en lo que veíamos lo de bombi. Ni siquiera un mensaje de feliz cumpleaños me había enviado y tampoco creía que lo hiciera.

Charlie lo acababa de hacer y justo cuanto iba a responderle. Ruth y otro chico pelinegro alto, nos comenzaron a dar algunas indicaciones.

— Entonces, en ese orden van a salir, ¿okay?

Todos asentimos con la cabeza y ellos parecieron más tranquilos.

Yo era la última en salir y a este punto no sabía si eso era bueno o malo. Mi corazón casi se me salía del pecho y mis manos volvían a sudar asquerosamente. Mis hombros estaban tensos y había empezado a jugar mis dedos y a tambalear mi pierna derecha. Era absurdo, pero en verdad me estaba muriendo de los nervios.

TODO PARA NADA - PARTE 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora